Maldita sea

He venido a buscar tus exóticos versos, mucho dices y al final maldices, pero tienes ese don del pensamiento para describir en tu letras, todo un mundo de amor por el amor. Mis saludos francisco.
 
Buenos día poeta Francisco.

No entiendo por qué le pusiste este nombre
a un poema que sencillamente abraza a un nombre de mujer.

Cuando escuché por primera vez la canción de José Luis Perales, TE MARCHAS"
yo pensaba.... _Cómo puede alguien marcharse del lado de alguien que le dedica
tan sentidas letras...."

Ahora digo lo mismo de tu poesía. Cómo puede alguien no estar ahí
escuchando tu corazón y leyendo la poesía en tu mirada?

Poeta esto lo digo con mucho respeto.
Pero es el sabor que me deja su hacer literario.

Bendiciones.
mil gracias por su bello comentario...un abrazo fuerte
 
No sé cómo hemos aprendido a querernos.
Pero de todos modos no importa, la vida pasa
por tu ventana, por nuestras venas, por los
callejones grafiteados de telarañas, se queda,
pasa y se bambolea, se estanca, se pudre, se muere.
Buen, buen poema amigo Fran.

Fue una lectura realmente grata.

Un abrazo
 
Francisco eres un gran poeta.


No sé cómo es que has llegado a quererme.
Hay tan pocas diferencias entre nosotros
que al pasar frente a los cristales de los
aparadores mi reflejo es fantasma del tuyo
y el tuyo sin piedad el reflejo del rostro mío.


Almas gemelas fundidas en un amor verdadero.

Abrazos y felicitaciones por este excelente trabajo poético.



No sé cómo es que he llegado a quererte.
Hay tan poco mío en lo tuyo y tanto mío
en lo tuyo que me confundo cuando cuelgo
mis ojos tuyos en la ventana de tu edificio
por donde miras mi luna tuya, por donde
sé que tu juventud no suspira mi aliento tuyo.

Corre la vida en las calles que pisas, en el
agua que bebes y por las mañanas baña tu
cuerpo, en el café del desayuno y las cosas
que pasan mientras la vida pasa cual fuego
en mis venas, como insomnio perpetuo,
como una vida nacida de una muerte sin vida
cada vez que no te miro, cuando no te tengo
o cuando siento en el alma que te presiento.

No sé cómo es que has llegado a quererme.
Hay tan pocas diferencias entre nosotros
que al pasar frente a los cristales de los
aparadores mi reflejo es fantasma del tuyo
y el tuyo sin piedad el reflejo del rostro mío.

Corre la vida de prisa en tus venas, tu andar
no se para, no descansa, no se fastidia,
y el mío que va de salida suplica una pausa,
un café en alguna esquina para escuchar
de tu boca que jamás te ha ganado un insomnio,
que duermes y sueñas y nunca recuerdas mis
dedos muriendo en la piel de tu espalda,
que sientes de forma común y corriente el ardor
de mis ojos cuando te miro y cuando la alegría
de tenerte se convierte en suspiros que se atan
sin piedad, con valor, con ardor y amor al nido
que se va tejiendo lento, muy lento en mi garganta.

No sé cómo hemos aprendido a querernos.
Pero de todos modos no importa, la vida pasa
por tu ventana, por nuestras venas, por los
callejones grafiteados de telarañas, se queda,
pasa y se bambolea, se estanca, se pudre, se muere.

No sé sí cuando digo que nos queremos mi voz
también sea la tuya ¿cómo saberlo? Tus labios
son míos y viceversa, tu piel aunque no lo recuerdes
se enchina bajo mis dedos, tu apetito es el hambre
de mis deseos, tu ingenuidad sepultada en mi
lengua es mía, mi deseo de perder el cansancio
de todos mis años se pierde en el tic tac de tus
caderas ¿pero la vida? la vida no me alcanzará ni
viviendo la vida ¡maldita sea! para seguirte queriendo.

Due 24.10.13 en una noche en la que sé en donde está la luna, pero en la que hace tanto frío que también sé que se cubre con su manto de nubes.

DSCN0256.JPG


Nota 1. "Nosotros", mi pronombre favorito, vale la pena hacerlo suyo.
Nota 2. El diablo no fue quien inventó el pecado, ni el suplicio, ni la culpa.
Nota 3. Recuerde : Mucha realidad amarga, por favor sueñe!!!.​
 
No sé cómo es que he llegado a quererte.
Hay tan poco mío en lo tuyo y tanto mío
en lo tuyo que me confundo cuando cuelgo
mis ojos tuyos en la ventana de tu edificio
por donde miras mi luna tuya, por donde
sé que tu juventud no suspira mi aliento tuyo.

Corre la vida en las calles que pisas, en el
agua que bebes y por las mañanas baña tu
cuerpo, en el café del desayuno y las cosas
que pasan mientras la vida pasa cual fuego
en mis venas, como insomnio perpetuo,
como una vida nacida de una muerte sin vida
cada vez que no te miro, cuando no te tengo
o cuando siento en el alma que te presiento.

No sé cómo es que has llegado a quererme.
Hay tan pocas diferencias entre nosotros
que al pasar frente a los cristales de los
aparadores mi reflejo es fantasma del tuyo
y el tuyo sin piedad el reflejo del rostro mío.

Corre la vida de prisa en tus venas, tu andar
no se para, no descansa, no se fastidia,
y el mío que va de salida suplica una pausa,
un café en alguna esquina para escuchar
de tu boca que jamás te ha ganado un insomnio,
que duermes y sueñas y nunca recuerdas mis
dedos muriendo en la piel de tu espalda,
que sientes de forma común y corriente el ardor
de mis ojos cuando te miro y cuando la alegría
de tenerte se convierte en suspiros que se atan
sin piedad, con valor, con ardor y amor al nido
que se va tejiendo lento, muy lento en mi garganta.

No sé cómo hemos aprendido a querernos.
Pero de todos modos no importa, la vida pasa
por tu ventana, por nuestras venas, por los
callejones grafiteados de telarañas, se queda,
pasa y se bambolea, se estanca, se pudre, se muere.

No sé sí cuando digo que nos queremos mi voz
también sea la tuya ¿cómo saberlo? Tus labios
son míos y viceversa, tu piel aunque no lo recuerdes
se enchina bajo mis dedos, tu apetito es el hambre
de mis deseos, tu ingenuidad sepultada en mi
lengua es mía, mi deseo de perder el cansancio
de todos mis años se pierde en el tic tac de tus
caderas ¿pero la vida? la vida no me alcanzará ni
viviendo la vida ¡maldita sea! para seguirte queriendo.

Due 24.10.13 en una noche en la que sé en donde está la luna, pero en la que hace tanto frío que también sé que se cubre con su manto de nubes.


DSCN0256.JPG


Nota 1. "Nosotros", mi pronombre favorito, vale la pena hacerlo suyo.
Nota 2. El diablo no fue quien inventó el pecado, ni el suplicio, ni la culpa.
Nota 3. Recuerde : Mucha realidad amarga, por favor sueñe!!!.​
Genial. Vale la pena leerlo y quedarse un momento a releerlo y meditarlo.
Saludos cordiales.
 

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