Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Llueven horas en mi habitación,
rueda tu nombre por mi frente,
ladrillos ciegos,
ventanas sin sol,
bebo, escribo, bebo, escribo…
mis dedos lloran noches
mientras tu reloj por ti olvidado
se ríe en la mesilla dormida,
los perros del callejón
cantan tu canción
y la luna ya no me regala versos,
mi amor es efervescente,
mis poemas curiosos
te buscan en cada letra
que nace de mi copa de ginebra,
me emborracho de tu ausencia
escuchando a Bunbury,
“El Boxeador”,
un beso disecado me saluda
desde el espejo del armario.
rueda tu nombre por mi frente,
ladrillos ciegos,
ventanas sin sol,
bebo, escribo, bebo, escribo…
mis dedos lloran noches
mientras tu reloj por ti olvidado
se ríe en la mesilla dormida,
los perros del callejón
cantan tu canción
y la luna ya no me regala versos,
mi amor es efervescente,
mis poemas curiosos
te buscan en cada letra
que nace de mi copa de ginebra,
me emborracho de tu ausencia
escuchando a Bunbury,
“El Boxeador”,
un beso disecado me saluda
desde el espejo del armario.