Junior O.
Poeta asiduo al portal
Me miras y me rindo ante ti. Me hablas y me inclino a escucharte. Muero por hacerte mía sin embargo me quedo frizado contemplando tu piel desnuda, la fuente de mis deceos. Muerdes tus labios, y se aturden mis sentidos. Te ries como una niña traviesa al verme estaciado de placer. Te acercas a mi y me eleva tu aroma a un mundo donde solo yo y tu importamos.
Tomas mis manos y las colocas en tus pechos. Los cuales se endurecen en mis manos inespertas que tiemblan al sentir que tocan la gloria. Tu cuello se encurva, y de tus labios entre abiertos sale un gemido que me extremece todo el cuerpo. Susurras algos, pero mis ganas por ti me aturde y no logro desifrar lo que dices.
Con tus dedos largos y delicados me invitas a sentarme a tu vera. Obedezco de inmediato hipnotizado por tu encanto, hechizado por tu ojos negros que irradian un torrente de juventud y vida. Te beso el cuello lentamente buscando impregnar en mi la esencia de tu aroma. Me deslizo hasta tu oreja y al degustarla descubro que sabe a miel. Mi paladar se declara en fiesta al mezclarse lo dulce de tu oreja, con la sal de tu boca. Navegue tu vientre, el cual se movian como olas de mar en un dia sereno, suave y rimicamente. Hice una breve parada en tu ombligo y mi lengua no quiso marcharse sin saludar, se detuvo dandole una caricia con un rose humedo. Quise ir mas abojo de tu ombligo, mas tus muslo me suplicaron una caricia. Repondi a su llamado y me perdi en sus curvas llenas de sensualidad. Me tocaste el hombro, como cuando despiertas a un niño y susurraste hazme tuya en lo que parecio un quejido. Fui a tus adentros calidos, humedos y extrecho. Tu cintura jugaba con la mia, mientras tu lengua exploraba mi boca. Me sujete de tu espalda para no convulsionar en placer absoluto.El movimiento de tus caderas marcaban el paso. Mis manos y tus senos se reencontraron entrelazados en caricias y mi boca se unio a la fiesta para besar y molder tus pezones rogos. Tu respiración se acelero y tu cuepo se contrajo. Humedeciste tus labios con tu lengua mientras gemias. Tu piernas se enredaron en mi citura acercandome mas a ti. Mi erección se acreciento, tu lengua y la mi se buscaron con desespero, precipitandose en un beso. Sujete tu cintura & acelere el paso, al escucharte gritar implorandome mas, mientras aruñabas mi espalda. Luego solo silencio se escucho, pero aun te movia en circulos estimulandome, provocando mis sentidos. Si poder contenerme deje caer dentro de ti mi vigor, bese tu frente y ya cansado dormir sobre tu lecho.
Tomas mis manos y las colocas en tus pechos. Los cuales se endurecen en mis manos inespertas que tiemblan al sentir que tocan la gloria. Tu cuello se encurva, y de tus labios entre abiertos sale un gemido que me extremece todo el cuerpo. Susurras algos, pero mis ganas por ti me aturde y no logro desifrar lo que dices.
Con tus dedos largos y delicados me invitas a sentarme a tu vera. Obedezco de inmediato hipnotizado por tu encanto, hechizado por tu ojos negros que irradian un torrente de juventud y vida. Te beso el cuello lentamente buscando impregnar en mi la esencia de tu aroma. Me deslizo hasta tu oreja y al degustarla descubro que sabe a miel. Mi paladar se declara en fiesta al mezclarse lo dulce de tu oreja, con la sal de tu boca. Navegue tu vientre, el cual se movian como olas de mar en un dia sereno, suave y rimicamente. Hice una breve parada en tu ombligo y mi lengua no quiso marcharse sin saludar, se detuvo dandole una caricia con un rose humedo. Quise ir mas abojo de tu ombligo, mas tus muslo me suplicaron una caricia. Repondi a su llamado y me perdi en sus curvas llenas de sensualidad. Me tocaste el hombro, como cuando despiertas a un niño y susurraste hazme tuya en lo que parecio un quejido. Fui a tus adentros calidos, humedos y extrecho. Tu cintura jugaba con la mia, mientras tu lengua exploraba mi boca. Me sujete de tu espalda para no convulsionar en placer absoluto.El movimiento de tus caderas marcaban el paso. Mis manos y tus senos se reencontraron entrelazados en caricias y mi boca se unio a la fiesta para besar y molder tus pezones rogos. Tu respiración se acelero y tu cuepo se contrajo. Humedeciste tus labios con tu lengua mientras gemias. Tu piernas se enredaron en mi citura acercandome mas a ti. Mi erección se acreciento, tu lengua y la mi se buscaron con desespero, precipitandose en un beso. Sujete tu cintura & acelere el paso, al escucharte gritar implorandome mas, mientras aruñabas mi espalda. Luego solo silencio se escucho, pero aun te movia en circulos estimulandome, provocando mis sentidos. Si poder contenerme deje caer dentro de ti mi vigor, bese tu frente y ya cansado dormir sobre tu lecho.
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