Se rasgan las cortinas de la vida
y un llanto atraviesa al viento,
!llanto de dioses vanos
colmados de tantos sueños
que apenas hallan espacio
para mirar al espejo!
!Le ha nacido un dios,
otro más a la arrogancia!
Se impregna el aire de orgullo
y de miradas nocivas,
mientras se visten de luto
el amor, la amistad y la ternura.
Saben que no sobreviven
bajo los pies que humillan
cegados por el brillo opaco
de tanta relevancia.
Han pasado los años, !Muchos!,
y otra vez el llanto
se escucha a través del viento;
lloran los dioses mortales pues,
de tanto conquistar el universo,
se descubrieron solos
en la inmensidad del frío,
del olvido y la distancia.
y un llanto atraviesa al viento,
!llanto de dioses vanos
colmados de tantos sueños
que apenas hallan espacio
para mirar al espejo!
!Le ha nacido un dios,
otro más a la arrogancia!
Se impregna el aire de orgullo
y de miradas nocivas,
mientras se visten de luto
el amor, la amistad y la ternura.
Saben que no sobreviven
bajo los pies que humillan
cegados por el brillo opaco
de tanta relevancia.
Han pasado los años, !Muchos!,
y otra vez el llanto
se escucha a través del viento;
lloran los dioses mortales pues,
de tanto conquistar el universo,
se descubrieron solos
en la inmensidad del frío,
del olvido y la distancia.