AQUÍ PRESENTO A MI EXCOMPADRE. (corrido)
Aquí presento ya sin prisa a mi compadre,
un puro bestia sin cuartel ni compasión;
creyó que el mundo era un jardín, puro desmadre,
no tuvo mida sólo fue un simple buscón.
A las mujeres siempre vio con malas artes,
los hombres fueron para él una obsesión,
no había ninguno a quien juzgara sin sus partes
y por cojones llamó hombría a su pasión.
Nunca creyó que encontraría en su desplante
rival tan fuerte o de su misma condición;
pensaba aquí no más yo soy el comandante
pero un buen día le llegó su rendición.
No es suficiente un par, le dije, de colgantes,
aquí quien más, quien menos tiene un pistolón,
no te las des de macho siempre que levantes
tu egocentrismo en una cuarta dimensión.
No quiso ver en mi argumento un buen dictamen
y se empeñó en seguir su propia vocación,
todos sus juicios en un tris fueron a examen
cuando otro chulo atravesó su corazón.
Y aquí termina este corrido de un compadre
que quedó solo sin cuartel y sin razón,
sin fiel amigo, sin un perro que le ladre,
sólo la tierra lo acogió con devoción.