Creo que nosotros somos y estamos más agradecidos por que nos has permitido escudriñar a fondo tu poema, los detalles ortográficos son los menos importantes para mí, pues se pueden superar con el estudio, ejercicio y la atención permanente de sus normas. Hay algo que me gustó mucho en tu poema, que lo percibí al leerte, y es que usas ese lenguaje irracional (no pensado, no razonado, que expresa lo que se siente) en algunos de tus versos, los escribes como lo sientes y a veces, escrito así, el lenguaje no es literal, y el más solitario de los versos produce en el lector que busca interpretarlo reflexiones profundas.
A diferencia de los conocimientos lingüísticos y gramaticales, las facultades poéticas no se adquieren, en eso coinciden muchos poetas, lectores, y gente relacionada a su mundo. Dicen que el poeta nace en cuanto a lo creativo e inspiracional, lo que sigue es formativo en cuanto comunicar su inspiración a través del lenguaje y sus formas, y eso se logra escribiendo y escribiendo, leyendo y reflexionando sobre los que comparten otros poetas sobre su hacer. Yo, en lo personal, considero muy importante acudir a las tertulias literarias, a las charlas donde los escritores y poetas cuentan la forma en que concibieron tal o cual obra.
Sentí, al leer algunos de tus versos, esos que me parecieron estrambóticos, la aparición de ese lenguaje orientado e inspirado por el sentir, más que del pensar. Ojalá lo dejes salir más a menudo para que adquiera el hábito de comunicarse, sin pensar en agradar al lector, literalmente expresarse. En el lenguaje poético hay muchas formas de expresar. El poeta juega con idioma y lo usa muy diferente al resto de las personas. Luego escribe cosas incoherentes que la mente resuelve gratamente. Los hay que añaden en un poema versos aparentemente ajenos entre sí, que en conjunto, al final, dejan una sensación grata, o simplemente eso: dejan sensaciones. Estos versos no son aptos para el denominador común de los lectores mortales, habituados a lecturas melosas o empalagosas; y sobre todo explicitas, que no les generen problemas para interpretar. Lo que te quiero decir es que dejes fluir esos versos que pintas con letras, que no son literales, que parecen no ser coherentes, pero que leídos dicen e inducen muchas ideas.
En la soberana
los siglos impiden,
por eso el verano
y la primavera
se alejan un poco
en tierras mojadas.
De una montaña
sale un globito,
no es un cualquiera:
es verde y azul.
Ethel Krause.
Los hábitos y tendencias de los poetas son ilimitados. Los hay que parecen cirujanos, van quitando palabras a los versos hasta dejar solo esas que contienen la esencia de su inspiración:
Tierno saúz,
casi oro
casi ambar,
casi luz.
José Juan Tablada.
Cometa
En Sirio,
hay niños.
Lorca
Y los hay que utilizan absolutamente todas (las palabras) para expresar su inspiración. Hay corrientes que marcan determinadas normas que -dicen- son indispensables en una buena poesía, por ejemplo nada de versos de los poetas muertos, nada de clichés, nada de textos melosos. Pero los poetas no se sujetan a las normas y tendencias asumidas individual y colectivamente, la mayoría de ellos las desafía, y crea sus obras con los formatos prohibidos: hacen poesía profana, son rebeldes románticos buscadores del verso sagrado e irreverente.
Supuestos "maestros" de poesía han creado una especie de receta necesaria y básica para hacer poesía, buena poesía, aceptable poesía -dicen- y la van repartiendo por ahí como panfleto; amorosos, tanto, como la señora asturiana que ha decidido revelar a las mexicanas los secretos a detalle de su deliciosa paella.
Talvez en este rubro de hacer buena poesía sirva esa idea de los idealistas esotéricos de que todos somos un "ser especial," trasladado al tema que nos ocupa lo podríamos manifestar así: "todos somos un poeta especial y único." Aquellos afirman que mediante la meditación trascendental se puede llegar a ese ser especial que somos; y en este gusto nuestro, nosotros podemos hacernos de la misma idea y decir que, haciendo poema como lo sentimos, sin la contaminación de las influencias externas nos podemos acercar a nuestra poesía, a nuestro poeta. Esto puede ser algo baladí, pues nuestra naturaleza social y antisocial son factor determinante en nuestra cultura y mentalidad. Tendríamos que haber llegado del planeta X un día antes de publicar un poema para poder afirmar que, este, al menos, es extraterrestre.
Bueno amiga, gracias por tu permiso; escribo todo esto a manera de disculpa por haber participado en la revisión como si fuera un experto, cosa que no practico ni pertenece a mi gusto. Mi gusto es escribir y leer, a veces colaborar y compartir tareas en pro de algo.
Te dejo un abrazo sincero, cariñoso, a nombre mío y de mis compañeros. Prometo seguirte leyendo, y talvez comentar algo vía mensaje privado.
Felices y maravillosas letras.