Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
HABLANDO CON UNA PIEDRA
Me dejé llevar y tropecé
con la piedra más lista del camino,
hablamos largo y tendido
y al final le confesé
que tropiezo de seguido
cuando mi libre albedrío
se me acomoda en los pies.
La piedra me confesó a su vez
que solo confiaba en el destino
y en el mal o en el buen tino
de quien de bruces se dé
con su sombra que es testigo
de que ser piedra es castigo
por no poderse mover.
Me dejé llevar y tropecé
con la piedra más lista del camino,
hablamos largo y tendido
y al final le confesé
que tropiezo de seguido
cuando mi libre albedrío
se me acomoda en los pies.
La piedra me confesó a su vez
que solo confiaba en el destino
y en el mal o en el buen tino
de quien de bruces se dé
con su sombra que es testigo
de que ser piedra es castigo
por no poderse mover.
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