Hoy la luna está más grande
y blanca en Navacerrada,
el viento peina los árboles
en la noche fría y clara.
Todo el monte es un murmullo
antes de oro, ahora plata,
un murmullo que me abriga,
me susurra, aventa mi alma
como si yo le entendiese
y quisiera que le hablara.
Dime viento...¿por qué insistes
si yo no te entiendo nada?
Hoy la luna está más grande
y allá va con luz de plata
alargando su fulgor
mientras baja la montaña
para lavarse en el río
somnoliento toda ufana...
Y cuando llegue el encuentro
de la luna y la alborada,
yo estaré aquí, contemplando
al río y al cielo malva
como mezclan sus fulgores
hasta el sol de la mañana.
Luis
Derechos reservados
Última edición: