En la hora oscura, veo
titilar las luces de la ciudad,
lejos, lejos... muy lejos
donde habita el olvido
y el silencio es tu amigo.
Lejos, donde no vive la ansiedad,
donde los versos hablan
con la melancolía,
(ya somos dos)
y las ramas se besan
bajo un blanco diamante.
Donde todo es todo y el todo es nada
lejos, lejos... lejos de la ciudad.
Luis
titilar las luces de la ciudad,
lejos, lejos... muy lejos
donde habita el olvido
y el silencio es tu amigo.
Lejos, donde no vive la ansiedad,
donde los versos hablan
con la melancolía,
(ya somos dos)
y las ramas se besan
bajo un blanco diamante.
Donde todo es todo y el todo es nada
lejos, lejos... lejos de la ciudad.
Luis