Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Solo soy un pobre hombre que tuve un candado y una estrella,
la llave del candado me la tragué y la estrella brilla sola ahora,
en los ríos de mis palabras encontré un salida de emergencia,
jamás pensé que pensaría en una huida sin árboles ni llamas,
en una mañana con libros desnudos y un nubes enlatadas,
la clave fue tu sonrisa que viajaba entre colibrís hembra,
puedo decir bien alto que callé en la madrugada rosa,
que nunca mis manos alzaron un crucifijo para darme sombra,
que los ojos del olvido se clavaron en mis desdichas recicladas,
no hay respuestas sin preguntas ni truenos en mis bolsillos,
ni silencio bajo el agua que nace en tu corazón,
encontrar la felicidad no es posible si ella no quiere,
por eso enciendo mi cigarrillo y miro como muere el sol.
la llave del candado me la tragué y la estrella brilla sola ahora,
en los ríos de mis palabras encontré un salida de emergencia,
jamás pensé que pensaría en una huida sin árboles ni llamas,
en una mañana con libros desnudos y un nubes enlatadas,
la clave fue tu sonrisa que viajaba entre colibrís hembra,
puedo decir bien alto que callé en la madrugada rosa,
que nunca mis manos alzaron un crucifijo para darme sombra,
que los ojos del olvido se clavaron en mis desdichas recicladas,
no hay respuestas sin preguntas ni truenos en mis bolsillos,
ni silencio bajo el agua que nace en tu corazón,
encontrar la felicidad no es posible si ella no quiere,
por eso enciendo mi cigarrillo y miro como muere el sol.