Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
No tengo a quien amar como a mí mismo quisiera,
con deseo de montañas, con pasión desbordada,
sin dejación de funciones, con las manos abiertas,
mis dedos encendidos, mis labios prisioneros,
la piel erizada, mis palabras entregadas,
mis sueños para ella, mis huellas sobre las suyas.
No, no tengo a quien amar de esa manera ahora
pero recuerdo como se hace porque amé otras veces,
cuando se ha amado de veras nunca se olvida.
con deseo de montañas, con pasión desbordada,
sin dejación de funciones, con las manos abiertas,
mis dedos encendidos, mis labios prisioneros,
la piel erizada, mis palabras entregadas,
mis sueños para ella, mis huellas sobre las suyas.
No, no tengo a quien amar de esa manera ahora
pero recuerdo como se hace porque amé otras veces,
cuando se ha amado de veras nunca se olvida.