La figurita es mona, la verdad. Hay que ver las cosas que se te ocurren al mezclar la ciencia cognitiva con los mitos. Lo de las zonas del cerebro y su relación con los constructos psicológicos humanos está relacionado con la metáfora del ordenador, que está en el principio del paradigma psicológico actual. Se han pasado años investigando dónde reside esto y dónde lo otro, como ya se había hecho en su momento con el alma. Es un reduccionismo interesante, pero eso, una simplificación de la realidad, aunque muy útil para los que necesitamos localizaciones, puntos y referencias. Hay personas que sufren un ictus en el hemisferio izquierdo y se quedan mudas por un tiempo. Luego recuperan el habla, cuando son capaces de poner en marcha la copia muda que tenemos en el otro hemisferio, porque por lo visto, esa cajita, al igual que nuestros genes, está llena de redundancias. Ya sé que no estás muy orgulloso de haber rimado enhebro con deshenebro, pero no tenías muchas opciones, una vez elegida esa rima y claro, meter el río Ebro de por medio, al enebro o hacer algún requiebro venía menos a cuento todavía, no sé como me las hubiera arreglado yo, la verdad. Lo de 'luz esplendorosa' está en tu linea de decir las cosas dos veces; en esta ocasión, alargas la imagen casi hasta el final del soneto: que si enhebro, que si urdo, que si vertebro o doy puntadas. Tiene su mérito. Le encuentro cierto encanto a lo de tener en guardia la zona prefontal (del cerebro) ante la eminencia de la llegada de la Moira, de la que por lo visto te mofas (vacilo). Espero que se quede en el umbral y que no pase hasta que no tenga tu permiso, porque el foro no sería lo mismo sin ti.
Un saludo.
Procuraré ir por partes, Luis, aunque me temo que me voy a extender más de lo que quisiera.
-Mis inspiraciones no me suelen venir por ciencia infusa, qué va; siempre hay una chispa, un motivo que da origen a la inspiración; cuando no es una música es una película y cuando no un libro o una noticia de prensa; pero bueno, creo que eso nos pasa a todos ; yo suelo aclararlo al pie del poema o lo digo después en algún comentario como tú sueles hacer también. Bueno pues eso haré en esta ocasión aunque me extienda.
Parte de esta mezcla de ciencia cognitiva y mitos que tan bien has sabido ver me ha llegado porque estoy leyendo ahora un libro que me está resultando interesantísimo del neurólogo Antonio Damasio que se titula "El error de Descartes"; el título ya de por sí tiene mucha miga. Este científico, más que mezclar ciencia y mitología como he hecho yo aquí, lo que hace es abrir debates filosófico-éticos por medio de sus investigaciones. Algunos de sus títulos son:
Podrás ver que en dos de los títulos hace referencia a filósofos y eso es para mí una golosina porque la filosofía y la ciencia fueron siempre una pasión para mí.
Pues te decía que en este libro cuenta al comienzo un muy famos caso en el mundo del la neurobiología que fue el del obrero de ferrocarriles Phineas Gage; a este hombre una explosión hizo que, mientras trabajaba, una barra de hierro le traspasase la cabeza desde debajo de la barbilla hasta atravesarle el craneo y siguió su recorrido hasta treinta metros más allá cubierta de sangre y sesos. No era una barra cualquiera, no; la podrás ver en la foto más abajo.
Este hombre que era un excelente trabajador, que tenía a su cargo a un equipo que le admiraba por su humanidad y buen hacer, era además un buen esposo y padre de familia. La barra afectó la parte frontal de su cerebro, pero no perdió ninguna de sus facultades: ni el habla, ni los movimientos, nada; aparentemente seguía siendo el mismo, pero...., Phineas Gage ya nunca más fue el mismo: esa maldita barra le cambió el caracter, le hizo mal hablado, mal trabajador, mal marido y mal padre, le hizo un hombre sin voluntad ni propósitos que fueran útiles para su vida, de hecho fue perdiendo trabajos y familia hasta terminar trabajando en un circo; Phineas Gage hablaba como Gage, pero no era ya el mismo Gage. Te dejo una foto de Phineas Gage con la barra que le atravesó la cabeza:
Para Damasio, el error de Descartes, que él intenta explicar en este libro por medio de este y otros casos , es que el hombre no es una dualidad cuerpo-alma como decía ese filósofo; el alma, esa que tiene las facultades de hacernos buenos o malos, de tener mucha voluntad o poca y otras tantas cosas que achacamos a ese "espíritu" , puede hallarse y seguramente se halla, en un conjunto de conexiones neuronales (sinapsis) que como se deterioren adios muy buenas; estas cosas cada vez se están demostrando con mayor nitidez en los estudios neurológicos a raiz de esa enfermedad terrible que se llama alzheimer; en fin, amigo, que el alma son neuronas, al menos eso cree la ciencia y yo con ella. De hecho la fase avanzada del alzheimer reduce el alma, ese "yo" nuestro que se sustenta tanto en la memoria, "a polvo, a sombra, a nada", que diría Góngora, estando el cuerpo vivo aún; ¡qué terrible y odioso mal!
-La elección de rimas en -ebro fue muy intencional; la verdad es que me estás acostumbrando a las rimas dífíciles aunque no suelo salir tan bien parado como tú. En cualquier caso, yo creo que hacer rimas con palabras compuestas no tiene porqué estar tan mal si no se abusa. En eso nunca estuve de acuerdo con Andrés Bello.
-Y en cuanto al asunto de mi insistencia en las redundancias poniendo como ejemplo "luz esplendorosa", ahí si es verdad que disiento de lo que me dices. Te diré que pensé en ti cuando puse ambas palabras juntas y tenía ya preparada la respuesta:
RAE:
esplendoroso, sa
De
esplendor y
-oso2.
1. adj. Muy brillante, resplandeciente.
Y digo yo : ¿Porqué "luz" y "esplendorosa" no pueden ir juntas?; ¿es que acaso todas las luces son muy "muy brillantes y resplandecientes"? no habrá acaso alguna normal, con menos vatios o voltios, e incluso algo apagada o tenue? Ni siquiera las luces que vemos en el cielo nocturno tienen todas la misma intensidad, así que yo creo que sí, que se pueden hacer diferencias entre tipos de luces y en este caso, la luz de mi voluntad yo quiero que sea esplendorosa, no cualquier luz, faltaba más.
Y para despedir, agradecerte mucho que me digas que el foro no sería lo mismo sin mí; todo un halago viniendo de ti, amigo. Espero que la Moira no sea impaciente y aguarde en ese umbral, aunque sea al acecho.
Un abrazo y perdona la extensión.