musador
esperando...
Cae la tarde: el oriente se ilumina
y un globo rojo apaga en el poniente
la sed del mar que muerde con un diente
al día cuya muerte se avecina.
El gran párpado alumbra una retina
con nube que simula un continente
en vanas ilusiones de un demente
que en ella sueña enorme esfera albina.
El espejo del día ya caído
de mis duendes refleja travesuras
que de a poco coagulan en tormento.
De la muerte me aquejan las premuras
mientras busco en el tiempo del olvido
esa luz que a mis trapos brinda aliento.
y un globo rojo apaga en el poniente
la sed del mar que muerde con un diente
al día cuya muerte se avecina.
El gran párpado alumbra una retina
con nube que simula un continente
en vanas ilusiones de un demente
que en ella sueña enorme esfera albina.
El espejo del día ya caído
de mis duendes refleja travesuras
que de a poco coagulan en tormento.
De la muerte me aquejan las premuras
mientras busco en el tiempo del olvido
esa luz que a mis trapos brinda aliento.
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