Gira el mundo, abuela.

Engel

SOÑADOR TOCANDO CON LOS PIES EN TIERRA


y ha girado la vida, tras un nuevo giro, todo sigue igual.

Mira que está redondo el día,

bosteza el gato tras la sombra.
Viene el aire dulce, trae flores limpias.
Sale el sol con claridad temprana
pintando la fachada.

Los insectos interrumpen con su vuelo

la quietud del verano sobre el pozo
y el eco de una voz sobre su agua
resuelve el enigma. La abuela,
entonces siempre estaba...

...la ropa secándose a la brisa,

sus manos en la masa,
el carbón en la cocina,
el humo por la estancia.

Como el rumor de aquellos pájaros,

así quiero contar todas tus cosas.
Que suene hoy tu olvidado nombre
tras el cristal de aquella estancia.

Con qué delicadeza

extraño tus costumbres.
Regalabas mano atenta,
energía discreta, sostenida,
dejando la tristeza perdida de ternura.

Desde el balcón, el mismo cuarto,

miras, sonríes más allá del cansancio,
no sabes cuánto tiempo ha girado.

De pronto...

una nube de plata me desnuda,
dispuesto como estaba
a otro día de sol infatigable,
tu llanto de alegría me sorprende,
cae menuda la llovizna
y prepara mi corazón para el invierno.

Gira y gira el mundo, abuela,

no ha perdido la costumbre.
 
Última edición:

y ha girado la vida, tras un nuevo giro, todo sigue igual.


Mira que está redondo el día,

bosteza el gato tras la sombra.
Viene el aire dulce, trae flores limpias.
Sale el sol con claridad temprana
pintando la fachada.

Los insectos interrumpen con su vuelo,

la quietud del verano sobre el pozo
y el eco de una voz sobre su agua
resuelve el enigma. La abuela,
entonces siempre estaba...

...la ropa secándose a la brisa,

sus manos en la masa,
el carbón en la cocina,
el humo por la estancia.

Como el rumor de aquellos pájaros,

así quiero contar todas tus cosas.
Que suene hoy tu olvidado nombre
tras el cristal de aquella estancia.

Con qué delicadeza

extraño tus costumbres.
Regalabas mano atenta,
energía discreta, sostenida,
dejando la tristeza perdida de ternura.

Desde el balcón, el mismo cuarto,

miras, sonríes más allá del cansancio,
no sabes cuánto tiempo ha girado.

De pronto...

una nube de plata me desnuda,
dispuesto como estaba
a otro día de sol infatigable,
tu llanto de alegría me sorprende,
cae menuda la llovizna
y prepara mi corazón para el invierno.

Gira y gira el mundo, abuela,

no ha perdido la costumbre.

Bello homenaje a la abuela. Hay sentimientos profundos depositados en esos versos. Grato leerle. Saludos.
 

y ha girado la vida, tras un nuevo giro, todo sigue igual.


Mira que está redondo el día,

bosteza el gato tras la sombra.
Viene el aire dulce, trae flores limpias.
Sale el sol con claridad temprana
pintando la fachada.

Los insectos interrumpen con su vuelo,

la quietud del verano sobre el pozo
y el eco de una voz sobre su agua
resuelve el enigma. La abuela,
entonces siempre estaba...

...la ropa secándose a la brisa,

sus manos en la masa,
el carbón en la cocina,
el humo por la estancia.

Como el rumor de aquellos pájaros,

así quiero contar todas tus cosas.
Que suene hoy tu olvidado nombre
tras el cristal de aquella estancia.

Con qué delicadeza

extraño tus costumbres.
Regalabas mano atenta,
energía discreta, sostenida,
dejando la tristeza perdida de ternura.

Desde el balcón, el mismo cuarto,

miras, sonríes más allá del cansancio,
no sabes cuánto tiempo ha girado.

De pronto...

una nube de plata me desnuda,
dispuesto como estaba
a otro día de sol infatigable,
tu llanto de alegría me sorprende,
cae menuda la llovizna
y prepara mi corazón para el invierno.

Gira y gira el mundo, abuela,

no ha perdido la costumbre.


Otro giro que ensancha mi sonrisa hasta el infinito… qué cálido recuerdo, qué hermoso mi querido amigo, qué hermoso...
 
Has atrapado la magia de esos instantes tatuados en la memoria, para traérnosla en tus versos.

Me ha encantado, Alfonso. Mi felicitación.
Un abrazo.
 


y ha girado la vida, tras un nuevo giro, todo sigue igual.

Mira que está redondo el día,

bosteza el gato tras la sombra.
Viene el aire dulce, trae flores limpias.
Sale el sol con claridad temprana
pintando la fachada.

Los insectos interrumpen con su vuelo

la quietud del verano sobre el pozo
y el eco de una voz sobre su agua
resuelve el enigma. La abuela,
entonces siempre estaba...

...la ropa secándose a la brisa,

sus manos en la masa,
el carbón en la cocina,
el humo por la estancia.

Como el rumor de aquellos pájaros,

así quiero contar todas tus cosas.
Que suene hoy tu olvidado nombre
tras el cristal de aquella estancia.

Con qué delicadeza

extraño tus costumbres.
Regalabas mano atenta,
energía discreta, sostenida,
dejando la tristeza perdida de ternura.

Desde el balcón, el mismo cuarto,

miras, sonríes más allá del cansancio,
no sabes cuánto tiempo ha girado.

De pronto...

una nube de plata me desnuda,
dispuesto como estaba
a otro día de sol infatigable,
tu llanto de alegría me sorprende,
cae menuda la llovizna
y prepara mi corazón para el invierno.

Gira y gira el mundo, abuela,

no ha perdido la costumbre.

Agradables letras Engel, los hábitos de las abuelas querendonas que algunos hemos tenido el tesoro de disfrutar.
Un placer girar en este mundo. Mis saludos.
 


y ha girado la vida, tras un nuevo giro, todo sigue igual.

Mira que está redondo el día,

bosteza el gato tras la sombra.
Viene el aire dulce, trae flores limpias.
Sale el sol con claridad temprana
pintando la fachada.

Los insectos interrumpen con su vuelo

la quietud del verano sobre el pozo
y el eco de una voz sobre su agua
resuelve el enigma. La abuela,
entonces siempre estaba...

...la ropa secándose a la brisa,

sus manos en la masa,
el carbón en la cocina,
el humo por la estancia.

Como el rumor de aquellos pájaros,

así quiero contar todas tus cosas.
Que suene hoy tu olvidado nombre
tras el cristal de aquella estancia.

Con qué delicadeza

extraño tus costumbres.
Regalabas mano atenta,
energía discreta, sostenida,
dejando la tristeza perdida de ternura.

Desde el balcón, el mismo cuarto,

miras, sonríes más allá del cansancio,
no sabes cuánto tiempo ha girado.

De pronto...

una nube de plata me desnuda,
dispuesto como estaba
a otro día de sol infatigable,
tu llanto de alegría me sorprende,
cae menuda la llovizna
y prepara mi corazón para el invierno.

Gira y gira el mundo, abuela,

no ha perdido la costumbre.
Hermoso poema, pintas ese mundo que parece otro... Me encantó.
Un abrazo.
 


y ha girado la vida, tras un nuevo giro, todo sigue igual.

Mira que está redondo el día,

bosteza el gato tras la sombra.
Viene el aire dulce, trae flores limpias.
Sale el sol con claridad temprana
pintando la fachada.

Los insectos interrumpen con su vuelo

la quietud del verano sobre el pozo
y el eco de una voz sobre su agua
resuelve el enigma. La abuela,
entonces siempre estaba...

...la ropa secándose a la brisa,

sus manos en la masa,
el carbón en la cocina,
el humo por la estancia.

Como el rumor de aquellos pájaros,

así quiero contar todas tus cosas.
Que suene hoy tu olvidado nombre
tras el cristal de aquella estancia.

Con qué delicadeza

extraño tus costumbres.
Regalabas mano atenta,
energía discreta, sostenida,
dejando la tristeza perdida de ternura.

Desde el balcón, el mismo cuarto,

miras, sonríes más allá del cansancio,
no sabes cuánto tiempo ha girado.

De pronto...

una nube de plata me desnuda,
dispuesto como estaba
a otro día de sol infatigable,
tu llanto de alegría me sorprende,
cae menuda la llovizna
y prepara mi corazón para el invierno.

Gira y gira el mundo, abuela,

no ha perdido la costumbre.

Precioso retrato lleno de colores y olores, todos cálidos. Un saludo. Mora
 
Todas las abuelas han sonreído al escucharte, porque tu abuela reúne a todas las abuelas y he conversado con la mía mientras leía este emotivo retrato que pintas con el encanto de tu mágico poder evocador.
Con afecto
 

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