El lirismo (4)

musador

esperando...
Tú, que fuiste modesta campesina
solo reina por ollas y cebollas,
madre ruda de niños desgreñados,
yaces muerta, enterrada en tierra yerma.

Tú, princesa estelar de dulces días
que caminé cantándote mis coplas,
luz en mi sombra, voz en mi silencio,
vuelas libre cual nube temblorosa
en el viento de eterno devenir
donde mortales pasos no hacen huella.

Diestra con la segur haciendo leña
y con la azada renovando el huerto,
tus pechos opulentos de nodriza
engordan desde ayer a los gusanos.

Delicados tus dedos en la lira
tañían el murmullo de los ángeles,
en la danza tu paso de las hadas
bailando cortesanas era envidia,
oyendo tu caricia entre las hojas
sé que saludas, brisa, cerca mío.

Tus ácidos sudores de la cama,
sabor de guturales estertores,
condimentan las salsas de la muerte
donde flota un recuerdo espeluznante.

Tu mirada que alguna vez detuvo
el candor de mis ruegos anhelantes
abrasa con tus lágrimas mis ojos:
memoro tu alegría en los paseos
soñando y caminando por el bosque
donde flota un recuerdo delirante.
 
¡Qué hermosos endecasílabos, Jorge!; si buscabas lirismo has hecho un pleno, amigo.

Creo que estos sensibles versos dedicados (aunque no hayas puesto a quien, creo que está bien claro a los largo se de sus estrofas) son un exponente de lo que nos pedía Elhi, aunque he leído tu comentario contestando a Romi en Tenson 1 y he de decirte que yo también tuve esa duda en la interpretación de qué es lo que se pretendía con este lema.

Es un poema lleno de recuerdos felices y de momentos terribles expuestos con crudeza.

Esta estrofa :

Delicados tus dedos en la lira
tañían el murmullo de los ángeles,
en la danza tu paso de las hadas
bailando cortesanas era envidia,
oyendo tu caricia entre las hojas
sé que saludas, brisa, cerca mío.

me ha perecido especialmente bella, sin demérito del resto, y eso a pesar del "cerca mío"...; hay en ella un par de cosntrucciones que me parecen especialmente acertadas; una de ellas me pareció en una primera lectura un error de concordancia:

"en la danza tu paso de las hadas
bailando cortesanas era envidia,"

hata que vi que el sujeto de "era" es "paso" con lo cual todo encaja; la otra cosa que me llamó la atención de esa estrofa es :

"oyendo tu caricia entre las hojas
sé que saludas, brisa, cerca mío."

donde conviertes a la brisa en el hálito de esa persona objeto de tu recuerdo que, de alguna manera, te saluda acariciando las hojas a tu alrededor. Una imagen de un lirismo grande, sin duda, casi de Henry James, por lo sobrenatural lo digo.

Gracias por tan buena poesía que nos dejas con tu participación.

Abrazo.



Tú, que fuiste modesta campesina
solo reina por ollas y cebollas,
madre ruda de niños desgreñados,
yaces muerta, enterrada en tierra yerma.

Tú, princesa estelar de dulces días
que caminé cantándote mis coplas,
luz en mi sombra, voz en mi silencio,
vuelas libre cual nube temblorosa
en el viento de eterno devenir
donde mortales pasos no hacen huella.

Diestra con la segur haciendo leña
y con la azada renovando el huerto,
tus pechos opulentos de nodriza
engordan desde ayer a los gusanos.

Delicados tus dedos en la lira
tañían el murmullo de los ángeles,
en la danza tu paso de las hadas
bailando cortesanas era envidia,
oyendo tu caricia entre las hojas
sé que saludas, brisa, cerca mío.

Tus ácidos sudores de la cama,
sabor de guturales estertores,
condimentan las salsas de la muerte
donde flota un recuerdo espeluznante.

Tu mirada que alguna vez detuvo
el candor de mis ruegos anhelantes
abrasa con tus lágrimas mis ojos:
memoro tu alegría en los paseos
soñando y caminando por el bosque
donde flota un recuerdo delirante.
 
Última edición:
Mira, Juan. Alguna vez leí un artículo acerca del origen de la lírica en el medioevo, en esa época en que los nobles tenían a su servicio a un grupo de caballeros, todos enamorados de la señora feudal o de alguna de sus hijas, a las que les dedicaban encendidos poemas de amores imposibles. El amor imposible en el origen de la lírica, tema luego tomado por Dante con su Beatrice y Petrarca con su Laura. Recordé entonces a Quijote, su impar amor por Dulcinea, y esa maravillosa escena donde haciéndose el loco Quijote termina siendo cuerdo y confesándole a Sancho la verdadera identidad de Dulcinea, una vecina de la aldea llamada Aldonza Lorenzo. Estuve por escribir sobre eso, pero finalmente me quedé solo con la idea y escribí estos versos, donde los cuartetos y los sextetos mezclados comentan un mismo hecho pero con estilos muy diferentes. La intención era, por contraste, marcar esta característica de la lírica, con un tono algo exagerado y satírico.
Me alegro de que te haya resultado agradable
abrazo
Jorge
 
Tú, que fuiste modesta campesina
solo reina por ollas y cebollas,
madre ruda de niños desgreñados,
yaces muerta, enterrada en tierra yerma.

Tú, princesa estelar de dulces días
que caminé cantándote mis coplas,
luz en mi sombra, voz en mi silencio,
vuelas libre cual nube temblorosa
en el viento de eterno devenir
donde mortales pasos no hacen huella.

Diestra con la segur haciendo leña
y con la azada renovando el huerto,
tus pechos opulentos de nodriza
engordan desde ayer a los gusanos.

Delicados tus dedos en la lira
tañían el murmullo de los ángeles,
en la danza tu paso de las hadas
bailando cortesanas era envidia,
oyendo tu caricia entre las hojas
sé que saludas, brisa, cerca mío.

Tus ácidos sudores de la cama,
sabor de guturales estertores,
condimentan las salsas de la muerte
donde flota un recuerdo espeluznante.

Tu mirada que alguna vez detuvo
el candor de mis ruegos anhelantes
abrasa con tus lágrimas mis ojos:
memoro tu alegría en los paseos
soñando y caminando por el bosque
donde flota un recuerdo delirante.
Me gusta el diseño del poema, en el sentido de que parece predeterminar el discurso de los sextetos en función del lenguaje satírico de los cuartetos; es así que logran disiparse, con impecable métrica y un lirismo sustancial, frases tan ásperas como «madre ruda de niños desgreñados», «tus pechos opulentos de nodriza / engordan desde ayer a los gusanos»; «tus ácidos sudores de la cama». Una manera muy particular de enfrentar este difícil tema tensonario. Me alegra tu participación. El segundo sexteto... ¡tremendo!
 
Tú, que fuiste modesta campesina
solo reina por ollas y cebollas,
madre ruda de niños desgreñados,
yaces muerta, enterrada en tierra yerma.

Tú, princesa estelar de dulces días
que caminé cantándote mis coplas,
luz en mi sombra, voz en mi silencio,
vuelas libre cual nube temblorosa
en el viento de eterno devenir
donde mortales pasos no hacen huella.

Diestra con la segur haciendo leña
y con la azada renovando el huerto,
tus pechos opulentos de nodriza
engordan desde ayer a los gusanos.

Delicados tus dedos en la lira
tañían el murmullo de los ángeles,
en la danza tu paso de las hadas
bailando cortesanas era envidia,
oyendo tu caricia entre las hojas
sé que saludas, brisa, cerca mío.

Tus ácidos sudores de la cama,
sabor de guturales estertores,
condimentan las salsas de la muerte
donde flota un recuerdo espeluznante.

Tu mirada que alguna vez detuvo
el candor de mis ruegos anhelantes
abrasa con tus lágrimas mis ojos:
memoro tu alegría en los paseos
soñando y caminando por el bosque
donde flota un recuerdo delirante.


Apreciado Jorge, me rindo ante el lirismo de tu poesía.
Juan Ramón te ha hecho un comentario muy completo, que me ha ayudado a comprender ... aunque creo que tu poema tiene mucho por descubrir aún, para mí.
He escogido estos versos, no porque sean los mejores, si no porque me han conmovido.

luz en mi sombra, voz en mi silencio,
vuelas libre cual nube temblorosa
en el viento de eterno devenir
donde mortales pasos no hacen huella.

Mi más sincera felicitación Jorge y gracias por compartir tu inspiración.
Un abrazo.
 
Me ha encantado la contraposición de la mujer trabajadora de los cuartetos con la de la mujer "princesa" de los sextetos, incluidos algunos versos "rudos" que acrecientan lo "tosco" de la mujer trabajadora. Con versos "toscos" (pero de gran expresión y muy necesarios para la poesía) me refiero a esos que contienen rima asonante interior como: yaces muerta, enterrada en tierra yerma, que, como digo, resaltan el contexto de la misma estrofa y la contraposición con la belleza lírica de los sextetos.

En la aldea, si uno mira atrás, no mucho, quizá poco más de treinta años, si uno piensa un poco se hace la idea de la durísima vida de aquellas mujeres. Solo he de decir que el que quiera pruebe cortar leña para todo el invierno (que aquí son 8 meses) con un hacha; luego añádasele cosechar coles en invierno, bajo la nieve; las vacas, ovejas, bueyes... Sí, esas son las verdaderas princesas, las que se merecen esos sextetos que has versado.

Te mando un abrazo cordial.
Tú, que fuiste modesta campesina
solo reina por ollas y cebollas,
madre ruda de niños desgreñados,
yaces muerta, enterrada en tierra yerma.

Tú, princesa estelar de dulces días
que caminé cantándote mis coplas,
luz en mi sombra, voz en mi silencio,
vuelas libre cual nube temblorosa
en el viento de eterno devenir
donde mortales pasos no hacen huella.

Diestra con la segur haciendo leña
y con la azada renovando el huerto,
tus pechos opulentos de nodriza
engordan desde ayer a los gusanos.

Delicados tus dedos en la lira
tañían el murmullo de los ángeles,
en la danza tu paso de las hadas
bailando cortesanas era envidia,
oyendo tu caricia entre las hojas
sé que saludas, brisa, cerca mío.

Tus ácidos sudores de la cama,
sabor de guturales estertores,
condimentan las salsas de la muerte
donde flota un recuerdo espeluznante.

Tu mirada que alguna vez detuvo
el candor de mis ruegos anhelantes
abrasa con tus lágrimas mis ojos:
memoro tu alegría en los paseos
soñando y caminando por el bosque
donde flota un recuerdo delirante.
 
Tú, que fuiste modesta campesina
solo reina por ollas y cebollas,
madre ruda de niños desgreñados,
yaces muerta, enterrada en tierra yerma.

Tú, princesa estelar de dulces días
que caminé cantándote mis coplas,
luz en mi sombra, voz en mi silencio,
vuelas libre cual nube temblorosa
en el viento de eterno devenir
donde mortales pasos no hacen huella.

Diestra con la segur haciendo leña
y con la azada renovando el huerto,
tus pechos opulentos de nodriza
engordan desde ayer a los gusanos.

Delicados tus dedos en la lira
tañían el murmullo de los ángeles,
en la danza tu paso de las hadas
bailando cortesanas era envidia,
oyendo tu caricia entre las hojas
sé que saludas, brisa, cerca mío.

Tus ácidos sudores de la cama,
sabor de guturales estertores,
condimentan las salsas de la muerte
donde flota un recuerdo espeluznante.

Tu mirada que alguna vez detuvo
el candor de mis ruegos anhelantes
abrasa con tus lágrimas mis ojos:
memoro tu alegría en los paseos
soñando y caminando por el bosque
donde flota un recuerdo delirante.

De los poemas tuyos que he leído, de momento éste es mi preferido.
Mis aplausos por este extraordinario
trabajo.
Un gozo de lectura
Abrazos
 
Gracias por pasar, ¡oh sol matinal!
abrazo
J.
 
Última edición:
La idea del contraste, estimado Elhi, sigue resultándome atractiva, aunque quizás en este caso no esté bien lograda. De los endecasílabos, alguno quizás merezca rescate: eso perseguimos, al fin.
gracias y abrazo
J.
 
Eres muy generosa conmigo, querida Isabel. Como le comentaba a Juan, he debido convocar a un par de títeres para que compongan estos versos...
abrazo
J.
 
Los contrastes entre cuartetos y sextetos resaltan con brillantez las dos facetas que pintan tus versos , la mujer trabajadora que se desloma en el campo y el hogar y la que vieron tus ojos com princesa que enamoraba. Me ha gustado el contraste suavizando el tono de elegía que parecía indicar el primer cuarteto.

Uncuadro.gif
 
Jorge...
¡¡Pusieron la valla alta esta vez!! Pero en gran medida me sigo deleitando con los comentarios que afianzan mucho el mensaje y enriquecen la lectura. Hueso duro de roer esto del lirismo, sin embargo luego de leerte a ti y a Elhi la manera de llevar los endecasílabos me parece atractiva y aunada a los sextetos dejan un poema con imágenes para darle seguimiento en futuras estrofas. Encantado de llegar. Un fuerte abrazo Jorge.
 
Última edición por un moderador:
La verdad es, estimado Vicente, que esta es la segunda vez que tus comentarios sobre la vida aldeana me impactan por su contenido poético; no he visto, sin embargo, que aproveches esta sensibilidad en tus propios poemas, aunque quizás me equivoco.
Gracias por pasar
abrazo
j
 
Bueno, estimado Luis Adolfo, veré si puedo mantener esa pendiente hacia arriba, jajajaj.
abrazo
j
 
En realidad, estimado Marcos, lo que pretendía era mostrar dos imágenes distintas de un mismo hecho, en que el contraste mostrara la diferencia entre un enfoque «lírico» y uno que no lo es. Es posible que no haya logrado plasmar bien la idea.
abrazo
j
 

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