Soneto libre endecasílabo sin cesuras ni emistiquios.
Era medianoche cuando pudimos
bajar de nuestras motos y admirar
el bello valle de noche estelar
que en nuestros sueños y resacas vimos.
Y ahora solo una cosa pedimos,
poder dormir sin la guardia bajar;
que nadie las estrellas a robar
se acerque y que se entere que dormimos.
El valle estrellado nuestro es,
por eso hemos venido siendo noche
para permanecer aquí después.
Los hay quienes nos siguen con su coche
mirando el paisaje del revés
gritando y disfrutando desde anoche.
Era medianoche cuando pudimos
bajar de nuestras motos y admirar
el bello valle de noche estelar
que en nuestros sueños y resacas vimos.
Y ahora solo una cosa pedimos,
poder dormir sin la guardia bajar;
que nadie las estrellas a robar
se acerque y que se entere que dormimos.
El valle estrellado nuestro es,
por eso hemos venido siendo noche
para permanecer aquí después.
Los hay quienes nos siguen con su coche
mirando el paisaje del revés
gritando y disfrutando desde anoche.
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