Ufff, has llegado al lector, amiga mía. Y lo hiciste creando belleza en la melancolía y de la melancolía.
Este poema en el registro de poesía libre, hay que leerlo en voz alta, y cuando se hace, como yo lo he hecho, nos damos mejor cuenta de la preciosa eufonía que lo adorna. Lograste, con versos de distintas extensiones, y con una rima no encorsetada en parámetros concretos, sino que fluye libre, imprimir musicalidad, y buenos ritmos de acento, entonación y timbre. El vocabulario empleado, el perfecto para describir lo que sientes, con el plus de gran belleza poética, pues tus recursos son ingentes.
Mis estrellas, admirada amiga y elevada poetisa, sus luminarias trazan senderos en el Cosmos infinito, por ellos navegan, imperecederas, las esencias de quienes nos amaron y amamos, y ya no están en el mundo visible a nuestros ojos terrenales. Y, si la maquinilla carajotilla, jaja, me permite, la reputación que tan bello y emotivo poema merece.
Besos, Ludmila bonita, besos en alas de los vientos.