I
Despierta Guadarrama
con aliento de sierra.
Bajo un manto de acero,
calientan chimeneas
con el humo de nacar
ciñéndose a la niebla.
II
El aire gris se ondula
por calles de la aldea,
hay veletas girando
sobre casas añejas...
en tanto el aire esparce
olor a fresca hierba.
III
Escucho hablar al viento,
los árboles se besan,
el río besa y canta
al sauce y a la hiedra...
y las aves en nidos,
ponen canciones tiernas.
¡Clamor de beso y canto,
qué balada tan bella!
IV
Los niños del colegio,
rientes cantan y juegan...
"El otoño ha llegado
con lluvia de hojas secas,
oreando un aroma
que no es de primavera;"
Y entre aromas y cantos,
la nostalgia me lleva
a recordar la infancia
donde en la vieja escuela,
yo solía cantar
canciones que hoy son viejas.
V
Casonas de granito,
calles de arena y piedra,
miradores que un día
ornaban primavera...
me llevan embriagado
entre suaves cadencias,
a contemplar los árboles
en su callada pena.
Les miro y me parece
saber lo que ellos piensan...
¡No estéis tristes -les digo-
habrá otra primavera!
VI
Y mientras yo camino
lleno de voces nuevas
y envuelto de miradas
en la plomiza sierra
con el otoño como
báculo...en mi cabeza
aún suenan las voces
de bendita inocencia...
" El otoño ha llegado
con lluvia de hojas secas,
oreando un aroma
que no es de primavera"
Luis