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La ley de la conservación de la soledad

kalkbadan

Poeta que considera el portal su segunda casa

LA LEY DE LA CONSERVACIÓN DE LA SOLEDAD


La ley de la conservación de la soledad dice algo así:

Si solo recibes mundo terminarás por empacharte
y enfermarás de soledad, en cambio,
si das una fracción de lo que recibes
vivirás plenamente en tu soledad.


El ser humano está cubierto por un resistente celofán
con su corazón encallado en un mínimo claustro de huesos
y su cerebro
sometido a la presión de una escafandra de titanio.
Nos llenamos de mundo
al sentir la brisa con su corteza de lima
refrescando cada pliegue de nuestro celofán,
o al tensarse hasta el límite los finísimos alambres olfativos
al cruzarnos en la acera con el perfume
de aquella buhardilla de sábanas y cabellos de tragaluz
en la que nunca sobró el tiempo para dormir.
Nos llenamos de mundo, también,
cuando el desconcierto por las cicatrices que deja el tiempo
nos sorprende frente al espejo de un ascensor,
o al penetrar en los cráteres de la lengua
los rayos locos de ácido de una mora silvestre.
Nos llenamos de mundo hasta casi reventar
al recibir una llamada inesperada
y sentir al otro lado el silencio trágico de un sollozo.
Y así, poco a poco, nos vamos hartando de tanto mundo,
…demasiado para el minúsculo recipiente que somos.
¡Saquemos pues el puto mundo de nosotros!
Gritemos y proyectemos nuestros fragmentos al espacio exterior,
y cuando digo gritar,
digo gritar a la primavera desde el pequeño balcón
de nuestro piso compartido,
¿o es que solo resulta elegante
gritar al vacío desde el borde del Gran Capitán
o desde la cumbre de un fiordo noruego?
Está muy bien asomarse al vacío
y esperar al eco de nuestra vanidad,
pero yo no hablo de eso
sino más bien de lo contrario.
El ser humano nos merece,
hablemos en alto mientras paseamos solos
porque estamos —y siempre estaremos—
jodidamente solos,
por ello
hagamos algo por acercar nuestros pasos
saludando al humano que se nos cruce en el camino
siendo especialmente amables
con aquellos que se nos cambien de acera.
Dejemos el rastro de nuestra piel en otras pieles,
declamemos poemas y cantemos canciones,
y que en las calles triunfe una revolución de niños y ancianos,
¡ocupemos el espacio con el ejército de nuestro ser!
Dejemos de una puta vez la esclusa abierta
y devolvamos al mundo
—aunque solo sea por nosotros—
una pequeña parte de lo recibido,
y ya puestos
que sea algo bello
como un «te quiero» gritado a la primavera
desde el balconcillo de un primer piso compartido.


Kalkbadan
En Madrid, 9 de marzo de 2017


 
Última edición:
LA LEY DE LA CONSERVACIÓN DE LA SOLEDAD

La ley de la conservación de la soledad dice algo así:

Si solo recibes mundo terminarás por empacharte
y enfermarás de soledad, en cambio,
si das una fracción de lo que recibes
vivirás plenamente en tu soledad.


El ser humano está cubierto por un resistente celofán
con su corazón encallado en un mínimo claustro de huesos
y su cerebro a presión en una escafandra de titanio.
Nos llenamos de mundo
al sentir la brisa con su corteza de lima
refrescando cada pliegue de nuestro celofán,
o al tensarse hasta el límite los finísimos alambres olfativos
al cruzarnos en la acera con el perfume
de aquella buhardilla de sábanas y cabellos de tragaluz
en la que nunca sobró el tiempo para dormir.
Nos llenamos de mundo, también,
cuando el desconcierto por las cicatrices que deja el tiempo
nos sorprende frente al espejo de un ascensor,
o al penetrar en los cráteres de la lengua
los rayos locos de ácido de una mora silvestre.
Nos llenamos de mundo hasta casi reventar
al recibir una llamada inesperada
y sentir al otro lado el silencio atragantado de un sollozo.
Y así, poco a poco, nos vamos hartando de tanto mundo,
…demasiado para el minúsculo recipiente que somos.
¡Saquemos pues el puto mundo de nosotros!
Gritemos y proyectemos nuestros fragmentos al espacio exterior,
y cuando digo gritar,
digo gritar a la primavera desde el pequeño balcón
de nuestro piso compartido,
¿o es que solo resulta elegante
gritar al vacío desde el borde del Gran Capitán
o desde la cumbre de un fiordo noruego?
Está muy bien asomarse al vacío
y esperar al eco de nuestra vanidad,
pero yo no hablo de eso
sino de lo contrario.
El ser humano nos merece,
hablemos en alto mientras paseamos solos
porque estamos —y siempre estaremos—
jodidamente solos,
por ello
hagamos algo por acercar nuestros pasos
saludando al humano que se nos cruce en el camino
siendo especialmente cariñosos
con aquellos que se nos cambien de acera.
Dejemos el rastro de nuestra piel en otras pieles
declamemos poemas y cantemos canciones,
y que en las calles triunfe una revolución de niños y ancianos,
¡ocupemos el espacio con el ejército de nuestro ser!
Dejemos de una puta vez la esclusa abierta
y devolvamos al mundo
—aunque solo sea por nosotros—
una pequeña parte de lo recibido,
y ya puestos
que sea algo bello
como un «te quiero» gritado a la primavera
desde el balconcillo de un primer piso compartido.


Kalkbadan
En Madrid, 9 de marzo de 2017



Creo que es algo imposible, por lo menos hasta que los humanos no tengamos clarísimo eso de Amarás al próximo como a ti mismo, incluyendo también, y por supuesto, a las demás especies de este planeta. Y cuando amas a las otras especies no te las comes, no las masticas y te las tragas. Cuando eso ocurra, ocurrirá tu poema.

Saludos Andreas. Buen poema.
 
Creo que es algo imposible, por lo menos hasta que los humanos no tengamos clarísimo eso de Amarás al próximo como a ti mismo, incluyendo también, y por supuesto, a las demás especies de este planeta. Y cuando amas a las otras especies no te las comes, no las masticas y te las tragas. Cuando eso ocurra, ocurrirá tu poema.

Saludos Andreas. Buen poema.

¡Hola, Vicente! Somos pura soledad. Una puta naranja con corteza, pulpa y todo, ahí, colgando del tallo... absurda nuestra arrogancia y egoísmo. Hay que existir y devolver algo de mundo al mundo; todo empieza, efectivamente, por ponerte las alpargatas de tu vecino. Pero aunque solo sea por nosotros, vale la pena. Un saludo, y gracias por la visita.
 
Es ciertamente difícil crearnos una filosofía de vida que nos permita ser felices, no sé si es cosa de nuestra dependencia y/o alienación con la sociedad actual, con la forma de vida (a menudo tan competitiva y superficial) que llevamos, tanta información que tenemos que procesar, tanto hijo de puta y cazurro suelto, etc. pero es fácil que entre todo eso y la dificultad que tiene ya de por sí vivir, nos atragantemos y se nos quede demasiado grande el mundo y la existencia.
"Vaciarnos de mundo" no es fácil, y aunque muchos lo piensen, con una o dos vacaciones al año no se consigue, jeje.
Supongo que sí, que devolver algo bueno de nosotros al mundo es la mejor forma de mejorarlo en la medida de lo posible y al mismo tiempo sentirnos más a gusto con nosotros mismos, pero hay que ser fuerte y templado para no mandar a veces a este mundo a la mierda y encerrarse en una burbuja personal y mental, aunque sigamos interactuando con el "exterior".
El grado de soledad pienso que es más una percepción que una realidad, la arrogancia y el egoísmo sí que son una realidad..

En fin, sigamos riendo, amando y compartiendo, es lo único que verdaderamente merece la pena y saca el lado bueno de la humanidad, aunque a veces no nos sea fácil..

Precioso y excelente poema, Andreas. Un verdadero placer de lectura, amigo. Un abrazo!
 
Es ciertamente difícil crearnos una filosofía de vida que nos permita ser felices, no sé si es cosa de nuestra dependencia y/o alienación con la sociedad actual, con la forma de vida (a menudo tan competitiva y superficial) que llevamos, tanta información que tenemos que procesar, tanto hijo de puta y cazurro suelto, etc. pero es fácil que entre todo eso y la dificultad que tiene ya de por sí vivir, nos atragantemos y se nos quede demasiado grande el mundo y la existencia.
"Vaciarnos de mundo" no es fácil, y aunque muchos lo piensen, con una o dos vacaciones al año no se consigue, jeje.
Supongo que sí, que devolver algo bueno de nosotros al mundo es la mejor forma de mejorarlo en la medida de lo posible y al mismo tiempo sentirnos más a gusto con nosotros mismos, pero hay que ser fuerte y templado para no mandar a veces a este mundo a la mierda y encerrarse en una burbuja personal y mental, aunque sigamos interactuando con el "exterior".
El grado de soledad pienso que es más una percepción que una realidad, la arrogancia y el egoísmo sí que son una realidad..

En fin, sigamos riendo, amando y compartiendo, es lo único que verdaderamente merece la pena y saca el lado bueno de la humanidad, aunque a veces no nos sea fácil..

Precioso y excelente poema, Andreas. Un verdadero placer de lectura, amigo. Un abrazo!

Ojo que lo del Gran Capitán lo digo por puta envidia, ¿eh?, jaja
Qué gusto tus comentarios, amigo...
No es fácil vaciarnos de mundo, no, no lo es, pero si no ponemos empeño en ello, sí que nos empachamos y las consecuencias se acercan a una soledad enferma y un aburrimiento trágico que nos consume la vida.
Yo creo, compañero, que la vanidad y el egoísmo son más reales que la soledad porque siempre resulta más fácil juzgar al vecino que a uno mismo, y la soledad es una realidad inmanente a cada ser humano, y duele reconocerse en ella. Quien realmente nos conoce (aunque nos pongamos de perfil, y nos tapemos los ojos y la nariz) somo nosotros mismos. El resto de los humanos nos imaginan, y construyen nuestro ser social, pero creo que nos sorprenderíamos si pudiéramos ver por los ojos de quienes nos aprecian, y darnos cuenta de cómo somos realmente para ellos.
Y ya puestos a estar solos, pues abracemos al prójimo e interactuemos con el exterior ofreciendo algo de nuestro mundo, algo bonito, la simpatía, por ejemplo, compartir... que como bien dices, querido Luis, es de lo poco que vale verdaderamente la pena.
Un abrazo, y disfruta del pedazo de primavera que amaneció hoy en Madrid.

Pd. Por cierto, Luis, no dudes en moverme el poema al foro que estimes conveniente. Por momentos me deja un regusto alejado de una obra realista.
 
Última edición:
Prueben con la concentración de la belleza.
Una flor. Un solo pétalo perfecto,
da resultado para el embeleso.
Mirar lo alegre, lo bello, lo manso, nos dará alegría,
buscar lo justo la justicia
No lo esperemos de nadie
encontremosló en la vida misma,
aquí y ahora que es el regalo de cada respiro
y agradezcamos, aun todo aquel mundo
que inoportuno viene a tratar de distraernos
porque en su desafío nos trae
la conciencia del todo
Me fascinó este poema pleno de razones para sentir.
Gracias por escribir Andreas.
Abrabesos POETA.
 
Ojo que lo del Gran Capitán lo digo por puta envidia, ¿eh?, jaja
Qué gusto tus comentarios, amigo...
No es fácil vaciarnos de mundo, no, no lo es, pero si no ponemos empeño en ello, sí que nos empachamos y las consecuencias se acercan a una soledad enferma y un aburrimiento trágico que nos consume la vida.
Yo creo, compañero, que la vanidad y el egoísmo son más reales que la soledad porque siempre resulta más fácil juzgar al vecino que a uno mismo, y la soledad es una realidad inmanente a cada ser humano, y duele reconocerse en ella. Quien realmente nos conoce (aunque nos pongamos de perfil, y nos tapemos los ojos y la nariz) somo nosotros mismos. El resto de los humanos nos imaginan, y construyen nuestro ser social, pero creo que nos sorprenderíamos si pudiéramos ver por los ojos de quienes nos aprecian, y darnos cuenta de cómo somos realmente para ellos.
Y ya puestos a estar solos, pues abracemos al prójimo e interactuemos con el exterior ofreciendo algo de nuestro mundo, algo bonito, la simpatía, por ejemplo, compartir... que como bien dices, querido Luis, es de lo poco que vale verdaderamente la pena.
Un abrazo, y disfruta del pedazo de primavera que amaneció hoy en Madrid.

Pd. Por cierto, Luis, no dudes en moverme el poema al foro que estimes conveniente. Por momentos me deja un regusto alejado de una obra realista.


Es muy interesante lo que expones en tu comentario, Andreas, pero tú realmente crees que las personas nos conocemos verdaderamente a nosotros mismos?, yo tengo mis dudas.. Personalmente pienso que para conocerse a sí mismo en primer lugar hay que ser objetivo (es muy difícil ser objetivo con nosotros mismos) y en segundo lugar conocerse a sí mismo exige conocerse en situaciones que se nos "escapen de las manos", en situaciones al límite, y por regla general esas son precisamente las situaciones que más evitamos. Los miedos, la educación, la costumbre, las influencias exteriores, el organigrama mental que con el tiempo nos vamos creando sobre nosotros... todo ello nos "convierte" en un "mejunje" entre lo que realmente somos y en lo que en realidad nos hemos convertido..
Yo he conocido personas que se han sentido menos solas en "compañía" de sus estudios y/o de un montón de libros, que personas con una vida social enorme.
Y estoy totalmente de acuerdo en que nos sorprenderíamos mucho si nos viéramos en los ojos de otras personas, de hecho creo que es muy necesario hacer ese "ejercicio", aunque no sea tan fácil para todos contar con personas dispuestas ha decírnoslo con sinceridad.

Y sí, da gusto este tiempo primaveral, ¡ya se necesitaba!, jeje. Un abrazo amigo!
 
Es muy interesante lo que expones en tu comentario, Andreas, pero tú realmente crees que las personas nos conocemos verdaderamente a nosotros mismos?, yo tengo mis dudas.. Personalmente pienso que para conocerse a sí mismo en primer lugar hay que ser objetivo (es muy difícil ser objetivo con nosotros mismos) y en segundo lugar conocerse a sí mismo exige conocerse en situaciones que se nos "escapen de las manos", en situaciones al límite, y por regla general esas son precisamente las situaciones que más evitamos. Los miedos, la educación, la costumbre, las influencias exteriores, el organigrama mental que con el tiempo nos vamos creando sobre nosotros... todo ello nos "convierte" en un "mejunje" entre lo que realmente somos y en lo que en realidad nos hemos convertido..
Yo he conocido personas que se han sentido menos solas en "compañía" de sus estudios y/o de un montón de libros, que personas con una vida social enorme.
Y estoy totalmente de acuerdo en que nos sorprenderíamos mucho si nos viéramos en los ojos de otras personas, de hecho creo que es muy necesario hacer ese "ejercicio", aunque no sea tan fácil para todos contar con personas dispuestas ha decírnoslo con sinceridad.

Y sí, da gusto este tiempo primaveral, ¡ya se necesitaba!, jeje. Un abrazo amigo!

yo me acerco mucho a esta percepción. lo que pensamos de nosotros mismos, la mayor parte del tiempo, suele estar equivocado. simplemente porque lo que pensamos de nosotros mismos responde no a una serie de hechos comprobables - tal como señalás, luis-, sino simplemente, al deseo. al deseo de lo que queremos y necesitamos reflejar. al deseo de a lo que nos forzamos transmitir. al deseo de nuestra carne hacia lo que se quiere parecer.

partiendo de este ejercicio, los intercambios de experiencias entre seres humanos usualmente van a estar basados en construcciones mentales extremadamente delicadas, susceptibles a una constante impermanencia, dada su naturaleza.

al final del día, lo que brindamos a los demás responde mucho a esas fuerzas que nos van formando y erosionando. no necesariamente la experiencia que brindaremos será placentera.

lo que me recuerda unas líneas de una de mis canciones fetiches:

pleasures remain
so does the pain
words are meaningless
and forgettable.


en cuanto a cómo nos ven los demás, preguntarle a los que te rodean acerca de la manera en que te ven se aproximará mucho a reunir a todos los astrónomos de los últimos dos mil años y sonsacarles la manera en qué cada uno de ellos han visto las estrellas.

un abrazo luis y andreas.
 
en cuanto a cómo nos ven los demás, preguntarle a los que te rodean acerca de la manera en que te ven se aproximará mucho a reunir a todos los astrónomos de los últimos dos mil años y sonsacarles la manera en qué cada uno de ellos han visto las estrellas.

un abrazo luis y andreas.


Bueno, hasta en esto hay que ser un poco selectivo, jeje, para preguntar a algunos es mejor no preguntar.. En cualquier caso el que sabe que necesita preguntar, ya demuestra inteligencia, y si es medianamente listo o intuitivo suele saber a quien hacerlo... no siempre encontrará la respuesta "mágica", pero muy posiblemente se le abrirán nuevas puertas que ignoraba que existían... (no hay nada peor en esta vida que no contar con "salidas de emergencia"..)

Abrazos!
 
Prueben con la concentración de la belleza.
Una flor. Un solo pétalo perfecto,
da resultado para el embeleso.
Mirar lo alegre, lo bello, lo manso, nos dará alegría,
buscar lo justo la justicia
No lo esperemos de nadie
encontremosló en la vida misma,
aquí y ahora que es el regalo de cada respiro
y agradezcamos, aun todo aquel mundo
que inoportuno viene a tratar de distraernos
porque en su desafío nos trae
la conciencia del todo
Me fascinó este poema pleno de razones para sentir.
Gracias por escribir Andreas.
Abrabesos POETA.

Ohhh! Qué hermoso tu comentario Roppitella! Efectivamente, que se nos note que tenemos mundo dentro, proyectemos fragmentos de esa esencia en forma de sonrisa, en forma de LUZ.
¡Un abrazo, compañera!
 
Es muy interesante lo que expones en tu comentario, Andreas, pero tú realmente crees que las personas nos conocemos verdaderamente a nosotros mismos?, yo tengo mis dudas.. Personalmente pienso que para conocerse a sí mismo en primer lugar hay que ser objetivo (es muy difícil ser objetivo con nosotros mismos) y en segundo lugar conocerse a sí mismo exige conocerse en situaciones que se nos "escapen de las manos", en situaciones al límite, y por regla general esas son precisamente las situaciones que más evitamos. Los miedos, la educación, la costumbre, las influencias exteriores, el organigrama mental que con el tiempo nos vamos creando sobre nosotros... todo ello nos "convierte" en un "mejunje" entre lo que realmente somos y en lo que en realidad nos hemos convertido..
Yo he conocido personas que se han sentido menos solas en "compañía" de sus estudios y/o de un montón de libros, que personas con una vida social enorme.
Y estoy totalmente de acuerdo en que nos sorprenderíamos mucho si nos viéramos en los ojos de otras personas, de hecho creo que es muy necesario hacer ese "ejercicio", aunque no sea tan fácil para todos contar con personas dispuestas ha decírnoslo con sinceridad.

Y sí, da gusto este tiempo primaveral, ¡ya se necesitaba!, jeje. Un abrazo amigo!

¡Luis! Mira que he querido responderte antes, pero imposible amigo...
En el comentario ya decía que nos ponemos de perfil, nos tapamos los ojos, viviendo en un carnaval perpetuo, con una colección de máscaras fantástica, sumando a ese esquema mental al que hacías referencia sobre nosotros mismos que tiene que ver más con lo que quisiéramos ser que con lo que somos. Es decir, estoy contigo en que no nos lo ponemos fácil para conocernos, pero sí, yo creo que sí, que en el fondo nos sabemos "farsantes", y con los años vamos poco poco —en el mejor de los casos— aceptando nuestra identidad...
Y en cuanto a cómo nos ven desde el "exterior", la personalidad social, lo que la gente piense de nosotros, es una creación de los demás, y entre que no les damos pistas con tanta máscara, y que cada uno ve por sus propios ojos, estoy convencido de que muchas veces esa opinión ni se acerca a la esencia de nuestro ser.

La gente que nos rodea no está en nuestra cabeza, en nuestra mente estamos nosotros y solo nosotros en una "guerra civil" que nos dura toda la vida. Y la mayor parte del tiempo ni siquiera nos comunicamos, y cuando nos comunicamos con la gente que nos rodea, nos enfrentamos a las complejidades del lenguaje, que tan corto se nos queda para explicar lo que sentimos.

Cuando hablaba sobre proyectar nuestros fragmentos de mundo me refería a interactuar, bien con una sonrisa, o con un qué tal, con un abrazo, con un grito al aire que escuchen nuestros semejantes. Sacar mundo. Nada de cenas y peroratas, sino la sonrisa amable y sincera de una cajera de supermercado a un hombre que se cree enterrado en sus problemas, en su mundo, y que este pequeño detalle le hace cuestionarse más la vida que leyendo toneladas de filosofía.

Vaya chapa te he soltado, jaja. ¡¡Un abrazo, compañero!!
 
yo me acerco mucho a esta percepción. lo que pensamos de nosotros mismos, la mayor parte del tiempo, suele estar equivocado. simplemente porque lo que pensamos de nosotros mismos responde no a una serie de hechos comprobables - tal como señalás, luis-, sino simplemente, al deseo. al deseo de lo que queremos y necesitamos reflejar. al deseo de a lo que nos forzamos transmitir. al deseo de nuestra carne hacia lo que se quiere parecer.

partiendo de este ejercicio, los intercambios de experiencias entre seres humanos usualmente van a estar basados en construcciones mentales extremadamente delicadas, susceptibles a una constante impermanencia, dada su naturaleza.

al final del día, lo que brindamos a los demás responde mucho a esas fuerzas que nos van formando y erosionando. no necesariamente la experiencia que brindaremos será placentera.

lo que me recuerda unas líneas de una de mis canciones fetiches:

pleasures remain
so does the pain
words are meaningless
and forgettable.


en cuanto a cómo nos ven los demás, preguntarle a los que te rodean acerca de la manera en que te ven se aproximará mucho a reunir a todos los astrónomos de los últimos dos mil años y sonsacarles la manera en qué cada uno de ellos han visto las estrellas.

un abrazo luis y andreas.

¡Hermoso comentario, charlie!
Efectivamente construimos castillos en el aire, en ese deseo, en esa impermanencia (bello término) que tanto nos define como seres humanos. Pero existen aspectos complejos y profundos del carácter con los que nacimos, y que son, por mucho que nos empeñemos, la raíz de nuestro ser junto con las muescas que nos va dejando la vida, y especialmente me refiero al dolor de los traumas.
A esa identidad es a la que aludo cuando digo que nos conocemos. Todo lo demás efectivamente es un baile de máscaras, en las que el orgullo y la vanidad hacen de las suyas.

Proyectar mundo también es soltar lastre a modo de soliloquio al final de ese día en la que yo creo que todos nos sentimos identificados. Pero igualmente sabemos que no es una terapia eficaz frente a compartir y proyectar ese exceso de mundo por los canales de la belleza, la importancia de la sonrisa, de la utilidad, en definitiva, de proyectar luz aunque sea nacida de nuestras sombras.

¡Un abrazo!


partiendo de este ejercicio, los intercambios de experiencias entre seres humanos usualmente van a estar basados en construcciones mentales extremadamente delicadas, susceptibles a una constante impermanencia, dada su naturaleza.

en cuanto a cómo nos ven los demás, preguntarle a los que te rodean acerca de la manera en que te ven se aproximará mucho a reunir a todos los astrónomos de los últimos dos mil años y sonsacarles la manera en qué cada uno de ellos han visto las estrellas.
 
Última edición:
LA LEY DE LA CONSERVACIÓN DE LA SOLEDAD

La ley de la conservación de la soledad dice algo así:

Si solo recibes mundo terminarás por empacharte
y enfermarás de soledad, en cambio,
si das una fracción de lo que recibes
vivirás plenamente en tu soledad.


El ser humano está cubierto por un resistente celofán
con su corazón encallado en un mínimo claustro de huesos
y su cerebro a presión en una escafandra de titanio.
Nos llenamos de mundo
al sentir la brisa con su corteza de lima
refrescando cada pliegue de nuestro celofán,
o al tensarse hasta el límite los finísimos alambres olfativos
al cruzarnos en la acera con el perfume
de aquella buhardilla de sábanas y cabellos de tragaluz
en la que nunca sobró el tiempo para dormir.
Nos llenamos de mundo, también,
cuando el desconcierto por las cicatrices que deja el tiempo
nos sorprende frente al espejo de un ascensor,
o al penetrar en los cráteres de la lengua
los rayos locos de ácido de una mora silvestre.
Nos llenamos de mundo hasta casi reventar
al recibir una llamada inesperada
y sentir al otro lado el silencio atragantado de un sollozo.
Y así, poco a poco, nos vamos hartando de tanto mundo,
…demasiado para el minúsculo recipiente que somos.
¡Saquemos pues el puto mundo de nosotros!
Gritemos y proyectemos nuestros fragmentos al espacio exterior,
y cuando digo gritar,
digo gritar a la primavera desde el pequeño balcón
de nuestro piso compartido,
¿o es que solo resulta elegante
gritar al vacío desde el borde del Gran Capitán
o desde la cumbre de un fiordo noruego?
Está muy bien asomarse al vacío
y esperar al eco de nuestra vanidad,
pero yo no hablo de eso
sino de lo contrario.
El ser humano nos merece,
hablemos en alto mientras paseamos solos
porque estamos —y siempre estaremos—
jodidamente solos,
por ello
hagamos algo por acercar nuestros pasos
saludando al humano que se nos cruce en el camino
siendo especialmente amables
con aquellos que se nos cambien de acera.
Dejemos el rastro de nuestra piel en otras pieles
declamemos poemas y cantemos canciones,
y que en las calles triunfe una revolución de niños y ancianos,
¡ocupemos el espacio con el ejército de nuestro ser!
Dejemos de una puta vez la esclusa abierta
y devolvamos al mundo
—aunque solo sea por nosotros—
una pequeña parte de lo recibido,
y ya puestos
que sea algo bello
como un «te quiero» gritado a la primavera
desde el balconcillo de un primer piso compartido.


Kalkbadan
En Madrid, 9 de marzo de 2017

"Dejemos de una puta vez la esclusa abierta
y devolvamos al mundo
—aunque solo sea por nosotros—
una pequeña parte de lo recibido,
y ya puestos
que sea algo bello
como un «te quiero» gritado a la primavera
desde el balconcillo de un primer piso compartido."
Yo creo que nos sobran canciones, películas
o poemas de amor y andamos muy necesitados
de demostrar el más auténtico de los afecto"el de andar por casa"
sin temor a perder no sé qué cosa...
Nada como un te quiero, aunque sea sin palabras,
para llenarse de vida...
Buen poema, Andreas,ya pasaré en otro momento...
Un abrazo, amigo,feliz primavera
 
Última edición:
"Dejemos de una puta vez la esclusa abierta
y devolvamos al mundo
—aunque solo sea por nosotros—
una pequeña parte de lo recibido,
y ya puestos
que sea algo bello
como un «te quiero» gritado a la primavera
desde el balconcillo de un primer piso compartido."
Yo creo que nos sobran canciones, películas
o poemas de amor y andamos muy necesitados
de demostrar el más auténtico de los afecto"el de andar por casa"
sin temor a perder no sé qué cosa...
Nada como un te quiero, aunque sea sin palabras,
para llenarse de vida...
Buen poema, Andreas,ya pasaré en otro momento...
Un abrazo, amigo,feliz primavera

¡Querida, Rosario! Totalmente de acuerdo, compi... saquemos esa sonrisa de paseo, que estoy seguro que tiene una influencia poderosa en el entorno con el que interactuamos. Esos afectos "el de andar por casa", qué importantes...
Igualmente, ¡feliz primavera!
Un abrazo.
 
¡Querida, Rosario! Totalmente de acuerdo, compi... saquemos esa sonrisa de paseo, que estoy seguro que tiene una influencia poderosa en el entorno con el que interactuamos. Esos afectos "el de andar por casa", qué importantes...
Igualmente, ¡feliz primavera!
Un abrazo.
En realistas los malos tragos se cuentan tal cual,
con sus versos alfileres y verdades sin azúcar...
Aquí se desnuda la poesía y se libera
porque nada hay más cierto, aunque nos joda,
que el sentimiento de andar por casa.
Tal vez por eso cualquier expresión de afecto
nos resulta más cercano,más sincero...
Conservemos la primavera, compañero,a ser posible
sin colorantes ni conservantes...
Un beso
 

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