P
Paloma Martin
Invitado
El entramado de genes
que me cubre
desde la cabeza a los pies,
me envuelve con un chal
tejido de historias,
que me vuelve quien soy.
Mi padre de brazos fuertes
de manos rudas de trabajar
con hierro candente
ese hombre ,
además es músico y poeta.
Quizás me acerqué tanto
a las chispas que volaban
de sus manos
cuando soldaba,
pedazos de hierro
a sus sueños.
Y es por eso que me quedaron
los destellos de luz
que se necesitan para ver
con claridad,
el alma de las cosas.
Quizás me acerqué tanto
para escuchar
el sonido de la trompeta
que él de oficio tocaba,
que se me coló su sonido
en los oídos.
Y es por eso
que puedo escuchar
la música que suena
en todas las cosas.
Quizás cuando me tomó
de las manos con sus manos
manchadas de tinta,
se pintaron de azul las mías.
Y es por eso
que hoy puedo escribir,
y soy poeta como él.
 
 
 
que me cubre
desde la cabeza a los pies,
me envuelve con un chal
tejido de historias,
que me vuelve quien soy.
Mi padre de brazos fuertes
de manos rudas de trabajar
con hierro candente
ese hombre ,
además es músico y poeta.
Quizás me acerqué tanto
a las chispas que volaban
de sus manos
cuando soldaba,
pedazos de hierro
a sus sueños.
Y es por eso que me quedaron
los destellos de luz
que se necesitan para ver
con claridad,
el alma de las cosas.
Quizás me acerqué tanto
para escuchar
el sonido de la trompeta
que él de oficio tocaba,
que se me coló su sonido
en los oídos.
Y es por eso
que puedo escuchar
la música que suena
en todas las cosas.
Quizás cuando me tomó
de las manos con sus manos
manchadas de tinta,
se pintaron de azul las mías.
Y es por eso
que hoy puedo escribir,
y soy poeta como él.
 
 
 
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