Preciosa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Aquí estamos tú y yo
viendo el horizonte,
donde guardamos nuestros sueños
tomados de la mano,
juramos amarnos eternamente.
El viento arropó nuestros cuerpos,
la brisa roció nuestros rostros,
nos miramos a los ojos
y supimos que nuestro sueño
se había convertido en realidad.
Que bello fue encontrarte,
hermoso que me encontraras,
porque nuestros mundos
se hicieron uno mismo,
con un solo lenguaje
una sola dirección.
Porque Dios así lo quiso,
tú y yo
solo una nación.