hugoescritor
Poeta que considera el portal su segunda casa
Lo siento, le dije,
pero esto que tenemos es todo lo que puedo dar.
Después agregué:
Además, nunca prometí nada...
Me taladró con la mirada,
una puteada le temblaba en la boca.
Pero no dijo nada.
Se puso de pié,
la frente erguida
y el rostro convertido en máscara.
Tiró algo sobre la mesa del bar,
luego se marchó,
dura y envarada, como si desfilara.
No miré hasta que se hubo ido.
Era un test de embarazo,
usado,
resultado: positivo.
Me quedé mirándolo...
Después me dije:
"Bueno, al menos tendrá algo para recordarme".
Y ya no pensé más en el asunto.
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