El desafío (Octavillas italianas)

azulalfilrojo

Poeta que considera el portal su segunda casa


Acurrucado en el suelo
presa del miedo y el frío,
en algún rincón sombrío
del tenebroso lugar,
tiembla y solloza el muchacho,
y ruega que llegue el día
y acabe al fin su agonía
en ese absurdo ritual.

En su cabeza retumban
aquellas duras palabras
que, entre sonrisas macabras,
vocearon con maldad:
"¡Cagón¡, ¡miedoso!, ¡cobarde!";
y fue bisoño borrego
que fácil entró en el juego
por su valor demostrar.

Borrego sí, y por ende,
y en injusto vituperio
desde el pueblo al cementerio,
arreado sin piedad.
Y sin piedad lo encerraron
en la lóbrega capilla
sin alforja ni cerilla
ni garrote ni gabán.

Afuera en el camposanto
reina el silencio y la calma,
y no hay hombre, bestia o alma
que se atreva a respirar;
sólo quebranta el sosiego
el muchacho en su gemido
y el inquietante sonido
de sus dientes rechinar.

Tiene el cuerpo entumecido,
se halla débil, soñoliento,
y en su búsqueda de aliento
sólo encuentra soledad.
Y entra en la turbia vigilia
donde las mentes se hunden
y los sentidos confunden
el sueño y la realidad.

Oye voces de ultratumba
y ve sombras fantasmales:
duendes, brujas y animales
en horrenda bacanal.
Y corre y busca la puerta,
y en su miedo y su congojo
no acierta con el cerrojo
que traba su libertad.

Aporrea los maderos,
grita, llora, se estremece,
y al ver el sol que amanece
por encima del umbral
su miedo se hace locura,
saca fuerzas de flaqueza
y cual astada cabeza
embiste el duro quicial.

¡Oh Dios, qué se obró el milagro!
y por fin contempla el día,
mas pírrica es su alegría
cuando acierta a vislumbrar
la caterva de zagales
que le lanza carcajadas
cual mortales andanadas,
hundiendo su dignidad.








 
Última edición:
Impresionante relato para esta maravillosas octavillas Italianas, exelencia en las letras para plasmar esta historia. Felicitaciones Azulalfilrojo por esta exquisita composición, reputación y saludos poeta
 
Para ponerse de pie y aplaudirte, fuerte y sonoro, si señor, Alzulalfirojo, así se escribe poesía. Me han encantado estas Octavillas italianas, que aunque ya conoces mis limitaciones en cuanto a poesía clásica estoy convencido de que están perfectas. En cuanto a sentimiento y gusto poético, una maravilla.

Te deseo mucha suerte, mereces un premio.

Un abrazo
 


Acurrucado en el suelo
presa del miedo y el frío,
en algún rincón sombrío
del tenebroso lugar,
tiembla y solloza el muchacho,
y ruega que llegue el día
y acabe al fin su agonía
en ese absurdo ritual.

En su cabeza retumban
aquellas duras palabras
que, entre sonrisas macabras,
vocearon con maldad:
“¡Cagón¡, ¡miedoso!, ¡cobarde…!”;
y fue bisoño borrego
que fácil entró en el juego
por su valor demostrar.

Borrego sí, y por ende,
y en injusto vituperio
desde el pueblo al cementerio,
arreado sin piedad.
Y sin piedad lo encerraron
en la lóbrega capilla
sin alforja ni cerilla
ni garrote ni gabán.

Afuera en el camposanto
reina el silencio y la calma,
y no hay hombre, bestia o alma
que se atreva a respirar;
sólo quebranta el sosiego
el muchacho en su gemido
y el inquietante sonido
de sus dientes rechinar.

Tiene el cuerpo entumecido,
se halla débil, soñoliento,
y en su búsqueda de aliento
sólo encuentra soledad.
Y entra en la turbia vigilia
donde las mentes se hunden
y los sentidos confunden
el sueño y la realidad.

Oye voces de ultratumba
y ve sombras fantasmales:
duendes, brujas y animales
en horrenda bacanal.
Y corre y busca la puerta,
y en su miedo y su congojo
no acierta con el cerrojo
que traba su libertad.

Aporrea los maderos,
grita, llora, se estremece,
y al ver el sol que amanece
por encima del umbral
su miedo se hace locura,
saca fuerzas de flaqueza
y cual astada cabeza
embiste el duro quicial.

¡Oh Dios, qué se obró el milagro!
y por fin contempla el día,
mas pírrica es su alegría
cuando acierta a contemplar
la caterva de zagales
que le lanza carcajadas
cual mortales andanadas,
hundiendo su dignidad.



Excelentes octavillas italianas, estimado Azulalfilrojo,
tienen mi APTO;
un saludo cordial,
Eduardo
 
Para ponerse de pie y aplaudirte, fuerte y sonoro, si señor, Alzulalfirojo, así se escribe poesía. Me han encantado estas Octavillas italianas, que aunque ya conoces mis limitaciones en cuanto a poesía clásica estoy convencido de que están perfectas. En cuanto a sentimiento y gusto poético, una maravilla.

Te deseo mucha suerte, mereces un premio.

Un abrazo


Muchas gracias Rafael, palabras como las tuyas son las que animan a uno a no desfallecer en este empeño por escribir poesía a pesar de los malos tiempos.
Saludos cordiales.
 
Me quito el sombrero ante este esplendido trabajo. Es una maravilla, además de gustarme mucho las octavillas el poema de principio a fin es una obra de arte.
Mis felicitaciones y admiración.
Un abrazo.
 
Me quito el sombrero ante este esplendido trabajo. Es una maravilla, además de gustarme mucho las octavillas el poema de principio a fin es una obra de arte.
Mis felicitaciones y admiración.
Un abrazo.

Gracias por la visita y el generoso comentario JFelipe, me siento halagado. Sí, es una estrofa bien bonita y agradecida que se usó mucho en el romanticismo, pero que ahora se prodiga poco y no sé por qué.
Saludos, poeta.
 
Sobre el tema de estructura poco podría aportar, sin embargo es notorio la fluidez rítmica de cada verso que hilvana una historia que estoy seguro que llena de expectativa al lector como me pasó a mí; no quería siquiera pestañear porque era imprescindible conocer el final de este pobre y atrevido muchacho encerrado a consecuencia de alguna mala elección. Si por mi parte fuera te daría el premio sin pensarlo dos veces ( mira que no soy el único que lo dice y pienso que por algo es que la gente ve reflejado un exitoso final para esta obra) peo habrá que esperar la opinión del jurado, de mi parte aplausos para tu pluma, con respeto Darío.
 
Darío Nervo;4872030 dijo:
Sobre el tema de estructura poco podría aportar, sin embargo es notorio la fluidez rítmica de cada verso que hilvana una historia que estoy seguro que llena de expectativa al lector como me pasó a mí; no quería siquiera pestañear porque era imprescindible conocer el final de este pobre y atrevido muchacho encerrado a consecuencia de alguna mala elección. Si por mi parte fuera te daría el premio sin pensarlo dos veces ( mira que no soy el único que lo dice y pienso que por algo es que la gente ve reflejado un exitoso final para esta obra) peo habrá que esperar la opinión del jurado, de mi parte aplausos para tu pluma, con respeto Darío.

Gracias, estimado Darío, no diré que me da igual el reconocimiento, de ser así lo hubiera publicado en otro foro pero, independientemente de ello, lo importante para mí es saber que la gente que lo lea, si no toda una parte importante, ha disfrutado con el. Gracias de nuevo.
Saludos cordiales.
 


Acurrucado en el suelo
presa del miedo y el frío,
en algún rincón sombrío
del tenebroso lugar,
tiembla y solloza el muchacho,
y ruega que llegue el día
y acabe al fin su agonía
en ese absurdo ritual.

En su cabeza retumban
aquellas duras palabras
que, entre sonrisas macabras,
vocearon con maldad:
“¡Cagón¡, ¡miedoso!, ¡cobarde…!”;
y fue bisoño borrego
que fácil entró en el juego
por su valor demostrar.

Borrego sí, y por ende,
y en injusto vituperio
desde el pueblo al cementerio,
arreado sin piedad.
Y sin piedad lo encerraron
en la lóbrega capilla
sin alforja ni cerilla
ni garrote ni gabán.

Afuera en el camposanto
reina el silencio y la calma,
y no hay hombre, bestia o alma
que se atreva a respirar;
sólo quebranta el sosiego
el muchacho en su gemido
y el inquietante sonido
de sus dientes rechinar.

Tiene el cuerpo entumecido,
se halla débil, soñoliento,
y en su búsqueda de aliento
sólo encuentra soledad.
Y entra en la turbia vigilia
donde las mentes se hunden
y los sentidos confunden
el sueño y la realidad.

Oye voces de ultratumba
y ve sombras fantasmales:
duendes, brujas y animales
en horrenda bacanal.
Y corre y busca la puerta,
y en su miedo y su congojo
no acierta con el cerrojo
que traba su libertad.

Aporrea los maderos,
grita, llora, se estremece,
y al ver el sol que amanece
por encima del umbral
su miedo se hace locura,
saca fuerzas de flaqueza
y cual astada cabeza
embiste el duro quicial.

¡Oh Dios, qué se obró el milagro!
y por fin contempla el día,
mas pírrica es su alegría
cuando acierta a vislumbrar
la caterva de zagales
que le lanza carcajadas
cual mortales andanadas,
hundiendo su dignidad.









que decir de tan expresivo poema, estas octavillas estan para cuentos en la cripta, ejeje pero al final vislumbra la fortaleza, abrazos
 
[FONT=&quot]
[FONT=&quot]Un gran poema, un gran relato formado poesía que maravilla con tu talento poético.
[FONT=&quot]Es muy grato leerte estimado poeta
[FONT=&quot]Un abrazo grande
 
Eso suele suceder cuando es niño, ¡quién no ha pasado momentos de burla! encantadoras y muy entretenidas octavillas José María, todo un deleite para la lectura. Un placer leerte amigo.
Un abrazo con luz verde que alumbran tus letras.
 
Un excelente trabajo nos dejas en estas octavillas amigo Jose Mª,
buen contenido y mucha pulcritud en su elaboración, te felicito
por tan bello trabajo que como siempre es digno de admiración.
Ha sido un placer poder pasar a leerte.
Besos y un abrazo. Tere

Muchas gracias Tere por tu visita el grato comentario que dejas en mis letras.
Besos y abrazos wapa poetisa.
 
Hola José María!

Para ponerse de pie tus octavillas
que me pusieron los pelos de punta
cuando me ubiqué en el escenario
no hay necesidad de arriesgar
nuestra integridad para demostrar valentía
sin embargo en nuestros días lamentablemente es común.

un abrazote y mis mejores deseos de éxito, merece un premio tu poema,

con todo respeto,

ligiA
 


Acurrucado en el suelo
presa del miedo y el frío,
en algún rincón sombrío
del tenebroso lugar,
tiembla y solloza el muchacho,
y ruega que llegue el día
y acabe al fin su agonía
en ese absurdo ritual.

En su cabeza retumban
aquellas duras palabras
que, entre sonrisas macabras,
vocearon con maldad:
“¡Cagón¡, ¡miedoso!, ¡cobarde…!”;
y fue bisoño borrego
que fácil entró en el juego
por su valor demostrar.

Borrego sí, y por ende,
y en injusto vituperio
desde el pueblo al cementerio,
arreado sin piedad.
Y sin piedad lo encerraron
en la lóbrega capilla
sin alforja ni cerilla
ni garrote ni gabán.

Afuera en el camposanto
reina el silencio y la calma,
y no hay hombre, bestia o alma
que se atreva a respirar;
sólo quebranta el sosiego
el muchacho en su gemido
y el inquietante sonido
de sus dientes rechinar.

Tiene el cuerpo entumecido,
se halla débil, soñoliento,
y en su búsqueda de aliento
sólo encuentra soledad.
Y entra en la turbia vigilia
donde las mentes se hunden
y los sentidos confunden
el sueño y la realidad.

Oye voces de ultratumba
y ve sombras fantasmales:
duendes, brujas y animales
en horrenda bacanal.
Y corre y busca la puerta,
y en su miedo y su congojo
no acierta con el cerrojo
que traba su libertad.

Aporrea los maderos,
grita, llora, se estremece,
y al ver el sol que amanece
por encima del umbral
su miedo se hace locura,
saca fuerzas de flaqueza
y cual astada cabeza
embiste el duro quicial.

¡Oh Dios, qué se obró el milagro!
y por fin contempla el día,
mas pírrica es su alegría
cuando acierta a vislumbrar
la caterva de zagales
que le lanza carcajadas
cual mortales andanadas,
hundiendo su dignidad.










Espléndidas octavillas José Mª, creo que ya te lo dije una vez que no pude comentarlas. Cuando las lees sientes coraje e impotencia, ¡Qué valientes se muestran la zagales en grupo!, reales como la vida misma.
Un placer leerte siempre Poeta
Un abrazo y Feliz viernes
 
Te deseo lo mejor con estas excelentes octavillas. Eso de pasar la noche en el cementerio no debe ser nada agradable.
Aplausos y mucha suerte.
Un abrazo, José María.
 
Ligia Calderón Romero;4924864 dijo:
Hola José María!

Para ponerse de pie tus octavillas
que me pusieron los pelos de punta
cuando me ubiqué en el escenario
no hay necesidad de arriesgar
nuestra integridad para demostrar valentía
sin embargo en nuestros días lamentablemente es común.

un abrazote y mis mejores deseos de éxito, merece un premio tu poema,

con todo respeto,

ligiA

Lamentablemente así es, querida Ligia. A veces hay que demostrar hasta el nombre.
Gracias por la visita y el generoso comentario, me alegra mucho, de verdad.
Besos y abrazos wapa poetisa.
 
Espléndidas octavillas José Mª, creo que ya te lo dije una vez que no pude comentarlas. Cuando las lees sientes coraje e impotencia, ¡Qué valientes se muestran la zagales en grupo!, reales como la vida misma.
Un placer leerte siempre Poeta
Un abrazo y Feliz viernes


Muchas gracias Valentina, siempre ta amable y tan generosa en tus letras.
Besos y abrazos wapa poetisa.
 
La verdad José María de haber leído estas octavillas antes, cuanto tiempo me hubiera ahorrado buscándolas para experimentar su estructura. Pero bueno ahora me siento acompañado en este estilo, definitivamente los agudos que llevan le dan una fluidez al leerlo que te engancha de verso a verso. La historia trágica, lúgubre denotando una realidad que sucede cuando nos vamos cual borregos y se ve desafiada nuestra vida misma en el vaivén de absurdos castigos.
Un fuerte abrazo amigo y gracias por darme este enlace y disfrutar la lectura.
 

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