Gris, mañana gris
Gris, mañana gris,
camina el silencio
por el triste valle,
su belleza es presa
de la blanca bruma
que flota y abraza
los desnudos árboles.
Huele a hojas secas,
a madera húmeda,
todo son aromas
que en la mente quedan...
¿A que huele la niebla?
No se escuchan cantos
ni el grácil correr
del sombrío cauce.
¿Dónde están las aves?
¿Dónde se halla el río?
¡Triste despertar
del valle que anhela
ver su primavera!
Es media mañana,
se marcha la niebla,
el dulce sol de oro
se asoma y se adentra
besando las ramas,
dando sensación
de alegría y pena
entre ecos de sones.
Y el brillante río
con su melodía,
salta, corre y sueña
y desaparece
entre verdes sauces
en busca del mar.
Luis
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