Amigo churrete, me llamó la atención que haya usado su fino arte en un asunto personal. Y señalé con letras rojas, afirmaciones, reflexiones y consejos que me parecieron dignos de atención.
Dice que hay evidentes discrepancias, lo que asumo como el espíritu verdadero que anima la publicación.
Se reconoce enseguida como una especie de calificada autoridad en cuestiones de inteligencia.
Enseguida deplora que el personaje no sea como usted espera que sea, o se ajuste a algún tipo preestablecido que sirve como modelo del cómo debe ser una persona porque, lamentablemente, no lo es. No se ajusta o amolda al precepto aceptado o deseado. Es libre, desinteresado, y quizá hasta renuente a ser "como debe de ser," según nuestra personal idea.
El siguiente tema fataliza la supuesta victimización de los sensibles, que por supuesto pasa siempre, más por la propia sensibilidad del victimizado que por el látigo mordaz de la pluma del victimizador. Lo digo porque soy sensible y jarrito de tlaquepaque. Señalo en rojo lo de inocente que no viene al caso más que para abonar en detrimento del victimario las fatales acciones sobre el victimizado, que ya no es solo sensible sino inocente, al que deja matices de tonto, ignorante, enajenado, pues no le encuentro otras explicaciones aplicables atendiendo al tenor del texto.
Al siguiente texto le encuentro vocaciones propias de la tauromaquia: es el segundo tercio, el contendiente le hace el orden al burel que lidiará uno de los alternantes. Y pues, la tarde se llena de coros cuando el primer capotazo dice: somos toreros, la moneda de la hipocresía sin la cual te vuelves un marginal en la fiesta. Siguen preludios catárticos que anteceden al cambio de tercio: las suceptibilidades, los egocentrismos y la ridiculez premiselada en todas las digestiones habituadas a la sentencia que condena por un lado y establece como buena, de comprobados e incuestionables componentes nutrimentales al talento: la crítica y a los críticos que no se especifica a claridad cabal las cualidades que debe tener un genio o docto de estos. Si es un criticador galardonado o un simple abatelenguas aprendiz robótico de las respuestas aceptadas como las verdaderas en sus aburridos e inútiles cursos escolares, o quizá sustentados en sus meticulosos apuntes.
Y viene el mentado crítico envuelto además en papel celofán para pastel de bodas, blanco, puro e inmaculado. Que por su toga merece todo tipo de consideraciones emocionales y sumisión absoluta, y casi ritual pues es condenable en grado sumo cuestionar sus doctos criterios. Luego las togas las venden en las ventas de garage. Luego de cocineros de alta escuela, los críticos irrumpen el ámbito de la literatura y nos encontramos gracias a esta gentil gracia que la poesía y la literatura en general suele ser descrita en una especie de manual de repostería, tal como la paella asturiana, de la que se dice que: una paella que se respete debe tener: arroz, camarones, pollo etc etc y los exactos y precisos tiempos de calor. Así nos encontramos leyendo a los llamados críticos con mensajes de; le faltó más metáfora, (algo así como el sazón en la paella), y ritmo aquí (temperatura) fuerza en el cierre (condimentos), etc etc Me he meado de la risda cuando he leido a un gilipollas de estos decir. No encontré poesía, algo al final después de la última letra del penúltimo verso y antes de la primera letra del ultimo verso: SE REFIERE A LA COMA. Lo escribe, lo dice con la autoridad de quien es autor-poseedor de todos los secretos, misterios, y definiciones correctas y precisas de lo que es poesía o lo que es la literatura. Es una memoria de las reglas. Los digo públicamente: me asquean estos seres estúpidos que se gozan de sentirse críticos. Y a pesar de esos, cuando como moscas depositan su excremento lo trato con cuidado: la mierda se bate y uno se mancha los dedos.
Yo habito y disfruto este espacio como un pastiempo, me gusta más que el ajedrez, tiene este divertimento la cualidad de ejercitar la neurona. La literatura de aficionado es buena terapia para evitar problemas de decremento de las funciones cerebrales.
Ya termino.
La sorpresa de, cómo dándote yo a partir de mi reconocido, indiscutible y certificado talento de valuador del IQ humano, atribuciones de ser inteligente, contravengas, con tus actitudes réprobas, las que me hacen dudar de lo que yo, el especialista en la materia, he manifestado como bueno en ti.
Te digo inteligente si haces lo que yo quiero o pienso que tú debes hacer, caso contrario eres un talento desperdiciado, lo afirmo yo. Corona el intento transformador con el "capacidad te sobra".
El final es apoteósico: ¡SIGUE MI CONSEJO! o sea: no renunciamos jamás a intentar hacer del hombre lo que para nosotros debe ser un hombre.
Los conceptos sobre la intolerancia están confundidos en el texto, que de suyo, se muestras en todo el contenido intolerante a la expresión humana independiente y libre del otro.
No renunciamos jamás al deseo de someter en nuestros prototipos al otro., que debe ser siempre como nosotros decimos y ordenamos sea.
Yo soy intolerante a los críticos sobre todo si son unos pobres pende...ntes, pero no soy el único, yo poetastro de ínfima y por pasarato que no desea que una mosca venga a defecar en mi divertimento. Algunas grandes figuras de la literatura pensaban igual, por ahí hay un soneto de Sor Juana Inés de la Cruz vomitándose en los críticos, Miguel de Cervantes usando a Sancho para execrar sobre los buscadores de errores* ; Benedeti sobre los que en la obra poética buscan construir perfiles psicológicos del autor. Octavio Paz, que hacía crítica comercial (para promover la venta), en "Sor Juana Inés de la Cruz o Las Trampas de la Fe" descalifica a los especialistas que le crean una personalidad, unos religiosa y no atea; y otros, de enferma mental, a la décima Musa.
Yo declaro públicamente aquí que El Prior me es antipático jajaja. Que es como creo que yo (mismo) soy: falto de urbanidad y gentil trato. Es porque mis traumas psicológicos (en mi caso), por mi mala educación occidental y mis hondas raíces genéticas prehispánicas. Pero no me parece sujeto de un poema correctivo, y sí objeto de todo mi respeto como todos los compañeros, tiene todos sus derechos a ser como se le hinche la gana y no media para ello favor mío ni de nadie que le reconozca tal derecho.
Sé que no debí meterme donde no me llaman, y que no debí tomar partido y creo que no lo he hecho, solo he traducido lo que he encontrado en el texto, del cual no soy ni autor ni coautor, por lo tanto tampoco responsable. Sé que esto va a llevar a generarme antipatías de las voces que hay en el silencio que toman partido. Perdón. No sembré tormentas pero espero tempestades, quizá soterradas. Mi intención no es defender a uno y combatir al otro. No. Siempre me he pronunciado en favor del respeto a la diversidad y a la tolerancia de la personalidad del otro y de sus ideas mientras no intente imponérmelas como credo. Hay un mensaje encriptado en el tema que quizá el autor no ha descubierto, de ser así no lo habría expresado. Los lectores parece que tampoco lo han comprendido, a decir por los comentarios leídos.
Abrazos churrete, acrecenten esa amistad en la literatura más que en los paradigmas educativos. Saludos para el Perro.
* ¿Otro reprochador de voquibles tenemos?, dijo Sancho.
Pues ándese a eso, y no acabaremos en toda la vida.
...................................................................MIGUEL DE CERVANTES