Damari
Poeta que considera el portal su segunda casa
(Dedicado a las tejedoras aymaras que arreglan corazones )
Punto va,
punto viene,
y la malla
se mantiene.
Tejedoras del amor,
manos benditas
han nacido para
oxigenar las vidas
Punto va,
punto viene,
y la malla
se mantiene.
Con media hora de reloj,
bebes recobran su color
con alambre de nitinol
y el buen hacer del doctor.
Punto va,
punto viene,
y la malla
se mantiene.
Punto va,
punto viene,
y la malla
se mantiene.
Tejedoras del amor,
manos benditas
han nacido para
oxigenar las vidas
Punto va,
punto viene,
y la malla
se mantiene.
Con media hora de reloj,
bebes recobran su color
con alambre de nitinol
y el buen hacer del doctor.
Punto va,
punto viene,
y la malla
se mantiene.