A un costado

Belu

Padme
Hoy, medio susceptible, escucho algunos temas viejos y otros olvidados. Extraño. Quiero verte, saberte. Te imagino de paseo en moto, en tus calles y parques... y sonrío. Talvez estás con alguien, otro alguien, y te reís y te ven hondo a los ojos, y también sonrío. Escondo en la música los celos, la lágrima gorda, la culpa, la tristeza y el dolor, las ganas de gritar, de salir corriendo, de arrasar con todo el tiempo y los pilares de los océanos; las ganas de estar ahí, de encontrarte en aquel entonces, donde fuera posible ser uno solo, solo uno, y de escucharte hablar como si supieras que te pertenezco. Huyo de esa fantasía de que tomes mi pelo, abras mi pecho para alcanzar con tu lengua mi corazón y acoplarme firme a vos. Antojos, ocurrencias, esperanzas, ideas... de morder tus hombros, de verte cocinar carne encebollada, de rozar tu labio con una mueca invisible a todo el universo. Pero enmudezco. Preparo la cama y limpio mi cuerpo, para que en el reposen algunos sueños. Perdí. Sé que es tarde para una historia sin fin; para ir a la cintura del mundo y meterme en el vientre de la tierra misma y nacer allí... frente una nueva vida... con tu luna y tus manos llenas de agua, y tu boca llena de libros y tu pecho lleno de pájaros rebosados de cielo... Lo sé, perdí... entonces me meto al otoño pero con el rostro apuntando hacia el sol, como si fuera a sostener entre los labios la ultima gota de calor indolora, inofensiva. Guardo muchas cosas en los bolsillos del otoño, sí, guardo, dejo en sus bancos mi sombra y le doy nuestros nombres al manto elevado de los arboles astrales. Entonces, de nuevo, el beso gris en los ojos; busco palabras, las desentierro, las peino y las devuelvo bajo el peso de muchos pasos. Todo vuelve a empezar. Seguís ido, allá en tus cosas de tu lado del mundo y yo acá de este lado, con mis latidos, a un costado.
 
Última edición:
la-rosa-libro-1.jpg




Poema o Prosa RESCATADA


Poemas, publicados como mímino un año antes del mes de valoración que en su día pasaron desapercibidos y no fueron premiados; o poemas que fueron publicados en foros que no son objeto de valoración por el jurado. Se seleccionan y otorgan por la administración entre las propuestas que hagan los ojeadores y, a falta de estos, entre las propuestas que podrán realizar moderadores, jurados, usuarios o a criterio de la propia administración.


Muchas FELICIDADES
MUNDOPOESIA.COM
 
Qué precioso...y me quedo corta. No soy muy buena con las devoluciones de lo que leo, cuando más me gusta un texto más me cuesta ponerlo en palabras. En fin...me encantó.
Un abrazo.
 
Última edición:
Hoy, medio susceptible, escucho algunos temas viejos y otros olvidados. Extraño. Quiero verte, saberte. Te imagino de paseo en moto, en tus calles y parques... y sonrío. Talvez estás con alguien, otro alguien, y te reís y te ven hondo a los ojos, y también sonrío. Escondo en la música los celos, la lágrima gorda, la culpa, la tristeza y el dolor, las ganas de gritar, de salir corriendo, de arrasar con todo el tiempo y los pilares de los océanos; las ganas de estar ahí, de encontrarte en aquel entonces, donde fuera posible ser uno solo, solo uno, y de escucharte hablar como si supieras que te pertenezco. Huyo de esa fantasía de que tomes mi pelo, abras mi pecho para alcanzar con tu lengua mi corazón y acoplarme firme a vos. Antojos, ocurrencias, esperanzas, ideas... de morder tus hombros, de verte cocinar carne encebollada, de rozar tu labio con una mueca invisible a todo el universo. Pero enmudezco. Preparo la cama y limpio mi cuerpo, para que en el reposen algunos sueños. Perdí. Sé que es tarde para una historia sin fin; para ir a la cintura del mundo y meterme en el vientre de la tierra misma y nacer allí... frente una nueva vida... con tu luna y tus manos llenas de agua, y tu boca llena de libros y tu pecho lleno de pájaros rebosados de cielo... Lo sé, perdí... entonces me meto al otoño pero con el rostro apuntando hacia el sol, como si fuera a sostener entre los labios la ultima gota de calor indolora, inofensiva. Guardo muchas cosas en los bolsillos del otoño, sí, guardo, dejo en sus bancos mi sombra y le doy nuestros nombres al manto elevado de los arboles astrales. Entonces, de nuevo, el beso gris en los ojos; busco palabras, las desentierro, las peino y las devuelvo bajo el peso de muchos pasos. Todo vuelve a empezar. Seguís ido, allá en tus cosas de tu lado del mundo y yo acá de este lado, con mis latidos, a un costado.


FELICIDADES por el reconocimiento obtenido.
es un lujo poder leer esta bella obra de sutil
melancolia que se extiende y deja esas
vocaciones que son pureza de arte literario.
saludos amables de luzyabsenta
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba