Jose Andrea Kastronovo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te amé como ama el girasol al astro rey,
y te seguí, amándote hasta en el silencio,
te amé para a nadie más volver a querer,
tal como un avaro ama su último céntimo.
Te amé como el gorrión ama a su fuente,
como las mariposas aman las flores,
con la insistencia de la abeja buscando polen,
cómo nunca nadie había llegado a quererte.
Te amé como las ardillas aman a las nueces,
así como la águilas aman al inmenso cielo,
te amé así como el uno ama a su cero
porque juntos se convierten en dieces.
Te amé y quedó en el corazón tatuado,
así como el amor de un hijo a su madre,
tal como aman los estudiantes al verano,
así te amé con el amor más inolvidable
por eso siempre he de recordarte.
y te seguí, amándote hasta en el silencio,
te amé para a nadie más volver a querer,
tal como un avaro ama su último céntimo.
Te amé como el gorrión ama a su fuente,
como las mariposas aman las flores,
con la insistencia de la abeja buscando polen,
cómo nunca nadie había llegado a quererte.
Te amé como las ardillas aman a las nueces,
así como la águilas aman al inmenso cielo,
te amé así como el uno ama a su cero
porque juntos se convierten en dieces.
Te amé y quedó en el corazón tatuado,
así como el amor de un hijo a su madre,
tal como aman los estudiantes al verano,
así te amé con el amor más inolvidable
por eso siempre he de recordarte.
Última edición:
::