Évano
Libre, sin dioses.
Vuelvo a ser agujero de vertible
escarcha de la noche y de la vida.
Viene con ella la carcoma horrible
del hombre invierno y sábana tupida.
Desnudo silba el frío por mi boca
y no encuentro paredes ni pasado
que me detenga el hielo desdentado
que me mina el presente y me derroca.
Y mi rostro, un racimo de la tierra,
se hunde y nada, se ahoga y nada y nada
en la sábana gris que me desferra
cuerpo y ánima y ojos y mirada.
escarcha de la noche y de la vida.
Viene con ella la carcoma horrible
del hombre invierno y sábana tupida.
Desnudo silba el frío por mi boca
y no encuentro paredes ni pasado
que me detenga el hielo desdentado
que me mina el presente y me derroca.
Y mi rostro, un racimo de la tierra,
se hunde y nada, se ahoga y nada y nada
en la sábana gris que me desferra
cuerpo y ánima y ojos y mirada.
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