Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Se derriten las palabras en mis labios heridos de sombras,
a veces terremotos de silencios se clavan en mis oídos,
la ira de los días sin rumbo crece en mis manos cerradas,
todo sucede en un instante de un instante,
carcajadas de demonios se asoman a mis ojos,
la realidad se esconde en mis bolsillos,
yo grito montañas sin eco,
maldigo la vida que no me comprende,
siento un gran vacío en mi pecho repleto de nada,
contengo las lágrimas por puro orgullo sin sentido,
mi odio es inexplicable e infinito,
cuando estos episodios remiten poco a poco
todo vuelve a mi interior de donde vino
y yo me encuentro triste, cansado y muy confuso.
a veces terremotos de silencios se clavan en mis oídos,
la ira de los días sin rumbo crece en mis manos cerradas,
todo sucede en un instante de un instante,
carcajadas de demonios se asoman a mis ojos,
la realidad se esconde en mis bolsillos,
yo grito montañas sin eco,
maldigo la vida que no me comprende,
siento un gran vacío en mi pecho repleto de nada,
contengo las lágrimas por puro orgullo sin sentido,
mi odio es inexplicable e infinito,
cuando estos episodios remiten poco a poco
todo vuelve a mi interior de donde vino
y yo me encuentro triste, cansado y muy confuso.