lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Y este cauce turbio
que envenena mis venas,
y este río sin agua
que mi sangre seca...
Y no vuela el viento
sin que las horas lo sepan.
Y vienes a mi ventana
y te asomas a mi pena,
dejando a tus ojos
llorando con ella.
Y sonríen las olas
cuando el mar en su seno las lleva,
siendo espuma en las aguas
y suspiro en las arenas.
Y con sed en los labios,
y lágrimas en el aliento,
soy río sin cauce,
tierra de olivares viejos.
Y suelto mi débil cintura
perdiéndome en los montes lejanos
en la búsqueda de un sueño húmedo
que moje mi tierra y... mi corazón sembrado.