Llueve, como tantas veces.

LLUEVE, COMO TANTAS VECES.

Llueve, como tantas veces
llovió sobre una piel mojada
que enfriaron intemperies.
Resuenan los ecos del silencio
y es un grito perdido entre barrancos
que no encuentran su pendiente.
Cae el día gris
y en la espera se confirma
la ausencia de un sol,
la falta del calor
que abriga y nos sostiene.
Inventé mil trenes
a la medida justa del viaje;
recorrí el andén de idas y vueltas
sin consignas ni equipajes.
Pero hoy llueve,
y no hay paraguas que detenga la lluvia
ni los ojos ni el gris paisaje.
Llueve y se enmarcan estos bellos y sentidos versos con su humedad y es como si la palabra tradujera el sentimiento, me quedo con tan bellas imágenes de tu alma, un abrazo grande poeta.
 
LLUEVE, COMO TANTAS VECES.

Llueve, como tantas veces
llovió sobre una piel mojada
que enfriaron intemperies.
Resuenan los ecos del silencio
y es un grito perdido entre barrancos
que no encuentran su pendiente.
Cae el día gris
y en la espera se confirma
la ausencia de un sol,
la falta del calor
que abriga y nos sostiene.
Inventé mil trenes
a la medida justa del viaje;
recorrí el andén de idas y vueltas
sin consignas ni equipajes.
Pero hoy llueve,
y no hay paraguas que detenga la lluvia
ni los ojos ni el gris paisaje.

Envoltorio sublime donde la melancolia es pie
para recrear el silencio y los abismos otoñales.
felicidades. grandes imagenes. luzyabsenta
 
LLUEVE, COMO TANTAS VECES.

Llueve, como tantas veces
llovió sobre una piel mojada
que enfriaron intemperies.
Resuenan los ecos del silencio
y es un grito perdido entre barrancos
que no encuentran su pendiente.
Cae el día gris
y en la espera se confirma
la ausencia de un sol,
la falta del calor
que abriga y nos sostiene.
Inventé mil trenes
a la medida justa del viaje;
recorrí el andén de idas y vueltas
sin consignas ni equipajes.
Pero hoy llueve,
y no hay paraguas que detenga la lluvia
ni los ojos ni el gris paisaje.

Me alegras volver a tus letras después de tan larga ausencia, estimado Alonso, y comprobar que sigues modelando el alabastro poético con gran maestría y belleza. Me ha encantado tu poema lleno de evocadoras imágenes y excelentes metáforas.
Saludos cordiales.
 
No hay refugio que valga para algunas lluvias, aunque personalmente me encanta la lluvia fuerte, pero recogidito y sin goteras, jeje.
Un poema de un gris especialmente hermoso, Alonso. Vayan mis felicitaciones, amigo. Un fuerte abrazo.
Desde que cambié el tejado y de curro que las lluvias no me molestan; es más, hasta les encuentro encanto... pero estas tristezas sobrevienen, y qué mejor marco que un día gris plomizo.
Un abrazote Luis... pero sin azote, je je je... y mil gracias por laproximidad.
 
No es posible entrar en el otoño
sin que nos visite la gris melancolía que nos traen los días de lluvia.
Si además vemos por la ventana cómo el viento arrastra
las amarillentas hojas de los árboles
ésta melancolía sin duda se acrecentará.
Grande Alonso, un saludo compañero.
Hola Eladio, en este día de lluvia y viento comunitario (comunidad valenciana). Llegó el otoño, y alguna tristeza había que escribir, je je.
Un abrazo con ritmo y letra mientras se solucionan los problemas del portal.
 
Te siguen inspirando temporales como este mi amigo, que me recuerda la melancolía de un soneto que hace poco te leí. Una inspiración intensa con la excelencia que te caracteriza. Mis felicitaciones, un fuerte abrazo poeta!
Siempre es un momento de recogimiento el concierto de la lluvia en los tejados y en el anverso del cristal de las ventanas; y como en el campo no trabajamos si llueve pues uno tiene más tiempo para divagar.
Un abrazo Luis y muchas gracias por la visita en estos días de lluvia.
 
Llueve y se enmarcan estos bellos y sentidos versos con su humedad y es como si la palabra tradujera el sentimiento, me quedo con tan bellas imágenes de tu alma, un abrazo grande poeta.
Hola Nancy. Hoy también llovió, pero ahora luce el sol y resopla el viento.
Muchas gracias mi amiga poeta, y yo me quedo con tu imagen.
Abrazote de martes festivo con beso de casi miércoles.
 
Me alegras volver a tus letras después de tan larga ausencia, estimado Alonso, y comprobar que sigues modelando el alabastro poético con gran maestría y belleza. Me ha encantado tu poema lleno de evocadoras imágenes y excelentes metáforas.
Saludos cordiales.
Holaaa José María; tiempo sin verte y un verdadero placer el reencuentro, aunque sea entre melancolías.
Un abrazo amigo.
 
LLUEVE, COMO TANTAS VECES.

Llueve, como tantas veces
llovió sobre una piel mojada
que enfriaron intemperies.
Resuenan los ecos del silencio
y es un grito perdido entre barrancos
que no encuentran su pendiente.
Cae el día gris
y en la espera se confirma
la ausencia de un sol,
la falta del calor
que abriga y nos sostiene.
Inventé mil trenes
a la medida justa del viaje;
recorrí el andén de idas y vueltas
sin consignas ni equipajes.
Pero hoy llueve,
y no hay paraguas que detenga la lluvia
ni los ojos ni el gris paisaje.
Ayyy Alonso, a veces llueve sobre mojado, la piel del alma ya no puede empapar ni una gota de tristeza más, pero esto solo ocurre a veces. Tu emotivo poema rezuma melancolía y tristeza, con unas bellas imágenes que realzan su contenido profundo y que se presta a la reflexión. Me ha encantado leerte mi querido amigo. Besazos llenos de cariño y de admiración.
 
LLUEVE, COMO TANTAS VECES.

Llueve, como tantas veces
llovió sobre una piel mojada
que enfriaron intemperies.
Resuenan los ecos del silencio
y es un grito perdido entre barrancos
que no encuentran su pendiente.
Cae el día gris
y en la espera se confirma
la ausencia de un sol,
la falta del calor
que abriga y nos sostiene.
Inventé mil trenes
a la medida justa del viaje;
recorrí el andén de idas y vueltas
sin consignas ni equipajes.
Pero hoy llueve,
y no hay paraguas que detenga la lluvia
ni los ojos ni el gris paisaje.
nunca cesará la lluvia, intenso poema, saludos
 
LLUEVE, COMO TANTAS VECES.

Llueve, como tantas veces
llovió sobre una piel mojada
que enfriaron intemperies.
Resuenan los ecos del silencio
y es un grito perdido entre barrancos
que no encuentran su pendiente.
Cae el día gris
y en la espera se confirma
la ausencia de un sol,
la falta del calor
que abriga y nos sostiene.
Inventé mil trenes
a la medida justa del viaje;
recorrí el andén de idas y vueltas
sin consignas ni equipajes.
Pero hoy llueve,
y no hay paraguas que detenga la lluvia
ni los ojos ni el gris paisaje.
Llueve, llueve,
Trémulas gotas resbalan por mi ventana y mi alma espera vana a que la lluvia cese.
Gran poema Estimado Alonso, también la lluvia es musa de poetas.
Perdón por la entrada pero me sumergí de lleno en tu poesía.
Gran abrazo poeta.
 

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