Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me aliento en la promesa de tenerte
tejiéndole una red a mi caída,
ganándole a la muerte la partida,
cubriéndome la piel de buena suerte.
Me gozo en el fervor por conocerte
-lo mismo me sucede con la Vida-;
contigo no me escuece tanta herida
si tanta me hace cada vez más fuerte.
Atento a tu Verdad libo la Esencia
que dulce me derramas en la boca…
vacuna ante la negra pestilencia.
Me afianzo en el diamante de tu roca
y limpio en tu experiencia mi experiencia
en una plenitud que a más convoca.
tejiéndole una red a mi caída,
ganándole a la muerte la partida,
cubriéndome la piel de buena suerte.
Me gozo en el fervor por conocerte
-lo mismo me sucede con la Vida-;
contigo no me escuece tanta herida
si tanta me hace cada vez más fuerte.
Atento a tu Verdad libo la Esencia
que dulce me derramas en la boca…
vacuna ante la negra pestilencia.
Me afianzo en el diamante de tu roca
y limpio en tu experiencia mi experiencia
en una plenitud que a más convoca.