José Galeote Matas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te miro relajada sobre el lecho
mientras duerme la noche entre algodones,
y “se alzan”* mis indómitos pendones
rugiendo en la vertiente de mi pecho.
Cual lobo, o como halcón, que está al acecho,
libero mis ubérrimas pasiones
y ataco con aviesas intenciones
rozando con mi ardor tu dulce trecho**.
Mas dices, despertando a mi rececho:
“¿Deseas, mi amorcito, una batalla?”
¡Por Cristo! al instante yo sospecho
que ofreces la limosna en la atalaya
del perdón e indulgencia a este canalla…,
“bajando”*** mi apetencia hasta el barbecho.
(JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA)
José Galeote Matas (España)
mientras duerme la noche entre algodones,
y “se alzan”* mis indómitos pendones
rugiendo en la vertiente de mi pecho.
Cual lobo, o como halcón, que está al acecho,
libero mis ubérrimas pasiones
y ataco con aviesas intenciones
rozando con mi ardor tu dulce trecho**.
Mas dices, despertando a mi rececho:
“¿Deseas, mi amorcito, una batalla?”
¡Por Cristo! al instante yo sospecho
que ofreces la limosna en la atalaya
del perdón e indulgencia a este canalla…,
“bajando”*** mi apetencia hasta el barbecho.
(JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA)
José Galeote Matas (España)
*, jajajajajajajajajaja
**, jajajajajajajajajaja
***, jajajajajajajajajaja