Porque me gusta el silencio
me llaman melancolía,
por contemplar los celajes
con la mirada perdida;
porque soledades busco
recorriendo la campiña,
porque he plantado en mi huerto
blancas y fragantes lilas
donde liban mariposas
con sus alas coloridas;
porque guardo un libro viejo
de paginas amarillas
con suspiros de mi infancia
donde mis versos anidan.
Porque me gusta el silencio
me llaman melancolía.
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