Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Un día la conocí,
ella se quedó con mis ojos
y me los devolvió distintos,
todo empezó y terminó
en sus labios,
sobre un adiós inesperado
recorrí las orillas de mis miedos
con los ojos cerrados
caminando desnudo por ellos,
todo era poco
para evadirme de mi verdad,
las noches fueron días enteros,
el alcohol, un amigo traidor
y mentiroso
que me regalaba espejismos
y amnesias recurrentes,
cada vez estaba más lejos
de mi yo inevitable
y el amor naufragaba
en mis manos
disfrazadas de caricias,
el olvido nunca fue posible.
ella se quedó con mis ojos
y me los devolvió distintos,
todo empezó y terminó
en sus labios,
sobre un adiós inesperado
recorrí las orillas de mis miedos
con los ojos cerrados
caminando desnudo por ellos,
todo era poco
para evadirme de mi verdad,
las noches fueron días enteros,
el alcohol, un amigo traidor
y mentiroso
que me regalaba espejismos
y amnesias recurrentes,
cada vez estaba más lejos
de mi yo inevitable
y el amor naufragaba
en mis manos
disfrazadas de caricias,
el olvido nunca fue posible.