El marido y el amante

Alfredo Grajales Sosa

Poeta que considera el portal su segunda casa
El marido y el amante

Espero que platiquemos
lo más amable posible;

estoy bastante apacible
¿de qué sugiere que hablemos?

Aunque no nos conocemos
algo existe que nos une,

¿qué motivo nos reúne?
me tiene usted intrigado
¡ya no sea exagerado:
es hora que el tema acune!


Hoy me enteré sin querer
y el dolor me está matando;

¿de qué me está usted hablando?
¡por Dios, lo quiero saber!

Se trata de mi mujer,
a quien mi vida le he dado,
he vivido enamorado
pensando que ella lo estaba,
pero no.... pues me engañaba
¡y me siento destrozado!


(Yo...le escuchaba callado,
no quería interrumpirlo,
pero tuve que decirlo:
sin que me viera turbado).

Entonces...¿ya está enterado?
¿sabe....quién es el amante?

(pude mirar su semblante,
escuché su voz quebrada
ya no pudo decir nada
solo se quedó expectante)


(No quise ser imprudente,
esperé que se calmara
para que bien escuchara,
pues lo tenía de frente.
No por querer ser valiente
ni verlo cual enemigo;
muy sincero se los digo,
no quería destrozarlo,
él debía asimilarlo,
¡pues le engañaba conmigo!)


Me dijo que separada
de usted estaba viviendo,

¡pero te estaba mintiendo!
¡ha sido muy descarada!

¡Ya no quiero saber nada!
¡puede quedarse con ella!
su mujer será muy bella,
pero mi amor no merece,
deje....que a su hogar regrese
...no le formule querella.


De sus vidas me despido,
tranquilo puede quedarse,
no tiene que preocuparse
¡pues sigue siendo el marido!

(Quedó en la mesa tendido
como aceptando su suerte;
mas se mantuvo muy fuerte
pues a la vida volvía,
la pérfida, no sabía:
¡casi provoca su muerte!)
 
Una décimas conversadas muy bien llevadas, Alfredo; la verdad es que has contado una historia que podría ser cierta y la has relatado de una manera muy convincente y muy bien estructurada en sus diálogos y en las reflexiones que hace una de las partes; ese uso que haces de los colores para distinguir quien habla o reflexiona en cada momento ha sido una solución muy acertada.

Me ha gustado mucho este trabajo, amigo.

Vaya mi felictación con un cordial saludo.

El marido y el amante

Espero que platiquemos
lo más amable posible;

estoy bastante apacible
¿de qué sugiere que hablemos?

Aunque no nos conocemos
algo existe que nos une,

¿qué motivo nos reúne?
me tiene usted intrigado
¡ya no sea exagerado:
es hora que el tema acune!


Hoy me enteré sin querer
y el dolor me está matando;

¿de qué me está usted hablando?
¡por Dios, lo quiero saber!

Se trata de mi mujer,
a quien mi vida le he dado,
he vivido enamorado
pensando que ella lo estaba,
pero no.... pues me engañaba
¡y me siento destrozado!


(Yo...le escuchaba callado,
no quería interrumpirlo,
pero tuve que decirlo:
sin que me viera turbado).

Entonces...¿ya está enterado?
¿sabe....quién es el amante?
(pude mirar su semblante,
escuché su voz quebrada
ya no pudo decir nada
solo se quedó expectante)


(No quise ser imprudente,
esperé que se calmara
para que bien escuchara,
pues lo tenía de frente.
No por querer ser valiente
ni verlo cual enemigo;
muy sincero se los digo,
no quería destrozarlo,
él debía asimilarlo,
¡pues le engañaba conmigo!)


Me dijo que separada
de usted estaba viviendo,

¡pero te estaba mintiendo!
¡ha sido muy descarada!

¡Ya no quiero saber nada!
¡puede quedarse con ella!
su mujer será muy bella,
pero mi amor no merece,
deje....que a su hogar regrese
...no le formule querella.


De sus vidas me despido,
tranquilo puede quedarse,
no tiene que preocuparse
¡pues sigue siendo el marido!

(Quedó en la mesa tendido
como aceptando su suerte;
mas se mantuvo muy fuerte
pues a la vida volvía,
la pérfida, no sabía:
¡casi provoca su muerte!)
 
Una décimas conversadas muy bien llevadas, Alfredo; la verdad es que has contado una historia que podría ser cierta y la has relatado de una manera muy convincente y muy bien estructurada en sus diálogos y en las reflexiones que hace una de las partes; ese uso que haces de los colores para distinguir quien habla o reflexiona en cada momento ha sido una solución muy acertada.

Me ha gustado mucho este trabajo, amigo.

Vaya mi felictación con un cordial saludo.

Muchas gracias querido amigo por tus siempre amables palabras, había venido trabajando en este tema desde hace un buen tiempo, y creo que quedó muy bien, gracias a un gran maestro y amigo. Nuevamente agradecido contigo y por tu amable y sincero comentario. Saludos cordiales hasta tus bellas Canarias.
Alfredo
 
El marido y el amante

Espero que platiquemos
lo más amable posible;

estoy bastante apacible
¿de qué sugiere que hablemos?

Aunque no nos conocemos
algo existe que nos une,

¿qué motivo nos reúne?
me tiene usted intrigado
¡ya no sea exagerado:
es hora que el tema acune!


Hoy me enteré sin querer
y el dolor me está matando;

¿de qué me está usted hablando?
¡por Dios, lo quiero saber!

Se trata de mi mujer,
a quien mi vida le he dado,
he vivido enamorado
pensando que ella lo estaba,
pero no.... pues me engañaba
¡y me siento destrozado!


(Yo...le escuchaba callado,
no quería interrumpirlo,
pero tuve que decirlo:
sin que me viera turbado).

Entonces...¿ya está enterado?
¿sabe....quién es el amante?
(pude mirar su semblante,
escuché su voz quebrada
ya no pudo decir nada
solo se quedó expectante)


(No quise ser imprudente,
esperé que se calmara
para que bien escuchara,
pues lo tenía de frente.
No por querer ser valiente
ni verlo cual enemigo;
muy sincero se los digo,
no quería destrozarlo,
él debía asimilarlo,
¡pues le engañaba conmigo!)


Me dijo que separada
de usted estaba viviendo,

¡pero te estaba mintiendo!
¡ha sido muy descarada!

¡Ya no quiero saber nada!
¡puede quedarse con ella!
su mujer será muy bella,
pero mi amor no merece,
deje....que a su hogar regrese
...no le formule querella.


De sus vidas me despido,
tranquilo puede quedarse,
no tiene que preocuparse
¡pues sigue siendo el marido!

(Quedó en la mesa tendido
como aceptando su suerte;
mas se mantuvo muy fuerte
pues a la vida volvía,
la pérfida, no sabía:
¡casi provoca su muerte!)
Es una amarga verdad
saber que mi mujer me engaña
y encima, saber con quien se baña
es doblemente maldad,
pues estando muy creído
y el creerlo lo aletarga
que es honesta y casta,
el cuero se me levanta
al conocer la traición
y palpita el corazón
de ira acelerado
al saber que me ha engañado
sin motivo ni razón.

Y la traición empeora
de seguro te lo digo
si el asunto es con un amigo
mas la cosa se acalora,
porque aparte de mi mujer
que me traiciona vilmente
el engaño es doblemente
en el alma sentido,
pues pierdo un amigo
al igual que a mi mujer
y no puedo creer
como aquello ha sucedido.
 
Última edición:
El marido y el amante

Espero que platiquemos
lo más amable posible;

estoy bastante apacible
¿de qué sugiere que hablemos?

Aunque no nos conocemos
algo existe que nos une,

¿qué motivo nos reúne?
me tiene usted intrigado
¡ya no sea exagerado:
es hora que el tema acune!


Hoy me enteré sin querer
y el dolor me está matando;

¿de qué me está usted hablando?
¡por Dios, lo quiero saber!

Se trata de mi mujer,
a quien mi vida le he dado,
he vivido enamorado
pensando que ella lo estaba,
pero no.... pues me engañaba
¡y me siento destrozado!


(Yo...le escuchaba callado,
no quería interrumpirlo,
pero tuve que decirlo:
sin que me viera turbado).

Entonces...¿ya está enterado?
¿sabe....quién es el amante?
(pude mirar su semblante,
escuché su voz quebrada
ya no pudo decir nada
solo se quedó expectante)


(No quise ser imprudente,
esperé que se calmara
para que bien escuchara,
pues lo tenía de frente.
No por querer ser valiente
ni verlo cual enemigo;
muy sincero se los digo,
no quería destrozarlo,
él debía asimilarlo,
¡pues le engañaba conmigo!)


Me dijo que separada
de usted estaba viviendo,

¡pero te estaba mintiendo!
¡ha sido muy descarada!

¡Ya no quiero saber nada!
¡puede quedarse con ella!
su mujer será muy bella,
pero mi amor no merece,
deje....que a su hogar regrese
...no le formule querella.


De sus vidas me despido,
tranquilo puede quedarse,
no tiene que preocuparse
¡pues sigue siendo el marido!

(Quedó en la mesa tendido
como aceptando su suerte;
mas se mantuvo muy fuerte
pues a la vida volvía,
la pérfida, no sabía:
¡casi provoca su muerte!)
Interesante y magistral trabajo, expresión fidedigna del adulterio, condición que cada día crece mas en ambas partes, un abrazo.
 
Interesante y magistral trabajo, expresión fidedigna del adulterio, condición que cada día crece mas en ambas partes, un abrazo.

Gracias por el comentario tan amable hacia mis décimas.
Creo que por desgracia, el adulterio ha existido desde la misma
creación del hombre, desde tiempos Bíblicos se relatan historias
infidelidad, algunas no consumadas como la de "José y la esposa de Potifar"
Gracias infinitas por tu amable paso querido amigo, saludos cordiales.
Alfredo
 
Es un excelente poema y hasta me pareció escuchar las diferentes voces al ir leyendo. Es una historia que conmueve. Te felicito. Encantada de leerte. Saludos y Bendiciones. Gracias por compartir.

Gracias infinitas a ti querida amiga, dejas a tu paso un bello comentario
Como bien verás, la inspiración no siempre nos permite escribir cosas
alegres para compartir. Saludos y abrazos con cariño.
Alfredo
 
El marido y el amante

Espero que platiquemos
lo más amable posible;

estoy bastante apacible
¿de qué sugiere que hablemos?

Aunque no nos conocemos
algo existe que nos une,

¿qué motivo nos reúne?
me tiene usted intrigado
¡ya no sea exagerado:
es hora que el tema acune!


Hoy me enteré sin querer
y el dolor me está matando;

¿de qué me está usted hablando?
¡por Dios, lo quiero saber!

Se trata de mi mujer,
a quien mi vida le he dado,
he vivido enamorado
pensando que ella lo estaba,
pero no.... pues me engañaba
¡y me siento destrozado!


(Yo...le escuchaba callado,
no quería interrumpirlo,
pero tuve que decirlo:
sin que me viera turbado).

Entonces...¿ya está enterado?
¿sabe....quién es el amante?
(pude mirar su semblante,
escuché su voz quebrada
ya no pudo decir nada
solo se quedó expectante)


(No quise ser imprudente,
esperé que se calmara
para que bien escuchara,
pues lo tenía de frente.
No por querer ser valiente
ni verlo cual enemigo;
muy sincero se los digo,
no quería destrozarlo,
él debía asimilarlo,
¡pues le engañaba conmigo!)


Me dijo que separada
de usted estaba viviendo,

¡pero te estaba mintiendo!
¡ha sido muy descarada!

¡Ya no quiero saber nada!
¡puede quedarse con ella!
su mujer será muy bella,
pero mi amor no merece,
deje....que a su hogar regrese
...no le formule querella.


De sus vidas me despido,
tranquilo puede quedarse,
no tiene que preocuparse
¡pues sigue siendo el marido!

(Quedó en la mesa tendido
como aceptando su suerte;
mas se mantuvo muy fuerte
pues a la vida volvía,
la pérfida, no sabía:
¡casi provoca su muerte!)
Buena y simpática décima espinela amigo. Me ha encantado leerte. Un fuerte abrazo amigo.
 
El marido y el amante

Espero que platiquemos
lo más amable posible;

estoy bastante apacible
¿de qué sugiere que hablemos?

Aunque no nos conocemos
algo existe que nos une,

¿qué motivo nos reúne?
me tiene usted intrigado
¡ya no sea exagerado:
es hora que el tema acune!


Hoy me enteré sin querer
y el dolor me está matando;

¿de qué me está usted hablando?
¡por Dios, lo quiero saber!

Se trata de mi mujer,
a quien mi vida le he dado,
he vivido enamorado
pensando que ella lo estaba,
pero no.... pues me engañaba
¡y me siento destrozado!


(Yo...le escuchaba callado,
no quería interrumpirlo,
pero tuve que decirlo:
sin que me viera turbado).

Entonces...¿ya está enterado?
¿sabe....quién es el amante?
(pude mirar su semblante,
escuché su voz quebrada
ya no pudo decir nada
solo se quedó expectante)


(No quise ser imprudente,
esperé que se calmara
para que bien escuchara,
pues lo tenía de frente.
No por querer ser valiente
ni verlo cual enemigo;
muy sincero se los digo,
no quería destrozarlo,
él debía asimilarlo,
¡pues le engañaba conmigo!)


Me dijo que separada
de usted estaba viviendo,

¡pero te estaba mintiendo!
¡ha sido muy descarada!

¡Ya no quiero saber nada!
¡puede quedarse con ella!
su mujer será muy bella,
pero mi amor no merece,
deje....que a su hogar regrese
...no le formule querella.


De sus vidas me despido,
tranquilo puede quedarse,
no tiene que preocuparse
¡pues sigue siendo el marido!

(Quedó en la mesa tendido
como aceptando su suerte;
mas se mantuvo muy fuerte
pues a la vida volvía,
la pérfida, no sabía:
¡casi provoca su muerte!)
Unas décimas ingeniosas en las que el diálogo es fluido en una historia muy bien llevada. Dominio de esta forma poética que se ancla en la tradición y el buen gusto por un humor fino.
Felicidades poeta y buen amigo.
Con mii abrazo fuerte.
 
Una décimas conversadas muy bien llevadas, Alfredo; la verdad es que has contado una historia que podría ser cierta y la has relatado de una manera muy convincente y muy bien estructurada en sus diálogos y en las reflexiones que hace una de las partes; ese uso que haces de los colores para distinguir quien habla o reflexiona en cada momento ha sido una solución muy acertada.

Me ha gustado mucho este trabajo, amigo.

Vaya mi felictación con un cordial saludo.
Buen poema dialogado, escrito con tu maestría habitual amigo Alfredo, estas cosas están a la orden del día y sacarlas a relucir en la poesía es una opción más que tu has realizado con nota. Me ha gustado mucho. Un abrazo. Paco.
 
Es una amarga verdad
saber que tu mujer te engaña
y encima, saber con quien se baña
es doblemente maldad,
pues estando muy creído
y el creerlo lo aletarga
que es honesta y casta,
el cuero se me levanta
al conocer la traición
y palpita el corazón
de ira acelerado
al saber que te ha engañado
sin motivo ni razón.

Y la traición empeora
de seguro te lo digo
si el asunto es con un amigo
mas la cosa se acalora,
porque aparte de tu mujer
que te traiciona vilmente
el engaño es doblemente
en el alma sentido,
pues pierdes un amigo
al igual que a tu mujer
y no puedes creer
como aquello ha sucedido.
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Tienes la razón amigo,
tu vida se desbarata
y gran furia se desata,
es verdad lo te digo.
Es horrible ser marido
si el nombre tu dama enluta,
cuando ser infiel disfruta
sin importarle tu suerte,
provocándote la muerte.
¡Al andar de disoluta!
 
Unas décimas ingeniosas en las que el diálogo es fluido en una historia muy bien llevada. Dominio de esta forma poética que se ancla en la tradición y el buen gusto por un humor fino.
Felicidades poeta y buen amigo.
Con mii abrazo fuerte.

De repente mi querido amigo Salva, la inspiración nos permite escribir cosas dolorosas como la abordada en este tema, con bastante respeto hacia quien también lo haya sufrido. Gracias por tus siempre amables palabras para con mis trabajos. He tratado de no hacerlo de una manera pulcra, con algo que no lo es.
Gracias querido amigo del alma
Un fuerte y fraternal abrazo
Alfredo
 
Buen poema dialogado, escrito con tu maestría habitual amigo Alfredo, estas cosas están a la orden del día y sacarlas a relucir en la poesía es una opción más que tu has realizado con nota. Me ha gustado mucho. Un abrazo. Paco.

Sé que tal vez no sea un excelente tema el que escogió la musa en esta ocasión, pero espero haberlo abordado pulcramente.
Que gusto me producen tus palabras querido amigo Paco, recibe un fuerte y fraternal abrazo.
Alfredo
 
Magníficas décimas dialogadas de una asunto bastante común y diario, pero todos los versos son un lujo por la fluidez que ha logrado en su excelente relato. Un placer pasar por su maravillosa poesía, reciba mi más cordial saludo.
 
(Quedó en la mesa tendido
como aceptando su suerte;
mas se mantuvo muy fuerte
pues a la vida volvía,
la pérfida, no sabía:
¡casi provoca su muerte!)
Afredo, te felicito de nuevo por esta creación tan bien llevada, me recuerda un bolero llamado "la historia vuelve a repetirse" tal vez no coincida en su totalidad con el contenido pero como le va. Recibe mi mas cordial saludo.
 
jejeje muy simpático poema, ya yo no se quien engaña a quien o nos engañamos nosotros mismos, excelentes décimas, son tu especialidad!!, un placer siempre leerte, mis saludos cordiales para ti ;)

Gracias por el comentario a mi poema, eso de simpático suena muy bien. Y en cuanto a que si las décimas son mi especialidad, pues no creo que realmente sea un especialista en décimas, pero si son mi punto débil, son parte de mis raíces, las traigo en la sangre. Son de uso muy común el pueblo donde nací. Muy amable por tu paso y al dejar tu huella
Saludos y abrazos
Alfredo
 
Magníficas décimas dialogadas de una asunto bastante común y diario, pero todos los versos son un lujo por la fluidez que ha logrado en su excelente relato. Un placer pasar por su maravillosa poesía, reciba mi más cordial saludo.

Desgraciadamente, algo muy común desde la misma creación del hombre.
Siempre es un placer recibir sus amables comentarios querido amigo.
Saludos cordiales y un fuerte abrazo
Alfredo
 
Afredo, te felicito de nuevo por esta creación tan bien llevada, me recuerda un bolero llamado "la historia vuelve a repetirse" tal vez no coincida en su totalidad con el contenido pero como le va. Recibe mi mas cordial saludo.

Gracias apreciada Mireya, siempre encantado de recibir tus amables comentarios.
No he tenido la oportunidad de escuchar ese bolero que refieres, pero prometo hacerlo,
tal vez tenga más en común de lo que imagino.
Grato recibirte, saludos, besos y abrazos hasta tu bella patria.
Alfredo
 
El marido y el amante

Espero que platiquemos
lo más amable posible;

estoy bastante apacible
¿de qué sugiere que hablemos?

Aunque no nos conocemos
algo existe que nos une,

¿qué motivo nos reúne?
me tiene usted intrigado
¡ya no sea exagerado:
es hora que el tema acune!


Hoy me enteré sin querer
y el dolor me está matando;

¿de qué me está usted hablando?
¡por Dios, lo quiero saber!

Se trata de mi mujer,
a quien mi vida le he dado,
he vivido enamorado
pensando que ella lo estaba,
pero no.... pues me engañaba
¡y me siento destrozado!


(Yo...le escuchaba callado,
no quería interrumpirlo,
pero tuve que decirlo:
sin que me viera turbado).

Entonces...¿ya está enterado?
¿sabe....quién es el amante?
(pude mirar su semblante,
escuché su voz quebrada
ya no pudo decir nada
solo se quedó expectante)


(No quise ser imprudente,
esperé que se calmara
para que bien escuchara,
pues lo tenía de frente.
No por querer ser valiente
ni verlo cual enemigo;
muy sincero se los digo,
no quería destrozarlo,
él debía asimilarlo,
¡pues le engañaba conmigo!)


Me dijo que separada
de usted estaba viviendo,

¡pero te estaba mintiendo!
¡ha sido muy descarada!

¡Ya no quiero saber nada!
¡puede quedarse con ella!
su mujer será muy bella,
pero mi amor no merece,
deje....que a su hogar regrese
...no le formule querella.


De sus vidas me despido,
tranquilo puede quedarse,
no tiene que preocuparse
¡pues sigue siendo el marido!

(Quedó en la mesa tendido
como aceptando su suerte;
mas se mantuvo muy fuerte
pues a la vida volvía,
la pérfida, no sabía:
¡casi provoca su muerte!)


Alfredo quiero estar presente en este trabajo tuyo, que muestras un enorme pericia en las décimas para contarnos este relato, como haces siempre Alfredo. Felicidades poeta.
Un abrazo
Alfredo
 
No he tenido la oportunidad de escuchar ese bolero que refieres, pero prometo hacerlo,
tal vez tenga más en común de lo que imagino.
Grato recibirte, saludos, besos y abrazos hasta tu bella patria.
Alfredo
Tu eres el autor, y sabes que hay detrás de esa cortinas, te voy a facilitar el trabajo o mas bien el deleite esperando no te eches a llorar.
 
Alfredo quiero estar presente en este trabajo tuyo, que muestras un enorme pericia en las décimas para contarnos este relato, como haces siempre Alfredo. Felicidades poeta.
Un abrazo
Alfredo

Gracias infinitas querida Isabel, eres un amor con tan bello comentario, espero algún día ser
tan diestro con las letras, que pueda dominar la décima como dices.
Encantado de recibirte, saludos, besos y abrazos hasta tu orilla.
Alfredo
 
Tu eres el autor, y sabes que hay detrás de esa cortinas, te voy a facilitar el trabajo o mas bien el deleite esperando no te eches a llorar.

Estaba a punto de ecucharlo, pero lo interrumpí con contestar el mansaje anterior a este, de Isabel (Libelula). Pues si me pegas donde me duele, ¡¡Ten por seguro que así será!!
Gracias Mireya por tu amabilidad
Saludos, besos y abrazos hasta tu bella patria
Alfredo
 
El marido y el amante

Espero que platiquemos
lo más amable posible;

estoy bastante apacible
¿de qué sugiere que hablemos?

Aunque no nos conocemos
algo existe que nos une,

¿qué motivo nos reúne?
me tiene usted intrigado
¡ya no sea exagerado:
es hora que el tema acune!


Hoy me enteré sin querer
y el dolor me está matando;

¿de qué me está usted hablando?
¡por Dios, lo quiero saber!

Se trata de mi mujer,
a quien mi vida le he dado,
he vivido enamorado
pensando que ella lo estaba,
pero no.... pues me engañaba
¡y me siento destrozado!


(Yo...le escuchaba callado,
no quería interrumpirlo,
pero tuve que decirlo:
sin que me viera turbado).

Entonces...¿ya está enterado?
¿sabe....quién es el amante?
(pude mirar su semblante,
escuché su voz quebrada
ya no pudo decir nada
solo se quedó expectante)


(No quise ser imprudente,
esperé que se calmara
para que bien escuchara,
pues lo tenía de frente.
No por querer ser valiente
ni verlo cual enemigo;
muy sincero se los digo,
no quería destrozarlo,
él debía asimilarlo,
¡pues le engañaba conmigo!)


Me dijo que separada
de usted estaba viviendo,

¡pero te estaba mintiendo!
¡ha sido muy descarada!

¡Ya no quiero saber nada!
¡puede quedarse con ella!
su mujer será muy bella,
pero mi amor no merece,
deje....que a su hogar regrese
...no le formule querella.


De sus vidas me despido,
tranquilo puede quedarse,
no tiene que preocuparse
¡pues sigue siendo el marido!

(Quedó en la mesa tendido
como aceptando su suerte;
mas se mantuvo muy fuerte
pues a la vida volvía,
la pérfida, no sabía:
¡casi provoca su muerte!)
Mi estimado Alfredo, esta historia, que bien pudiera ser real, te ha quedado perfecta en unas sublimes décimas. Muy buena inspiración en la que deduzco que te ha llevado bastante tiempo y que me ha gustado mucho.
Muchas gracias Alfredo por tan bella invitación.
Mucha suerte!!
 

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