Abrevabas de mi cuerpo
sin que mediaran palabras,
la noche se fue muriendo,
la noche se desangraba.
En éxtasis incesante
cautiva y embelesada
yo me enredé entre tus brazos
y no vi llegar el alba.
No supe ver su agonía,
la noche murió descalza,
silenciosa se extinguió
sin que yo me percatara.
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