esthergranados
Poeta adicto al portal
Había vivido lo bastante para darse cuenta de que es pura necedad querer decir la verdad.
Por eso, la noche que su chica amenazó con irse si no le hablaba claro, no intentó retenerla. Se encendió un cigarrillo y dio un trago a la copa que se acababa de servir. Luego, la miró distraído y se encogió de hombros mientras sonreía levemente.
No es que no quisiera a María, pero no la necesitaba a su lado: no tenía la necesidad de sentirla cerca, nunca tuvo dependencia de su compañía, ni esa sensación de pertenencia tan común en algunas parejas. Aún así, no quería hacerle daño y ahora la cosa se ponía fea, y no deseaba comprometerla. Por eso la dejó ir sin darle ninguna explicación.
Luego cruzó el pasillo, bajó al sótano y mató al prisionero.
Cuando volvió a subir, miró por la ventana y observó una figura masculina entre las sombras de la calle.
Encendió y apagó la luz tres veces. Después dio una larga calada al cigarrillo, se sentó frente a la chimenea, se terminó la copa pensativamente y esperó. "Misión cumplida", murmuró, y dejó que el teléfono siguiera sonando.
Por eso, la noche que su chica amenazó con irse si no le hablaba claro, no intentó retenerla. Se encendió un cigarrillo y dio un trago a la copa que se acababa de servir. Luego, la miró distraído y se encogió de hombros mientras sonreía levemente.
No es que no quisiera a María, pero no la necesitaba a su lado: no tenía la necesidad de sentirla cerca, nunca tuvo dependencia de su compañía, ni esa sensación de pertenencia tan común en algunas parejas. Aún así, no quería hacerle daño y ahora la cosa se ponía fea, y no deseaba comprometerla. Por eso la dejó ir sin darle ninguna explicación.
Luego cruzó el pasillo, bajó al sótano y mató al prisionero.
Cuando volvió a subir, miró por la ventana y observó una figura masculina entre las sombras de la calle.
Encendió y apagó la luz tres veces. Después dio una larga calada al cigarrillo, se sentó frente a la chimenea, se terminó la copa pensativamente y esperó. "Misión cumplida", murmuró, y dejó que el teléfono siguiera sonando.