A nuestros mayores

Luis Prieto

Moderador Global
Miembro del equipo
Moderador Global
Corrector/a
images


A nuestros mayores
¡Cómo pasa el tiempo
en las hojas del calendario!
atrás quedaron años
de lucha con la vida,
del trabajo diario.
Una mañana,
marchó la juventud
como marcha el osezno de su madre
para adentrarse en la montaña y
no regresar.
Corre ligera brisa,
la misma que antaño te abrazaba
faenando en altamar,
en la ladera de la montaña
cuidando de tu rebaño,
en los campos donde tu espalda
doblegabas sin descansar,
hoy tizna tu pelo en plata.
Habéis cumplido con el mandato de la vida,
¡trabajar, trabajar, trabajar!
hora es pues del merecido descanso y
empezar a disfrutar
aquello que se hacía de rogar.
Ahora es tiempo
de escuchar vuestras vivencias,
vuestras anécdotas sin fin
y sabios consejos.
Tiempo de miraros a los ojos
llenos de ternura,
en otra época, de sólida mirada,
ojos llenos de historia
que ahora hablan con el alma
y de a poco languidecen como la estatura.
Vuestras mejillas,
marchitadas con las arrugas,
vuestras manos,
esas manos antes firmes ahora trémulas,
vuestras piernas que anduvieron sin ayuda
por caminos de piedras, arenas y lodo,
y se bañaron en frondosos pastos,
ahora luchan con el suelo por no caer,
es tiempo de rodearos, de cuidaros.
¡Cómo puede haber seres que
os dejen en un rincón de la casa,
viviendo del recuerdo, la nostalgia,
en donde las lágrimas no se oyen y
la pena, las pupilas opacan,
donde tus oídos apenas perciben palabras de cariño,
de igual necesidad que a un niño,
con la única compañía que la soledad,
sin pensar que ellos también llegaran a mayores y
lo mismo les pueden pasar!
Llegar a viejo,
no es sinónimo de rendirse,
aunque el silencio te hable y
el desamparo te arrulle.
No es ir a un parque y
permanecer en un banco solitario
dando de comer migas de pan a
palomas y gorriones como desagravio.
Llegar a mayor,
es empezar a disfrutar más que de la vida,
de los hijos y sobre todo los nietos.
Llevarles a los parques,
al cine y a estanques,
disfrutar de la dulzura de su sonrisa,
de su cariño y tierna mirada,
de su mano cuando paseas y
sus pequeñas anécdotas diarias,
de su angelical voz emanando palabras de amor
hacia ti.
¡Tú, anciano,
que brindas tu cariño a cambio de nada,
tu labor aun no ha terminado!
ahora toca tus sabios consejos o regaños con tu genio,
a los hijos y nietos
más en el fondo de sus almas,
ellos verán,
el amor que les guardas.


Luis Prieto Espinosa
Derechos reservados
 
Última edición:
images


A nuestros mayores
¡Cómo pasa el tiempo
en las hojas del calendario!
atrás quedaron años
de lucha con la vida,
del trabajo diario.
Una mañana,
marchó la juventud
como marcha el osezno de su madre
para adentrarse en la montaña y
no regresar.
Corre ligera brisa,
la misma que antaño te abrazaba
faenando en altamar,
en la ladera de la montaña
cuidando de tu rebaño,
en los campos donde tu espalda
doblegabas sin descansar,
hoy tizna tu pelo en plata.
Habéis cumplido con el mandato de la vida,
¡trabajar, trabajar, trabajar!
hora es pues del merecido descanso y
empezar a disfrutar
aquello que se hacía de rogar.
Ahora es tiempo
de escuchar vuestras vivencias,
vuestras anécdotas sin fin
y sabios consejos.
Tiempo de miraros a los ojos
llenos de ternura,
en otra época, de sólida mirada,
ojos llenos de historia
que ahora hablan con el alma
y de a poco languidecen como la estatura.
Vuestras mejillas,
marchitadas con las arrugas,
vuestras manos,
esas manos antes firmes ahora trémulas,
vuestras piernas que anduvieron sin ayuda
por caminos de piedras, arenas y lodo,
y se bañaron en frondosos pastos,
ahora luchan con el suelo por no caer,
es tiempo de rodearos, de cuidaros.
¡Cómo puede haber seres que
os dejen en un rincón de la casa,
viviendo del recuerdo, la nostalgia,
en donde las lágrimas no se oyen y
la pena, las pupilas opacan,
donde tus oídos apenas perciben palabras de cariño,
de igual necesidad que a un niño,
con la única compañía que la soledad,
sin pensar que ellos también llegaran a mayores y
lo mismo les pueden pasar!
Llegar a viejo,
no es sinónimo de rendirse,
aunque el silencio te hable y
el desamparo te arrulle.
No es ir a un parque y
permanecer en un banco solitario
dando de comer migas de pan a
palomas y gorriones como desagravio.
Llegar a mayor,
es empezar a disfrutar más que de la vida,
de los hijos y sobre todo los nietos.
Llevarles a los parques,
al cine y a estanques,
disfrutar de la dulzura de su sonrisa,
de su cariño y tierna mirada,
de su mano cuando paseas y
sus pequeñas anécdotas diarias,
de su angelical voz emanando palabras de amor
hacia ti.
¡Tú, anciano,
que brindas tu cariño a cambio de nada,
tu labor aun no ha terminado,
ahora toca tus sabios consejos o regaños con tu genio,
a los hijos y nietos
más en el fondo de sus almas,
ellos verán,
el amor que les guardas.


Luis Prieto Espinosa
Derechos reservados
Luis este poema que dedicas a los mayores es muy lindo y real. Ha sido un placer leerte. Un abrazo amigo.
 
Que tales versos mi amigo, con una sensibilidad comprometida con la edad de los mayores que inexorablemente llega! Un fuerte abrazo compañero de letras! Encantado como siempre de leerte!
 
bellas letras, atrás quedaron los años de joventud y vigor , pero mientras más años pasan más sabi es el hombre... mis abrazos fraternos.
 
una hermosa oda llena de reflexión saludos
images


A nuestros mayores
¡Cómo pasa el tiempo
en las hojas del calendario!
atrás quedaron años
de lucha con la vida,
del trabajo diario.
Una mañana,
marchó la juventud
como marcha el osezno de su madre
para adentrarse en la montaña y
no regresar.
Corre ligera brisa,
la misma que antaño te abrazaba
faenando en altamar,
en la ladera de la montaña
cuidando de tu rebaño,
en los campos donde tu espalda
doblegabas sin descansar,
hoy tizna tu pelo en plata.
Habéis cumplido con el mandato de la vida,
¡trabajar, trabajar, trabajar!
hora es pues del merecido descanso y
empezar a disfrutar
aquello que se hacía de rogar.
Ahora es tiempo
de escuchar vuestras vivencias,
vuestras anécdotas sin fin
y sabios consejos.
Tiempo de miraros a los ojos
llenos de ternura,
en otra época, de sólida mirada,
ojos llenos de historia
que ahora hablan con el alma
y de a poco languidecen como la estatura.
Vuestras mejillas,
marchitadas con las arrugas,
vuestras manos,
esas manos antes firmes ahora trémulas,
vuestras piernas que anduvieron sin ayuda
por caminos de piedras, arenas y lodo,
y se bañaron en frondosos pastos,
ahora luchan con el suelo por no caer,
es tiempo de rodearos, de cuidaros.
¡Cómo puede haber seres que
os dejen en un rincón de la casa,
viviendo del recuerdo, la nostalgia,
en donde las lágrimas no se oyen y
la pena, las pupilas opacan,
donde tus oídos apenas perciben palabras de cariño,
de igual necesidad que a un niño,
con la única compañía que la soledad,
sin pensar que ellos también llegaran a mayores y
lo mismo les pueden pasar!
Llegar a viejo,
no es sinónimo de rendirse,
aunque el silencio te hable y
el desamparo te arrulle.
No es ir a un parque y
permanecer en un banco solitario
dando de comer migas de pan a
palomas y gorriones como desagravio.
Llegar a mayor,
es empezar a disfrutar más que de la vida,
de los hijos y sobre todo los nietos.
Llevarles a los parques,
al cine y a estanques,
disfrutar de la dulzura de su sonrisa,
de su cariño y tierna mirada,
de su mano cuando paseas y
sus pequeñas anécdotas diarias,
de su angelical voz emanando palabras de amor
hacia ti.
¡Tú, anciano,
que brindas tu cariño a cambio de nada,
tu labor aun no ha terminado,
ahora toca tus sabios consejos o regaños con tu genio,
a los hijos y nietos
más en el fondo de sus almas,
ellos verán,
el amor que les guardas.


Luis Prieto Espinosa
Derechos reservados
 
Que tales versos mi amigo, con una sensibilidad comprometida con la edad de los mayores que inexorablemente llega! Un fuerte abrazo compañero de letras! Encantado como siempre de leerte!
Muchas gracias compañero y amigo poeta Luis Pragmah, me alegra que te haya gustado. es un tema bastante delicado por lo real que es en la vida misma.
Reiteradas gracias amigo mío por tu presencia. Fuerte abrazo
 
Bien merecidas letras nos dejas querido amigo Luis, donde el
paso de los años dejan la sabiduría de muchas formas, y una
de ellas es el poder dar todo el amor que sienten que aunque el
tiempo pasa, siempre lo llevan dentro. Conmovedoras y sentidas
letras. Ha sido un placer poder pasar a leerte.
Besos y un abrazo de tu amiga Tere
Muchas gracias querida amiga Tere por dejar certeras y bellas palabras en tan delicado tema tan real como la vida misma.
Quizás no soy la persona adecuada para hablar o exponer este punto pero si soy consciente de lo que veo y eso la verdad,
es que da que pensar.
Gran abrazo Tere y besos poeta.
 
A nuestros mayores, ¡sí señor! Mucho dices, y dices honestamente: a esas personas que nos levantaron y hoy siguen echándonos una mano siempre que pueden. Cada uno con su dura vida a cuestas y sus fatigas heredadas de años de escasez.
Escribí un día algo con ese mismo título… andará por un cajón de estos de casa, je je je.
Un abrazo y un placer lo que leí, compañero y amigo Luis.
Hermosas y certeras palabras muy bien escritas dedicas a estas personas que lo dieron y darán todo por sus respectivos amigo Alonso.
Sería un honor que sacases tu obra del cajón y publicaras para deleite.
Muchas gracias preciado amigo y poeta por tu presencia.
Fraternal abrazo y saludos
 
Como cantó Serrat en uno de sus temas "todos llevamos un viejo encima". Quererlos y ampararlos es querernos y cuidarnos a nosotros mismos. Tierno y hermoso poema, tributo a nuestros mayores, homenaje también a nuestro inexorable futuro... si la Vida quiere, claro. Muchas gracias por compartir tan elevados sentimientos. Un abrazo. Esteban.
Y cantó bien Serrat y muy bien dices que quererlos es querernos a nosotros mismos.
Muy agradecido por tu visita y halagos inmerecidos viniendo de gran pluma.
Cordial saludo Esteban
 
images


A nuestros mayores
¡Cómo pasa el tiempo
en las hojas del calendario!
atrás quedaron años
de lucha con la vida,
del trabajo diario.
Una mañana,
marchó la juventud
como marcha el osezno de su madre
para adentrarse en la montaña y
no regresar.
Corre ligera brisa,
la misma que antaño te abrazaba
faenando en altamar,
en la ladera de la montaña
cuidando de tu rebaño,
en los campos donde tu espalda
doblegabas sin descansar,
hoy tizna tu pelo en plata.
Habéis cumplido con el mandato de la vida,
¡trabajar, trabajar, trabajar!
hora es pues del merecido descanso y
empezar a disfrutar
aquello que se hacía de rogar.
Ahora es tiempo
de escuchar vuestras vivencias,
vuestras anécdotas sin fin
y sabios consejos.
Tiempo de miraros a los ojos
llenos de ternura,
en otra época, de sólida mirada,
ojos llenos de historia
que ahora hablan con el alma
y de a poco languidecen como la estatura.
Vuestras mejillas,
marchitadas con las arrugas,
vuestras manos,
esas manos antes firmes ahora trémulas,
vuestras piernas que anduvieron sin ayuda
por caminos de piedras, arenas y lodo,
y se bañaron en frondosos pastos,
ahora luchan con el suelo por no caer,
es tiempo de rodearos, de cuidaros.
¡Cómo puede haber seres que
os dejen en un rincón de la casa,
viviendo del recuerdo, la nostalgia,
en donde las lágrimas no se oyen y
la pena, las pupilas opacan,
donde tus oídos apenas perciben palabras de cariño,
de igual necesidad que a un niño,
con la única compañía que la soledad,
sin pensar que ellos también llegaran a mayores y
lo mismo les pueden pasar!
Llegar a viejo,
no es sinónimo de rendirse,
aunque el silencio te hable y
el desamparo te arrulle.
No es ir a un parque y
permanecer en un banco solitario
dando de comer migas de pan a
palomas y gorriones como desagravio.
Llegar a mayor,
es empezar a disfrutar más que de la vida,
de los hijos y sobre todo los nietos.
Llevarles a los parques,
al cine y a estanques,
disfrutar de la dulzura de su sonrisa,
de su cariño y tierna mirada,
de su mano cuando paseas y
sus pequeñas anécdotas diarias,
de su angelical voz emanando palabras de amor
hacia ti.
¡Tú, anciano,
que brindas tu cariño a cambio de nada,
tu labor aun no ha terminado!
ahora toca tus sabios consejos o regaños con tu genio,
a los hijos y nietos
más en el fondo de sus almas,
ellos verán,
el amor que les guardas.


Luis Prieto Espinosa
Derechos reservados
Y cantó bien Serrat y muy bien dices que quererlos es querernos a nosotros mismos.
Muy agradecido por tu visita y halagos inmerecidos viniendo de gran pluma.
Cordial saludo Esteban
Amigo Luis. Como me pides, tránsito por tus letras, de este poema que no conocía.
Este es un tema, el de los viejos, que no se le da la importancia que tiene.
Me ha gustado mucho tu poema tan lleno de emociones seniles.
Últimamente, es un tema que me atrae.
Me gustaría me conentases un poema, que yo aprecio mucho y que no ha tenido casi comentarios: ! Que bien vas a estar en la residencia!
Espero te guste, a mi,me emociona un poco cuando lo leo.
Luis, sabes que me gusta leerte, y aunque te conteste tarde, al final lo comento. Además lo que me gusta , es perderme por los poemas atrasados de los poetas que me seguís.
Un abrazo
Alfonso Espinosa
 
images


A nuestros mayores
¡Cómo pasa el tiempo
en las hojas del calendario!
atrás quedaron años
de lucha con la vida,
del trabajo diario.
Una mañana,
marchó la juventud
como marcha el osezno de su madre
para adentrarse en la montaña y
no regresar.
Corre ligera brisa,
la misma que antaño te abrazaba
faenando en altamar,
en la ladera de la montaña
cuidando de tu rebaño,
en los campos donde tu espalda
doblegabas sin descansar,
hoy tizna tu pelo en plata.
Habéis cumplido con el mandato de la vida,
¡trabajar, trabajar, trabajar!
hora es pues del merecido descanso y
empezar a disfrutar
aquello que se hacía de rogar.
Ahora es tiempo
de escuchar vuestras vivencias,
vuestras anécdotas sin fin
y sabios consejos.
Tiempo de miraros a los ojos
llenos de ternura,
en otra época, de sólida mirada,
ojos llenos de historia
que ahora hablan con el alma
y de a poco languidecen como la estatura.
Vuestras mejillas,
marchitadas con las arrugas,
vuestras manos,
esas manos antes firmes ahora trémulas,
vuestras piernas que anduvieron sin ayuda
por caminos de piedras, arenas y lodo,
y se bañaron en frondosos pastos,
ahora luchan con el suelo por no caer,
es tiempo de rodearos, de cuidaros.
¡Cómo puede haber seres que
os dejen en un rincón de la casa,
viviendo del recuerdo, la nostalgia,
en donde las lágrimas no se oyen y
la pena, las pupilas opacan,
donde tus oídos apenas perciben palabras de cariño,
de igual necesidad que a un niño,
con la única compañía que la soledad,
sin pensar que ellos también llegaran a mayores y
lo mismo les pueden pasar!
Llegar a viejo,
no es sinónimo de rendirse,
aunque el silencio te hable y
el desamparo te arrulle.
No es ir a un parque y
permanecer en un banco solitario
dando de comer migas de pan a
palomas y gorriones como desagravio.
Llegar a mayor,
es empezar a disfrutar más que de la vida,
de los hijos y sobre todo los nietos.
Llevarles a los parques,
al cine y a estanques,
disfrutar de la dulzura de su sonrisa,
de su cariño y tierna mirada,
de su mano cuando paseas y
sus pequeñas anécdotas diarias,
de su angelical voz emanando palabras de amor
hacia ti.
¡Tú, anciano,
que brindas tu cariño a cambio de nada,
tu labor aun no ha terminado!
ahora toca tus sabios consejos o regaños con tu genio,
a los hijos y nietos
más en el fondo de sus almas,
ellos verán,
el amor que les guardas.


Luis Prieto Espinosa
Derechos reservados
Creo que vivimos demasiado deprisa y nos olvidamos de lo importante. Estamos demasiado entretenidos por las cosas que creemos necesitar y nos olvidamos de las personas... Tal vez no hayamos progresado tanto como creemos... Un saludo.
 
Y es que si tenemos vida todos llegaremos a myores y creo que el llegar es una Bendicion y al llegar debemos seguir disfrtutando de la vida. Las personas mayores merecen nuestro respeto. Grato leerte. Saludos y Bendiciones.
 
Y es que si tenemos vida todos llegaremos a myores y creo que el llegar es una Bendicion y al llegar debemos seguir disfrtutando de la vida. Las personas mayores merecen nuestro respeto. Grato leerte. Saludos y Bendiciones.
Así es amiga Lourdes, todos deberíamos de llegar para sentir lo que sienten nuestros mayores.
El respeto es algo que desgraciadamente muchos no practican.
Muchas gracias Lourdes por dejar tu huella.
Saludos cordiales y bendiciones
 
Amigo Luis. Como me pides, tránsito por tus letras, de este poema que no conocía.
Este es un tema, el de los viejos, que no se le da la importancia que tiene.
Me ha gustado mucho tu poema tan lleno de emociones seniles.
Últimamente, es un tema que me atrae.
Me gustaría me conentases un poema, que yo aprecio mucho y que no ha tenido casi comentarios: ! Que bien vas a estar en la residencia!
Espero te guste, a mi,me emociona un poco cuando lo leo.
Luis, sabes que me gusta leerte, y aunque te conteste tarde, al final lo comento. Además lo que me gusta , es perderme por los poemas atrasados de los poetas que me seguís.
Un abrazo
Alfonso Espinosa
Estimado Alfonso, te agradezco enormemente tus palabras hacia estas personas. Será un honor para mi pasar por tus letras que a buen seguro me van a ablandar. Dime en que foro la pusiste.
Gran abrazo amigo mío deseándote un feliz Lunes
 
Creo que vivimos demasiado deprisa y nos olvidamos de lo importante. Estamos demasiado entretenidos por las cosas que creemos necesitar y nos olvidamos de las personas... Tal vez no hayamos progresado tanto como creemos... Un saludo.
Acabas de decir la frase que a mi modo es justa... No hemos avanzado tanto como se cree.
Es cierto amiga mía, pero el echo de vivir demasiado rápido no quita para pensar un poco en quien tienes a tu lado.
Muchas gracias querida Luz, dejas tu huella cargada de razón.
Saludos cordiales y feliz Lunes
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba