kalkbadan
Poeta que considera el portal su segunda casa
Quizá la inteligencia y el instinto
tejieron nuestra trágica ecuación.
ANIMAL
EL AMOR
Amor, el que se talla en la madera
húmeda de la madre cuando asoma
bajo el arco apuntado de su loma
la blanca aurora de una vida entera.
Hablo de aquel instante de sordera
en el que ya no sirve nuestro idioma,
hablo de cuando bate la paloma
sus alas frente a lo que fue su esfera.
Pero yo hablo también de cuando vibran
en los vientres calizos de los nidos
las plumas que en los vientos se equilibran.
...Yo hablo de la batalla de latidos
que entre los pechos de la loba libran
las bocas de la leche y sus aullidos.
LA MUERTE
En la anarquía lívida del muerto
retoñan los cipreses eclesiales
y tañen los metálicos timbales,
...y se pierden las cruces cielo abierto.
Rima el aliento con el desconcierto
y rezan las pupilas por señales
cuando ya solo quedan los cristales
en las olas errantes de lo incierto.
La muerte siempre llega y es pagana.
Recuerdo aquella golondrina inerte
y a otra trisando absorta entre la grana.
Giraba el cuello ante su mala suerte,
como una madre que te besa y sana,
como esperando a que por fin despierte.
EL ODIO
Qué frustrado sicópata es el odio,
cocinado en su hiel a fuego lento
con la sangre en los puños de su aliento.
...Yo mismo en mis pantanos lo custodio.
No se trata de un tímido episodio:
el odio existe en nuestro sedimento;
y es que en la prueba de lo truculento
el humano se lleva siempre el podio.
Y no me vale que la mamba negra
clave sus filos blancos en la iguana,
está en juego su vida, ...y no se alegra.
No me vale la fiera en la sabana,
yo sé que su semblante no se integra
en la arrogancia de la marca humana.
Kalkbadan
En Madrid a 16 de octubre de 2016
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