Jlecg
Poeta recién llegado
Lo que cuesta ser uno mismo, la verdad me esfuerzo.
No sé, si es mi rebuscada forma de tratar de ser yo.
Esa forma recóndita de querer en base a delirios de grandeza, querer mostrarme,
como la persona que trato de ser, como la mejor versión mía.
Hasta pareciera desvergonzadamente, que me abro de la manera mas surreal,
Pero, si es la mejor forma de entenderme, si dedico poemas y dedico canciónes,
de autoría propia y arrebatada.
Pero, ¿qué voy a hacer?, si así como soy, y me desagrada el camino fácil, me resulta muy difícil
hablar, y explicar todos los por qué de las situaciones de personas que no conozco, sin embargo
me agradan por más de una razón, desde una perspectiva bastante incierta, impersonal, somera,
y desconocida, literalmente.
¿Y si escribo poemas a graciosas desconocidas?,
claro al momento de hacerlo, les pertenecen por derecho, la inspiración, la razón de ser,
el movimiento que lleva al verso, fue, es y será, siempre, inspiración arrebatada de
amables, anónimas.
Hasta ese punto no hay problema...
Hasta que decido yo, apartarlas del mundo, y llevarlas al mundo que creé,
sin ningún derecho, para ellas.
Y ahí, se deshace el verso, se despierta el soñador, no es lo mismo verla venir, que tenerla
en frente, y mucho menos explicar, cómo, cuándo y por qué, son la musa perfecta
que ataca mis pesadillas de enamorado.
Por suerte existen, y sólo en ese caso
son la parte real, del dichoso caos, que hace el verso, tan...
eso que nadie sabe lo qué es, pero es todo lo que importa.
Soy tan cobarde... parece cierto... y perdón por el plagio, "la culpa es uno, cuando no enamora".
Por tanto perjuicio; y ahora veo y... no pierdo nada.
Pero ya no se trata de perder... ni ganar... ni llegar primero, en este punto,
Hincho los huevos, para llegar.
Si tan sólo, no fuera tan feliz, si creyera en mí, en mi obra;
pero ya no soy tan egoísta.
De perder todo... no cambiaría nada...
ya lo hice, antes, pero...
mi manera no es productiva y no tengo otra.
No sé, si es mi rebuscada forma de tratar de ser yo.
Esa forma recóndita de querer en base a delirios de grandeza, querer mostrarme,
como la persona que trato de ser, como la mejor versión mía.
Hasta pareciera desvergonzadamente, que me abro de la manera mas surreal,
Pero, si es la mejor forma de entenderme, si dedico poemas y dedico canciónes,
de autoría propia y arrebatada.
Pero, ¿qué voy a hacer?, si así como soy, y me desagrada el camino fácil, me resulta muy difícil
hablar, y explicar todos los por qué de las situaciones de personas que no conozco, sin embargo
me agradan por más de una razón, desde una perspectiva bastante incierta, impersonal, somera,
y desconocida, literalmente.
¿Y si escribo poemas a graciosas desconocidas?,
claro al momento de hacerlo, les pertenecen por derecho, la inspiración, la razón de ser,
el movimiento que lleva al verso, fue, es y será, siempre, inspiración arrebatada de
amables, anónimas.
Hasta ese punto no hay problema...
Hasta que decido yo, apartarlas del mundo, y llevarlas al mundo que creé,
sin ningún derecho, para ellas.
Y ahí, se deshace el verso, se despierta el soñador, no es lo mismo verla venir, que tenerla
en frente, y mucho menos explicar, cómo, cuándo y por qué, son la musa perfecta
que ataca mis pesadillas de enamorado.
Por suerte existen, y sólo en ese caso
son la parte real, del dichoso caos, que hace el verso, tan...
eso que nadie sabe lo qué es, pero es todo lo que importa.
Soy tan cobarde... parece cierto... y perdón por el plagio, "la culpa es uno, cuando no enamora".
Por tanto perjuicio; y ahora veo y... no pierdo nada.
Pero ya no se trata de perder... ni ganar... ni llegar primero, en este punto,
Hincho los huevos, para llegar.
Si tan sólo, no fuera tan feliz, si creyera en mí, en mi obra;
pero ya no soy tan egoísta.
De perder todo... no cambiaría nada...
ya lo hice, antes, pero...
mi manera no es productiva y no tengo otra.
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