NiñaSanctuary
Poeta adicto al portal
Yo nací un día de abril.
Es un mes bonito para nacer.
La primavera viene llegando,
el calorcito se va acomodando
y las flores comienzan a florecer.
Yo nací un día de abril,
bajo la constelación ariana,
bajo el signo de fuego,
con el don de la perseverancia,
y el aroma del jazmín.
Nací un miércoles de mañana,
en el mil novecientos ochenta y uno
para los chinos soy un gallo
y en la numerología, el día octavo,
me ha otorgado abundancia por virtud.
Abril. Soy digna de abril.
Pasión intensa con la que se fecunda el campo.
Abril. Delicado abril.
Ternura y bondad que desarma y enamora.
Abril. Transparente abril.
Sensibilidad y buen humor en el elixir del porvenir.
Abril. Toma en serio a abril.
Rareza que brilla como diamante y hiere como un proyectil.
Yo nací un día de abril
y abril ha llegado.
Como buena flor de su jardín
ya me estoy alistando
para recibir una vez más
el rocío fresco y la resolana
de otro año de vida
que me pone más bella,
un poquito más loca,
más fuerte, más noble,
más sensible, más fiera,
menos seca, más artista,
más niña y más mujer,
porque cuando uno crece
bajo el amparo de Dios,
todo lo malo se trasforma
en un infalible armazón
y entonces el corazón
también tiende a crecer
para guardar tanto amor,
para dar tanto amor
a los azares del camino
sin preguntar quién.
Abril, paciente abril.
Abril, tenaz abril.
Abril, cálido abril.
Abril, hermoso abril.
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