La vida a pesar de todo (Soneto en alejandrinos)

lesmo

Poeta veterano en el portal
Llegó la primavera luciendo esplendorosa
a un campo que su dueño mantuvo abandonado,
el cardo no creció voraz y despiadado
y el árbol se hizo flor abierta y misteriosa.

La muerte en ese campo, de serlo, tan ruinosa
se advierte sin los surcos profundos del arado,
la falta de cultivo, de abono y de podado
no puede con la vida de siempre más gloriosa.

Resiste a la intemperie el frío y la inclemencia
en signo de un poder que en nada le arrebata
la ausencia de cuidado, de mimo y de paciencia.

No cambia de su esencia frutal a simple mata,
y al hombre que el trabajo dejó de la conciencia
lo fértil de la hacienda que olvida lo delata.

 
Llegó la primavera luciendo esplendorosa
a un campo que su dueño mantuvo abandonado,
el cardo no creció voraz y despiadado
y el árbol se hizo flor abierta y misteriosa.

La muerte en ese campo, de serlo, tan ruinosa
se advierte sin los surcos profundos del arado,
la falta de cultivo, de abono y de podado
no puede con la vida de siempre más gloriosa.

Resiste a la intemperie el frío y la inclemencia
en signo de un poder que en nada le arrebata
la ausencia de cuidado, de mimo y de paciencia.

No cambia de su esencia frutal a simple mata,
y al hombre que el trabajo dejó de la conciencia
lo fértil de la hacienda que olvida lo delata.

Excelente soneto alejandrino, estimado Lesmo, tiene mi Apto.
Un cordial saludo.
 
Muy hermoso y bueno tu soneto alejandrino sobre la primavera. Suerte en el concurso. Un fuerte abrazo amigo.
 
Pues sí, hay sitios donde la fertilidad hace crecer las plantas sin ayuda del hombre y otros en los que por más que te mates a trabajar la tierra se empeña en no darte ni una mala fruta.
Afortunado el poseedor de una buena tierra.
Un abrazo, Lesmo y felicitaciones por tan buen poema.
 
Llegó la primavera luciendo esplendorosa
a un campo que su dueño mantuvo abandonado,
el cardo no creció voraz y despiadado
y el árbol se hizo flor abierta y misteriosa.

La muerte en ese campo, de serlo, tan ruinosa
se advierte sin los surcos profundos del arado,
la falta de cultivo, de abono y de podado
no puede con la vida de siempre más gloriosa.

Resiste a la intemperie el frío y la inclemencia
en signo de un poder que en nada le arrebata
la ausencia de cuidado, de mimo y de paciencia.

No cambia de su esencia frutal a simple mata,
y al hombre que el trabajo dejó de la conciencia
lo fértil de la hacienda que olvida lo delata.


Excelente alejandrino. Te deseo mucha suerte.

Saludos.

Miguel Angel.
 
Llegó la primavera luciendo esplendorosa
a un campo que su dueño mantuvo abandonado,
el cardo no creció voraz y despiadado
y el árbol se hizo flor abierta y misteriosa.

La muerte en ese campo, de serlo, tan ruinosa
se advierte sin los surcos profundos del arado,
la falta de cultivo, de abono y de podado
no puede con la vida de siempre más gloriosa.

Resiste a la intemperie el frío y la inclemencia
en signo de un poder que en nada le arrebata
la ausencia de cuidado, de mimo y de paciencia.

No cambia de su esencia frutal a simple mata,
y al hombre que el trabajo dejó de la conciencia
lo fértil de la hacienda que olvida lo delata.



Preciosa composición poética, más a mi manera personal lo que más me llama es la profundidad del mensaje.
Es obvio, que cada cual según su sapiencia o ignorancia arrimará el ascua a su sardina.

Me quedo con estos versos, que para mí son determinantes:
la falta de cultivo, de abono y de podado
no puede con la vida de siempre más gloriosa.


Por millones de años la Tierra, como maravilloso y vivo planeta, a evolucionado, a pesar de sufrir los caprichos del "ser humano"
y aún hasta nuestros días, ayá donde se agriete el asfalto se manifiesta en su imponente libertad la PRIMAVERA.
La fuerza vital de este planeta es indescriptible, así pasando de manos a manos de imperios a imperios, la naturaleza se sigue mostrando generosa con nosotros. ¿Y nosotros con ella?

Ha sido grato acompañar tan buen trabajo, aunando arte y razonamiento.
Alegre paz dejo.
Vidal
 
Última edición:
Llegó la primavera luciendo esplendorosa
a un campo que su dueño mantuvo abandonado,
el cardo no creció voraz y despiadado
y el árbol se hizo flor abierta y misteriosa.

La muerte en ese campo, de serlo, tan ruinosa
se advierte sin los surcos profundos del arado,
la falta de cultivo, de abono y de podado
no puede con la vida de siempre más gloriosa.

Resiste a la intemperie el frío y la inclemencia
en signo de un poder que en nada le arrebata
la ausencia de cuidado, de mimo y de paciencia.

No cambia de su esencia frutal a simple mata,
y al hombre que el trabajo dejó de la conciencia
lo fértil de la hacienda que olvida lo delata.

Ayyy Salva qué profundos son tus bellísimos versos. Así es amigo, la conciencia es un campo que debemos labrar, cuidar y mimar hasta el final de nuestros días, pensando que si la muerte nos acecha en cualquier esquina habremos de rendirle cuentas sin tener tiempo de enmiendas... Me ha encantado leerte, mi querido amigo, siempre me encanta y te admiro en lo más hondo. Besazos con mucho cariño....muááááááácksss.....
 
Las personas, somos como lis campos si nos cuidan damos frutos y si no otros frutos.
Pensativa y acertadas palabras.
Salud
 
Pues sí, hay sitios donde la fertilidad hace crecer las plantas sin ayuda del hombre y otros en los que por más que te mates a trabajar la tierra se empeña en no darte ni una mala fruta.
Afortunado el poseedor de una buena tierra.
Un abrazo, Lesmo y felicitaciones por tan buen poema.
Muy agradecido, amiga Eratalia, por la lectura y este reflexivo comentario con que acompañas mis letras. Quise dar un aire esperanzado al florecer de la vida.
Recibe mi abrazo fuerte desde la amistad.
 
Preciosa composición poética, más a mi manera personal lo que más me llama es la profundidad del mensaje.
Es obvio, que cada cual según su sapiencia o ignorancia arrimará el ascua a su sardina.

Me quedo con estos versos, que para mí son determinantes:
la falta de cultivo, de abono y de podado
no puede con la vida de siempre más gloriosa.


Por millones de años la Tierra, como maravilloso y vivo planeta, a evolucionado, a pesar de sufrir los caprichos del "ser humano"
y aún hasta nuestros días, ayá donde se agriete el asfalto se manifiesta en su imponente libertad la PRIMAVERA.
La fuerza vital de este planeta es indescriptible, así pasando de manos a manos de imperios a imperios, la naturaleza se sigue mostrando generosa con nosotros. ¿Y nosotros con ella?

Ha sido grato acompañar tan buen trabajo, aunando arte y razonamiento.
Alegre paz dejo.
Vidal
Es exactamente como dices, querido compañero, en este sentido y elaborado comentario que dejas en mis letras las cuales se ven engalanadas y enriquecidas con la compañía de una persona de tu altura. Me congratulo de haber escrito estas estrofas solo por el hecho de este magnífico comentario que valoro enormemente y también agradezco en lo más profundo.
Con mi gratitud dejo mi saludo muy cordial y todos mis mejores deseos de paz.
 
Ayyy Salva qué profundos son tus bellísimos versos. Así es amigo, la conciencia es un campo que debemos labrar, cuidar y mimar hasta el final de nuestros días, pensando que si la muerte nos acecha en cualquier esquina habremos de rendirle cuentas sin tener tiempo de enmiendas... Me ha encantado leerte, mi querido amigo, siempre me encanta y te admiro en lo más hondo. Besazos con mucho cariño....muááááááácksss.....
Recibo tus comentarios, mi querida amiga, siempre con una mezcla de profundo agradecimiento y de satisfacción por tenerte como compañera en este mundo de letras y pensamientos en el cual tú siempre vas por delante con tu gran sensibilidad y sentido del compañerismo y la amistad.
Recibe mi abrazo muy fuerte, también desde la amistad y la admiración.
Salva.
 
Llegó la primavera luciendo esplendorosa
a un campo que su dueño mantuvo abandonado,
el cardo no creció voraz y despiadado
y el árbol se hizo flor abierta y misteriosa.

La muerte en ese campo, de serlo, tan ruinosa
se advierte sin los surcos profundos del arado,
la falta de cultivo, de abono y de podado
no puede con la vida de siempre más gloriosa.

Resiste a la intemperie el frío y la inclemencia
en signo de un poder que en nada le arrebata
la ausencia de cuidado, de mimo y de paciencia.

No cambia de su esencia frutal a simple mata,
y al hombre que el trabajo dejó de la conciencia
lo fértil de la hacienda que olvida lo delata.

Magistral poema nos vuelves a regalar. Certeros y agudos sentimientos que sabes trasmitirnos con acierto y gran belleza.
Te felicito.

Con cariño. Un fuerte abrazo

Alfonso
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba