A mi amigo malco
En un lugar de Venezuela de cuyo nombre no puedo acordarme, no ha mucho tiempo vive noble caballero a cuyo nombre responde como Don Manuel López Costa, hombre de buena estampa por los cuatro costados, siempre en acechanza por profesión que profesa.
Caballero de buen talante a quien no hay gerifalte alguno quien discútale en el difícil arte de la escritura pues su pluma, noble donde las haya cautiva con tan sólo miralla.
Decille quiere este Escudero, que honor fue compartir mi sencilla mano con tan prestigiosa la suya propia y no es menester descubrir yo agora que su intelecto a todo buen ojo que mire de frente, enamora, mas si hablamos de doncellas no créome yo que tuviera tantos abrojos para querellas a todas por mucho esmero que pusiera (jajajajajaja), para eso tiene este mi buen señor a su fiel escudero a quien no importa (no este seguro vuesa merced) dejar de lado buen puchero por desfacer entuerto de amoríos, bueno créome yo que bien pudiere facer tal esfuerzo para que vos estuviere bien contento.
A nadie voy descubrir el talento que tiene mi buen amigo, tan pequeño como el cielo y a quien que se preste a mezclar su pluma, sin duda aprenderá de su nobleza y gran destreza póngase en la escritura que quisiere.
Y por Dios que aquí confieso con la posadera bien acomodada que ándome ya en acechanza ante nuevos entuertos que avecínanse por tierras de labranza prestos a cruzar con mi señor sus lanzas.
Agradecer desde mi corazón la oportunidad que me dio de juntar mis humildes letras con las suyas maestras.
Muchas gracias Don Manuel...
Señor malco.
Fuerte abrazo de este fiel servidor.
Luis
En un lugar de Venezuela de cuyo nombre no puedo acordarme, no ha mucho tiempo vive noble caballero a cuyo nombre responde como Don Manuel López Costa, hombre de buena estampa por los cuatro costados, siempre en acechanza por profesión que profesa.
Caballero de buen talante a quien no hay gerifalte alguno quien discútale en el difícil arte de la escritura pues su pluma, noble donde las haya cautiva con tan sólo miralla.
Decille quiere este Escudero, que honor fue compartir mi sencilla mano con tan prestigiosa la suya propia y no es menester descubrir yo agora que su intelecto a todo buen ojo que mire de frente, enamora, mas si hablamos de doncellas no créome yo que tuviera tantos abrojos para querellas a todas por mucho esmero que pusiera (jajajajajaja), para eso tiene este mi buen señor a su fiel escudero a quien no importa (no este seguro vuesa merced) dejar de lado buen puchero por desfacer entuerto de amoríos, bueno créome yo que bien pudiere facer tal esfuerzo para que vos estuviere bien contento.
A nadie voy descubrir el talento que tiene mi buen amigo, tan pequeño como el cielo y a quien que se preste a mezclar su pluma, sin duda aprenderá de su nobleza y gran destreza póngase en la escritura que quisiere.
Y por Dios que aquí confieso con la posadera bien acomodada que ándome ya en acechanza ante nuevos entuertos que avecínanse por tierras de labranza prestos a cruzar con mi señor sus lanzas.
Agradecer desde mi corazón la oportunidad que me dio de juntar mis humildes letras con las suyas maestras.
Muchas gracias Don Manuel...
Señor malco.
Fuerte abrazo de este fiel servidor.
Luis
Última edición: