En el altar del amor

Fingal

Poeta adicto al portal
Este es el altar del amor donde nos conocimos,
el altar que dicta mis oraciones.
Este es el coro que hizo de tu nombre
la melodía que mueve mis latidos.
Este es el cáliz que ansía beber nuestras sangres.
Estas son las calaveras de los sacrificios.
Estas son las lágrimas que no derramé a tiempo por ellas.
No necesitas guardarlas;
tengo tantas...


Vámonos lejos de aquí;
quiero estar contigo
donde el amor no pueda alcanzarnos.



Álvaro del Prado
Galapagar (Madrid), 30 de agosto de 2015
 
Alvaro! El último verso ha desvaratado toda la historia entre dientes. ¿Por qué huir del amor con la amada? ¿El amor fue nefasto?
¿El amor como sentimiento gangrenoso? Según mi lectura de este poema hay un sentimiento de dos, que ha sufrido altas y bajas, tal vez, pero el amante le pide huir sin el amor.. ¿Entonces que sentimiento unirá a los amantes en la fuga?
Quizá el poema tenga otra historia, no lo sé...
Álvaro me gutaría que me explicases lo que quisiste decir con este poema. Un fuerte abrazo.
 
Mucho talento sazonado con emotividad fluye
por cada verso de este magistral poema.

Este es el altar del amor donde nos conocimos,
el altar que dicta mis oraciones.
Este es el coro que hizo de tu nombre
la melodía que mueve mis latidos.
Este es el cáliz que ansía beber nuestras sangres.
Estas son las calaveras de los sacrificios.
Estas son las lágrimas que no derramé a tiempo por ellas.
No necesitas guardarlas;
tengo tantas...


Vámonos lejos de aquí;
quiero estar contigo
donde el amor no pueda alcanzarnos.



Álvaro del Prado
Galapagar (Madrid), 30 de agosto de 2015
 
Este es el altar del amor donde nos conocimos,
el altar que dicta mis oraciones.
Este es el coro que hizo de tu nombre
la melodía que mueve mis latidos.
Este es el cáliz que ansía beber nuestras sangres.
Estas son las calaveras de los sacrificios.
Estas son las lágrimas que no derramé a tiempo por ellas.
No necesitas guardarlas;
tengo tantas...


Vámonos lejos de aquí;
quiero estar contigo
donde el amor no pueda alcanzarnos.



Álvaro del Prado
Galapagar (Madrid), 30 de agosto de 2015

Un templo para el amor, esto es muy hermoso. Un gusto leerte
Un abrazo
 
Uy, Antonio, se me hace raro verte pidiendo explicaciones sobre el significado de un poema... No sé si suponer que en parte lo haces porque sabes que a mí me gusta darlas.

El poema solo son unas cuantas frases y, claro, sin apenas conocernos (y solo en el estado lírico de lo que escribimos), imagino que es prácticamente imposible que esto se lea igual que yo lo escribí; falta mucha información. Parece que sí conseguí provocar al menos una duda con eso tan aparentemente contradictorio como "quiero estar contigo donde el amor no pueda alcanzarnos".

En mi historia el amor nunca ha sido un sentimiento de dos, no al menos un sentimiento complementario, parecido, equilibrado, mutuo.
Por aquí esa historia se repite con frecuencia. Entonces, ¿qué es el amor, sino algo caprichoso, que llega sin mérito, ni la voluntad por parte ni de quien es amante ni de quien es amado? No solo el amor. Que no son algo elegido se extiende a todos los sentimientos. Peor aún, si te dejas llevar por los sentimientos puedes acabar con comportamientos en los que luego no te reconoces o de los que te arrepientes.

Así, después de unos años de romanticismo, entendido como exaltación de los sentimientos, acabé renegando de ellos, como algo ajeno a mi voluntad, no elegido y que por tanto atenta contra la libertad. En esa época acuñé la frase: Un "te quiero" es una miseria comparado con un "he decidido quererte". Irónicamente, lo que hay detrás de esta idea es una superación del amor entendido como sentimiento no elegido; es el sueño, la búsqueda de algo incluso superior. Quizá con esto mi romanticismo se burlaba de mi racionalismo incluso en su derrota.

Me preguntas:

¿Entonces que sentimiento unirá a los amantes en la fuga?

No les une un sentimiento. La huída es precisamente huir del capricho de los sentimientos. Se trata de soñar con algo, ya no sé si mejor, pero al menos algo que yo veo más humano, algo en lo que se haya podido invertir un poco de voluntad, más duradero y firme. Es el sueño de estar con alguien que te ha elegido porque ha querido elegirte, no porque de repente tu presencia inexplicablemente le produzca una atracción indescriptible. Esto segundo, que más o menos resume mi visión del tan idolatrado amor, me parece efímero y de dudoso valor.

Imagínate ahora que el narrador desnuda su pasado ante ella y luego se marchan juntos a buscar algo mejor.

Creo que con esto doy muchas pistas con respecto a las ideas que intento plasmar en muchos de mis escritos.
 
Última edición:
Vaya tela Álvaro... el poema me ha encantado pero tu "tesis" sobre el amor que has explicado a marquelo en el comentario es digna de estudiar científicamente. Jamás he escuchado plantearse a nadie ese tipo de cuestiones como el "he decidido quererte" superior al "te quiero"... me surgen diversas dudas: ¿De veras crees que el amor es un sentimiento controlable? Yo creo que el caos del mundo precisamente es la incontrolabilidad de nuestros sentimientos ¿Cómo decides querer o no querer? Si eliges querer a una persona, antes de elegir, creo que la quieres de antemano... no sé siempre me descolocas con tu batalla "racional-emocional" jajajja
 
Última edición:
Palomeque, quizá eres consciente de cuánto aprecio la conversación sobre las motivaciones de los versos, más que sobre los propios versos.
Voy a intentar ser ordenado, sin irme por las ramas.

El "he decidido quererte" es un símbolo, una representación de un concepto que no termino de comprender, más que una conclusión racional.
De mis experiencias (guiadas por la exaltación del sentimiento) rechazo en particular dos cosas:

1. La inexplicabilidad del sentimiento y su aparente existencia al margen de nuestra capacidad de decidir. El enamoramiento, en particular ese tan elogiado que se conoce como flechazo o amor a primera vista, o incluso el que aparece después de algunos meses o años de trato, simplemente ocurre; es algún tipo de respuesta natural de nuestro ser, probablemente una decisión subconsciente guiada por parámetros que se nos ocultan. Por un lado, como ya comenté, parece un atentado contra nuestra libertad. Por otro, su valor es limitado. Creo que su función es provocar un acercamiento y un contacto a partir del cual se pueda construir algo duradero, algo más deliberado basado en una elección un poco consciente: aprecio de los valores y principios de la otra persona, respeto, confianza, complicidad, afinidad real. Quizá esto también es amor, pero no es la pasión, el chispazo original. Yo intento distinguirlo.

2. El estado de enajenación que te produce el sentimiento, en esa búsqueda del anhelo insoportable, te puede llevar a actuar de forma de la que acabas arrepintiéndote. A un cierto nivel, pierdes el control de ti mismo y esto lo interpreto como una anulación de tu voluntad, de ti mismo, de la persona. En mi planteamiento de exaltación del ser humano, esa anulación de la voluntad la rechazo radicalmente.

Así, el "he decidido quererte" frente al "te quiero" es una especie de utopía en la que intento conservar todo lo positivo que puedes sacar del sentimiento que llamamos "amor" pero liberándolo de esos aspectos negativos que he descrito, a través de imaginar la idea de que es un acto consciente y elegido. Intuyo un gran valor en que una persona decida voluntariamente sentir por ti semejante aprecio. Es una idea que parece imposible pero que para mí encierra una belleza mucho más atractiva que el dejarte llevar por sentimientos impuestos, que ya me sabe a poco, me sabe a brillo falso y hueco. Sobre todo si te quedas en eso. Por eso, "donde el amor no pueda alcanzarnos" representa ir más allá de eso.

Contestando a un par de cuestiones concretas que planteas:

¿De veras crees que el amor es un sentimiento controlable?

Desde un punto de vista científico, no me parece descabellado. Cada vez se va entendiendo mejor el funcionamiento del cerebro, aunque no es mi campo y no soy consciente de la situación real de esa investigación. El primer paso sería comprenderlo. Eso ya sería mucho. Pero me da vértigo pensar en las consecuencias que tendría este tipo de conocimiento. En buenas manos, podría aportar algo positivo. En este foro sospecho que pensar estas cosas es herejía. Como dijo Bécquer: "Mientras haya un misterio para el hombre habrá poesía".

Si eliges querer a una persona, antes de elegir, creo que la quieres de antemano...

Esta es una reflexión muy acertada y que plantea serias objeciones al "he decidido quererte". ¿Qué nos llevaría a tomar esa decisión? ¿Sería uan cuestión puramente práctica? No es esa la esencia del significado que invento en mi frase. Además, muchas veces la racionalidad carece de suficiente información para actuar y tomar decisiones. Ahí es donde muchas veces nos guiamos, por así decirlo, por las tripas. Al fin el ser humano es una combinación de distintas herramientas y hoy en día no rechazo ninguna. Solo intento comprenderme mejor, porque esa comprensión amplía las opciones de mis decisiones y con ello mi libertad.

Creo que me habría gustado mantener esta conversación en persona, tal vez compartiendo unas cervezas. Un abrazo fuerte.
 

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