Hablando de ti
Sólo me escribo a mi mismo.
Es de noche, he salido a la terraza,
me he encendido un cigarro
y veo perderse el humo en el rocío
mientras me acuerdo de ti y de los años que nos dimos.
Todo se encuentra en el monótono silencio,
extraña armonía me brindan
las calles, los parques, los árboles...
con el umbroso misterio de la noche multiplicando sus ojos
que hacen que me sienta vivo.
...Y es aquí y ahora, donde me abstraigo en el verso,
escribiéndome a mi mismo
palabras de tristeza con olor a madrugada
llenando este vacío.
¿Adónde fue el amor que suplantaba las letras?
¿Por qué las letras son de sangre y pena?
Quisiera hablar del amor, de lo bello que es sentir...
pero sólo sé hablar de penas
por la daga de recuerdos que llevo en el corazón.
Hay en el ambiente, un perfume
de esas noches tristes que pasaron
pero que han vuelto llenando de pesares las horas.
La palabra que un día fue tuya y mia, que un día compartimos,
en su redor todo es verdad...
es calor, es lágrima y beso;
es alegría, es amargura y deseo...
Ella está aquí, amparada por la soledad y el mutismo del eterno
en medio del blancor húmedo
de la triste luna, de raudal bajo, besando mi pena.
Mientras tanto, yo aquí,
escribiéndome a mi mismo,
abstraido en el verso,
hablando de ti y de mis tristezas.
Luis