Muerte y Vida

Arkeidos

Poeta que considera el portal su segunda casa
Parlotean los demonios de mi cabeza, dicen solo mentiras,
como yo, cuando escribo poemas extraños.
Un vino al atardecer, un trozo de pescado y aceitunas, es mi alimento,
mientras contemplo la inquebrantable quietud.
Es inevitable que mi mente viajé y abra un portal de pensamientos y fantasías,
entonces mi alma emprende el vuelo a Saturno y mas allá.
Converso con las estrellas, con los cometas,
con las luciérnagas cósmicas, y los ángeles de piel diamantina con ojos de ámbar luminoso,
cuyas alas de luz llameante rayan la inmensidad con destellos,
cual lluvia de brillantes intensos.

El sol me dijo que en su interior
luchan millones de ángeles y demonios,
desatando las más violentas detonaciones,
he ahí el fulgor de su tremendo espíritu.
Me sentí muy pequeño,
insignificante en la vastedad del todo inmenso infinito.
Clame a una legión de ojos tristes,
para que me rocíen con su lluvia de melancolía,
y así me libren de la pesadumbre que cargo.
Increíblemente múltiples sombras de muerte se alejan de mí,
aquellas siniestras nubes etéreas que se adherían a mi piel lánguida y tristísima.
Centellas vinieron a mí, y me desintegraron con su denso poderío cósmico,
dejaron mi alma pendiendo de un hilo invisible,
soy tan liviano, no siento penas, no siento prisas,
ni el agobio continuo y perturbador que es habitual en mi mente atormentada,
necesitada de un sorbo de paz.
Mi alma es mi conciencia,
Mi espíritu es mi fuerza,
y esta vino a mi, transfigurándose en un torbellino de cometas,
vi que el universo se quebraba como si fueran espejos tan frágiles de negra espesura.
Me caí en un vacío sin fin,
que era sendero de todo pasado, presente y futuro.
Fije mis retinas de flama platinada,
en un sólido resplandor que emergía del todo,
y con el venia un umbral blanquísimo,
detrás de él venían millones de alas,
y en la eterna caída y la implacable destrucción,
vi como la esperanza huía aterrada, me abandonaba a mí, al mundo, al universo.
Todo terminaba de una manera caótica,
como si nunca hubiera existido un principio y un final.
Todo acababa amargamente,
y fue en ese momento cuando el ser que era todo,
el ser que siempre fue y siempre será, abrió los ojos,
y contemple la omnipotencia elevada de dos ojos de sol,
y vi a través de ellos,
nueva vida, nuevos reinos, nuevos mundos habitados por santos y ángeles,
vi una multitud de espíritus humanos siendo revestidos de cuerpos celestes.
Yo por primera vez estaba muy feliz, sentía una alegría inusitada
Y dije: gracias…entonces desperté.



 
Última edición:
Tremendo y efectista poema que nos lanza a volar con tanta imaginación que no se supone siquiera que podía ser un sueño sideral.

u_3ba61aae.gif
 
Parlotean los demonios de mi cabeza, dicen solo mentiras,
como yo, cuando escribo poemas extraños.
Un vino al atardecer, un trozo de pescado y aceitunas, es mi alimento,
mientras contemplo la inquebrantable quietud.
Es inevitable que mi mente viajé y abra un portal de pensamientos y fantasías,
entonces mi alma emprende el vuelo a Saturno y mas allá.
Converso con las estrellas, con los cometas,
con las luciérnagas cósmicas, y los ángeles de piel diamantina con ojos de ámbar luminoso,
cuyas alas de luz llameante rayan la inmensidad con destellos,
cual lluvia de brillantes intensos.

El sol me dijo que en su interior
luchan millones de ángeles y demonios,
desatando las más violentas detonaciones,
he ahí el fulgor de su tremendo espíritu.
Me sentí muy pequeño,
insignificante en la vastedad del todo inmenso infinito.
Clame a una legión de ojos tristes,
para que me rocíen con su lluvia de melancolía,
y así me libren de la pesadumbre que cargo.
Increíblemente múltiples sombras de muerte se alejan de mí,
aquellas siniestras nubes etéreas que se adherían a mi piel lánguida y tristísima.
Centellas vinieron a mí, y me desintegraron con su denso poderío cósmico,
dejaron mi alma pendiendo de un hilo invisible,
soy tan liviano, no siento penas, no siento prisas,
ni el agobio continuo y perturbador que es habitual en mi mente atormentada,
necesitada de un sorbo de paz.
Mi alma es mi conciencia,
Mi espíritu es mi fuerza,
y esta vino a mi, transfigurándose en un torbellino de cometas,
vi que el universo se quebraba como si fueran espejos tan frágiles de negra espesura.
Me caí en un vacío sin fin,
que era sendero de todo pasado, presente y futuro.
Fije mis retinas de flama platinada,
en un sólido resplandor que emergía del todo,
y con el venia un umbral blanquísimo,
detrás de él venían millones de alas,
y en la eterna caída y la implacable destrucción,
vi como la esperanza huía aterrada, me abandonaba a mí, al mundo, al universo.
Todo terminaba de una manera caótica,
como si nunca hubiera existido un principio y un final.
Todo acababa amargamente,
y fue en ese momento cuando el ser que era todo,
el ser que siempre fue y siempre será, abrió los ojos,
y contemple la omnipotencia elevada de dos ojos de sol,
y vi a través de ellos,
nueva vida, nuevos reinos, nuevos mundos habitados por santos y ángeles,
vi una multitud de espíritus humanos siendo revestidos de cuerpos celestes.
Yo por primera vez estaba muy feliz, sentía una alegría inusitada
Y dije: gracias…entonces desperté.



Una vez más tu pluma viajando en los confines del universo mi hermano del espacio, siempre en la búsqueda del nirvana, me alegra encontrarme de nuevo en este lugar que habitas Arkeidos, gracias por traernos de vuelta después de la guerra. Te dejo mi saludo sincero.
 
Tremendo y efectista poema que nos lanza a volar con tanta imaginación que no se supone siquiera que podía ser un sueño sideral.

u_3ba61aae.gif
Es curioso y a la vez agradable el gif que dejas como distintivo en tus comentarios.
Un abrazo, estimado.
 
Es curioso y a la vez agradable el gif que dejas como distintivo en tus comentarios.
Un abrazo, estimado.
Gracias, normalmente procuro que el gif acompañe a lo que quiero indicar o señalar en mi comentario o al efecto que causa el tema.
Aunque son pocos los que lo relacionan si que hay muchos que se extrañarían si no lo pusiera, ya casi es una característica que acompaña mis visitas y comentarios.

Gracias_zps1x0kblbm.gif
 
Parlotean los demonios de mi cabeza, dicen solo mentiras,
como yo, cuando escribo poemas extraños.
Un vino al atardecer, un trozo de pescado y aceitunas, es mi alimento,
mientras contemplo la inquebrantable quietud.
Es inevitable que mi mente viajé y abra un portal de pensamientos y fantasías,
entonces mi alma emprende el vuelo a Saturno y mas allá.
Converso con las estrellas, con los cometas,
con las luciérnagas cósmicas, y los ángeles de piel diamantina con ojos de ámbar luminoso,
cuyas alas de luz llameante rayan la inmensidad con destellos,
cual lluvia de brillantes intensos.

El sol me dijo que en su interior
luchan millones de ángeles y demonios,
desatando las más violentas detonaciones,
he ahí el fulgor de su tremendo espíritu.
Me sentí muy pequeño,
insignificante en la vastedad del todo inmenso infinito.
Clame a una legión de ojos tristes,
para que me rocíen con su lluvia de melancolía,
y así me libren de la pesadumbre que cargo.
Increíblemente múltiples sombras de muerte se alejan de mí,
aquellas siniestras nubes etéreas que se adherían a mi piel lánguida y tristísima.
Centellas vinieron a mí, y me desintegraron con su denso poderío cósmico,
dejaron mi alma pendiendo de un hilo invisible,
soy tan liviano, no siento penas, no siento prisas,
ni el agobio continuo y perturbador que es habitual en mi mente atormentada,
necesitada de un sorbo de paz.
Mi alma es mi conciencia,
Mi espíritu es mi fuerza,
y esta vino a mi, transfigurándose en un torbellino de cometas,
vi que el universo se quebraba como si fueran espejos tan frágiles de negra espesura.
Me caí en un vacío sin fin,
que era sendero de todo pasado, presente y futuro.
Fije mis retinas de flama platinada,
en un sólido resplandor que emergía del todo,
y con el venia un umbral blanquísimo,
detrás de él venían millones de alas,
y en la eterna caída y la implacable destrucción,
vi como la esperanza huía aterrada, me abandonaba a mí, al mundo, al universo.
Todo terminaba de una manera caótica,
como si nunca hubiera existido un principio y un final.
Todo acababa amargamente,
y fue en ese momento cuando el ser que era todo,
el ser que siempre fue y siempre será, abrió los ojos,
y contemple la omnipotencia elevada de dos ojos de sol,
y vi a través de ellos,
nueva vida, nuevos reinos, nuevos mundos habitados por santos y ángeles,
vi una multitud de espíritus humanos siendo revestidos de cuerpos celestes.
Yo por primera vez estaba muy feliz, sentía una alegría inusitada
Y dije: gracias…entonces desperté.




Mi estimado Daniel, gracias a ti vengo de un hermoso viaje cósmico, muy bien va el titulo con lo acontecido, debemos morir y/o andar en la desesperanza hasta el fondo para renacer a la luz, divino sueño, divino encuentro tus letras. Un abrazo ¡bendecido!
 
Vine por un poema, hallé una historia, y por si fuera poco, me llevo esa calidad que se desea cuando los ojos y el alma ansían la buena lectura.
Todo lo que te puedo decir, es poquito para expresar lo que sentí ante esta maravilla.
Reverencia a tu talento.
 
Una vez más tu pluma viajando en los confines del universo mi hermano del espacio, siempre en la búsqueda del nirvana, me alegra encontrarme de nuevo en este lugar que habitas Arkeidos, gracias por traernos de vuelta después de la guerra. Te dejo mi saludo sincero.
Gracias amigo...por tu apoyo a mi extraño versar.
Un abrazo con bendición, Selen.
 
Preciosos versos, una historia como de cine y sueños.
 
Mi estimado Daniel, gracias a ti vengo de un hermoso viaje cósmico, muy bien va el titulo con lo acontecido, debemos morir y/o andar en la desesperanza hasta el fondo para renacer a la luz, divino sueño, divino encuentro tus letras. Un abrazo ¡bendecido!
Gracias amiga...por tu agradable compañía que se aprecia.
Bendiciones para ti.
 
Vine por un poema, hallé una historia, y por si fuera poco, me llevo esa calidad que se desea cuando los ojos y el alma ansían la buena lectura.
Todo lo que te puedo decir, es poquito para expresar lo que sentí ante esta maravilla.
Reverencia a tu talento.
Te agradezco sinceramente tu bello comentario, y te doy gracias por visitar mis letras raras como yo....Abrazo.
 
Última edición:
Parlotean los demonios de mi cabeza, dicen solo mentiras,
como yo, cuando escribo poemas extraños.
Un vino al atardecer, un trozo de pescado y aceitunas, es mi alimento,
mientras contemplo la inquebrantable quietud.
Es inevitable que mi mente viajé y abra un portal de pensamientos y fantasías,
entonces mi alma emprende el vuelo a Saturno y mas allá.
Converso con las estrellas, con los cometas,
con las luciérnagas cósmicas, y los ángeles de piel diamantina con ojos de ámbar luminoso,
cuyas alas de luz llameante rayan la inmensidad con destellos,
cual lluvia de brillantes intensos.

El sol me dijo que en su interior
luchan millones de ángeles y demonios,
desatando las más violentas detonaciones,
he ahí el fulgor de su tremendo espíritu.
Me sentí muy pequeño,
insignificante en la vastedad del todo inmenso infinito.
Clame a una legión de ojos tristes,
para que me rocíen con su lluvia de melancolía,
y así me libren de la pesadumbre que cargo.
Increíblemente múltiples sombras de muerte se alejan de mí,
aquellas siniestras nubes etéreas que se adherían a mi piel lánguida y tristísima.
Centellas vinieron a mí, y me desintegraron con su denso poderío cósmico,
dejaron mi alma pendiendo de un hilo invisible,
soy tan liviano, no siento penas, no siento prisas,
ni el agobio continuo y perturbador que es habitual en mi mente atormentada,
necesitada de un sorbo de paz.
Mi alma es mi conciencia,
Mi espíritu es mi fuerza,
y esta vino a mi, transfigurándose en un torbellino de cometas,
vi que el universo se quebraba como si fueran espejos tan frágiles de negra espesura.
Me caí en un vacío sin fin,
que era sendero de todo pasado, presente y futuro.
Fije mis retinas de flama platinada,
en un sólido resplandor que emergía del todo,
y con el venia un umbral blanquísimo,
detrás de él venían millones de alas,
y en la eterna caída y la implacable destrucción,
vi como la esperanza huía aterrada, me abandonaba a mí, al mundo, al universo.
Todo terminaba de una manera caótica,
como si nunca hubiera existido un principio y un final.
Todo acababa amargamente,
y fue en ese momento cuando el ser que era todo,
el ser que siempre fue y siempre será, abrió los ojos,
y contemple la omnipotencia elevada de dos ojos de sol,
y vi a través de ellos,
nueva vida, nuevos reinos, nuevos mundos habitados por santos y ángeles,
vi una multitud de espíritus humanos siendo revestidos de cuerpos celestes.
Yo por primera vez estaba muy feliz, sentía una alegría inusitada
Y dije: gracias…entonces desperté.



Ayyy Arkeidos que profundos y emotivos son estos metafísicos versos, un sueño nuevo irrumpe en tu alma, que contempla embelesada un problema existencial, de vacío , de tratar de dar respuesta a aquello que somos, de dónde venimos y hacia dónde nos encaminamos, si somos seres trancendentes. Perderse en este sueño y seguir su aventura augura un despertar feliz. Me ha encantado reflexionar con este bello poema. Encantada de leerte, besos con admiración y cariño....muááááckssss...
 
Parlotean los demonios de mi cabeza, dicen solo mentiras,
como yo, cuando escribo poemas extraños.
Un vino al atardecer, un trozo de pescado y aceitunas, es mi alimento,
mientras contemplo la inquebrantable quietud.
Es inevitable que mi mente viajé y abra un portal de pensamientos y fantasías,
entonces mi alma emprende el vuelo a Saturno y mas allá.
Converso con las estrellas, con los cometas,
con las luciérnagas cósmicas, y los ángeles de piel diamantina con ojos de ámbar luminoso,
cuyas alas de luz llameante rayan la inmensidad con destellos,
cual lluvia de brillantes intensos.

El sol me dijo que en su interior
luchan millones de ángeles y demonios,
desatando las más violentas detonaciones,
he ahí el fulgor de su tremendo espíritu.
Me sentí muy pequeño,
insignificante en la vastedad del todo inmenso infinito.
Clame a una legión de ojos tristes,
para que me rocíen con su lluvia de melancolía,
y así me libren de la pesadumbre que cargo.
Increíblemente múltiples sombras de muerte se alejan de mí,
aquellas siniestras nubes etéreas que se adherían a mi piel lánguida y tristísima.
Centellas vinieron a mí, y me desintegraron con su denso poderío cósmico,
dejaron mi alma pendiendo de un hilo invisible,
soy tan liviano, no siento penas, no siento prisas,
ni el agobio continuo y perturbador que es habitual en mi mente atormentada,
necesitada de un sorbo de paz.
Mi alma es mi conciencia,
Mi espíritu es mi fuerza,
y esta vino a mi, transfigurándose en un torbellino de cometas,
vi que el universo se quebraba como si fueran espejos tan frágiles de negra espesura.
Me caí en un vacío sin fin,
que era sendero de todo pasado, presente y futuro.
Fije mis retinas de flama platinada,
en un sólido resplandor que emergía del todo,
y con el venia un umbral blanquísimo,
detrás de él venían millones de alas,
y en la eterna caída y la implacable destrucción,
vi como la esperanza huía aterrada, me abandonaba a mí, al mundo, al universo.
Todo terminaba de una manera caótica,
como si nunca hubiera existido un principio y un final.
Todo acababa amargamente,
y fue en ese momento cuando el ser que era todo,
el ser que siempre fue y siempre será, abrió los ojos,
y contemple la omnipotencia elevada de dos ojos de sol,
y vi a través de ellos,
nueva vida, nuevos reinos, nuevos mundos habitados por santos y ángeles,
vi una multitud de espíritus humanos siendo revestidos de cuerpos celestes.
Yo por primera vez estaba muy feliz, sentía una alegría inusitada
Y dije: gracias…entonces desperté.



Vislumbro un mundo interior en continuo movimiento, efervescente. Es intenso y bello tu poema amigo Arkeidos. Un abrazo. Paco.
 
Parlotean los demonios de mi cabeza, dicen solo mentiras,
como yo, cuando escribo poemas extraños.
Un vino al atardecer, un trozo de pescado y aceitunas, es mi alimento,
mientras contemplo la inquebrantable quietud.
Es inevitable que mi mente viajé y abra un portal de pensamientos y fantasías,
entonces mi alma emprende el vuelo a Saturno y mas allá.
Converso con las estrellas, con los cometas,
con las luciérnagas cósmicas, y los ángeles de piel diamantina con ojos de ámbar luminoso,
cuyas alas de luz llameante rayan la inmensidad con destellos,
cual lluvia de brillantes intensos.

El sol me dijo que en su interior
luchan millones de ángeles y demonios,
desatando las más violentas detonaciones,
he ahí el fulgor de su tremendo espíritu.
Me sentí muy pequeño,
insignificante en la vastedad del todo inmenso infinito.
Clame a una legión de ojos tristes,
para que me rocíen con su lluvia de melancolía,
y así me libren de la pesadumbre que cargo.
Increíblemente múltiples sombras de muerte se alejan de mí,
aquellas siniestras nubes etéreas que se adherían a mi piel lánguida y tristísima.
Centellas vinieron a mí, y me desintegraron con su denso poderío cósmico,
dejaron mi alma pendiendo de un hilo invisible,
soy tan liviano, no siento penas, no siento prisas,
ni el agobio continuo y perturbador que es habitual en mi mente atormentada,
necesitada de un sorbo de paz.
Mi alma es mi conciencia,
Mi espíritu es mi fuerza,
y esta vino a mi, transfigurándose en un torbellino de cometas,
vi que el universo se quebraba como si fueran espejos tan frágiles de negra espesura.
Me caí en un vacío sin fin,
que era sendero de todo pasado, presente y futuro.
Fije mis retinas de flama platinada,
en un sólido resplandor que emergía del todo,
y con el venia un umbral blanquísimo,
detrás de él venían millones de alas,
y en la eterna caída y la implacable destrucción,
vi como la esperanza huía aterrada, me abandonaba a mí, al mundo, al universo.
Todo terminaba de una manera caótica,
como si nunca hubiera existido un principio y un final.
Todo acababa amargamente,
y fue en ese momento cuando el ser que era todo,
el ser que siempre fue y siempre será, abrió los ojos,
y contemple la omnipotencia elevada de dos ojos de sol,
y vi a través de ellos,
nueva vida, nuevos reinos, nuevos mundos habitados por santos y ángeles,
vi una multitud de espíritus humanos siendo revestidos de cuerpos celestes.
Yo por primera vez estaba muy feliz, sentía una alegría inusitada
Y dije: gracias…entonces desperté.



Por lo contrario cuando estoy despierta vivo muerta y cuando duermo revivo, es ilógico, pero certero, tú me entiendes, grato leerte
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba