Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
mira la calle con tristeza
espera un auto que se detenga para preguntarle el precio
pero la calle está vacía, es domingo,
es la única puta en la avenida
son las huellas del hambre pintadas en el rostro
un rostro que parece de payaso enfundado en un disfraz de ridícula libélula
un trapo viejo que mal cubre unos pechos marchitos con los años
unas piernas enjutas, las zapatillas viejas, rotas
las uñas de los pies destruidas por los hongos
los transeúntes la miran con rostro de pena ajena
«pobre puta, ya nadie la ocupa»
«tan vieja y todavía puteando en la calle»
«si supieran de ese pinche cuarto frío y miserable en la azotea
de donde cada mes la quieren echar por no pagar la renta»
«si supieran los pinches años que ha tenido que vivir por ser cobarde
por no arrancarse las venas
por no echarse desde la azotea»
sí, cobarde
si tuviera el valor...
qué importaría que la hallaran desangrada y desnuda en su miseria
a qué puta vieja le importa lo que piense el mundo de su cuerpo vacío
a qué puta muerta le importa dónde pare su cuerpo
siempre habrá una mano que aparte a la mierda de la vista del mundo
que la arroje al foso vacío de una tumba sin nombre
a quién jodidos le importa su maldito nombre
la calle sigue vacía y el estómago gruñe
gira como niña, sujetada de ese poste público
la bolsa vuela haciendo círculos, esclava de su mano
una bolsa tan miserable como su dueña
apenas un espejillo redondo
y un polvo corriente para ocultar tantas arrugas
tiene hambre
pero, pedir limosna...
nunca
eso no lo hace nunca
ninguna puta vieja que se respete
©Melquiades San Juan/CFV
espera un auto que se detenga para preguntarle el precio
pero la calle está vacía, es domingo,
es la única puta en la avenida
son las huellas del hambre pintadas en el rostro
un rostro que parece de payaso enfundado en un disfraz de ridícula libélula
un trapo viejo que mal cubre unos pechos marchitos con los años
unas piernas enjutas, las zapatillas viejas, rotas
las uñas de los pies destruidas por los hongos
los transeúntes la miran con rostro de pena ajena
«pobre puta, ya nadie la ocupa»
«tan vieja y todavía puteando en la calle»
«si supieran de ese pinche cuarto frío y miserable en la azotea
de donde cada mes la quieren echar por no pagar la renta»
«si supieran los pinches años que ha tenido que vivir por ser cobarde
por no arrancarse las venas
por no echarse desde la azotea»
sí, cobarde
si tuviera el valor...
qué importaría que la hallaran desangrada y desnuda en su miseria
a qué puta vieja le importa lo que piense el mundo de su cuerpo vacío
a qué puta muerta le importa dónde pare su cuerpo
siempre habrá una mano que aparte a la mierda de la vista del mundo
que la arroje al foso vacío de una tumba sin nombre
a quién jodidos le importa su maldito nombre
la calle sigue vacía y el estómago gruñe
gira como niña, sujetada de ese poste público
la bolsa vuela haciendo círculos, esclava de su mano
una bolsa tan miserable como su dueña
apenas un espejillo redondo
y un polvo corriente para ocultar tantas arrugas
tiene hambre
pero, pedir limosna...
nunca
eso no lo hace nunca
ninguna puta vieja que se respete
©Melquiades San Juan/CFV
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