minoviosellamajesus
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando el sol en el alba vespertino
avisa con su luz crepuscular
que son las "seis" hora peninsular
ya me levanto y voy hacia el camino
para temprano estar en mi destino
silbando que te silba sin parar
un verso de Machado de contino
ese que dice creo recordar:
no puedo cantar ni quiero
aquél Jesús del madero
sino al que anduvo en la mar.
Más siento que un cansancio repentino
se apodera de mí y quiero acampar
miro a ver si a la sombra de algún pino,
o de un olmo, un recóndito lugar
donde olvidar el verso tan cansino
y un buen rato tumbarme y descansar.
Ya me levanto a ver si al fin termino
mi viaje y lleno hasta rebosar
mi macuto color azúl marino
de hojas, por si acaso al regresar
mientras tejen su seda de hilo fino
mis gusanitos quieren merendar
en su cajón oscuro y clandestino
aunque en esta semana sin tardar
la Morera y el verde cristalino
de su vestido irán a contemplar.
avisa con su luz crepuscular
que son las "seis" hora peninsular
ya me levanto y voy hacia el camino
para temprano estar en mi destino
silbando que te silba sin parar
un verso de Machado de contino
ese que dice creo recordar:
no puedo cantar ni quiero
aquél Jesús del madero
sino al que anduvo en la mar.
Más siento que un cansancio repentino
se apodera de mí y quiero acampar
miro a ver si a la sombra de algún pino,
o de un olmo, un recóndito lugar
donde olvidar el verso tan cansino
y un buen rato tumbarme y descansar.
Ya me levanto a ver si al fin termino
mi viaje y lleno hasta rebosar
mi macuto color azúl marino
de hojas, por si acaso al regresar
mientras tejen su seda de hilo fino
mis gusanitos quieren merendar
en su cajón oscuro y clandestino
aunque en esta semana sin tardar
la Morera y el verde cristalino
de su vestido irán a contemplar.
Última edición: